lunes, 14 de enero de 2013

Cailón (Lamna nasus) - Primera parte

Macho de 196 cm ya con la etiqueta del comprador pegada en el costado. Esta imagen hoy es imposible porque su captura y comercialización están terminantemente prohibidas (foto: Toño Maño).

Cailón

Lamna nasus (Bonnaterre, 1788)

(es. Cailón, marrajo sardinero, marrajo del norte, marrajo de Cornualles; gal. Marraxo, marraxo sardiñeiro; in. Porbeagle; por. Tubarao sardo.)

Orden: Lamniformes
Familia: Lamnidae

El cailón es uno de los tiburones pelágicos más hermosos de cuantos tenemos aquí. Primo hermano del tiburón blanco, fue una vez abundante en nuestras aguas, pero hoy está a punto de desaparecer por culpa de la avaricia y estupidez de las naciones pesqueras europeas.
Foto: Gonzalo Mucientes
Descripción: No se puede negar que el cailón o marrajo sardinero es un pariente muy cercano del tiburón blanco si me permitís la cursilada, yo diría que es un poco nuestro tiburón blanco. A simple vista, el parecido es innegable, de hecho ambos pertenecen a la misma familia, la de los marrajos o lámnidos, con quienes comparte rasgos tan típicos como un cuerpo fusiforme que termina, en el extremo anterior, en un morro cónico y, en el posterior, en una aleta caudal prácticamente homocerca, en forma de media luna; hendiduras branquiales grandes; pedúnculo caudal ensanchado lateralmente por dos potentes quillas, etc. A diferencia del marrajo (Isurus oxyrinchus) y del tiburón blanco (Carcharodon carcharias), el cuerpo del cailón es más rechoncho, menos estilizado, particularmente comparado con el del primero; el morro es igualmente más grueso y romo. Los ojos son bien grandes y, como los de sus primos, carecen de membrana nictitante.

Detalle del pedúnculo caudal y base de la cola en el que podemos distinguir la quilla principal (A) y la característica quilla secundaria  de los cailones (B). En la zona dorsal se aprecia también la foseta precaudal, la diminuta segunda dorsal y unas marcas blanquecinas que parecían (algunas, al menos) haber sido producidas por mordeduras, tal vez de algún otro cailón, os podéis imaginar con qué fin si os digo que el ejemplar de la imagen era una hembra; aunque la cosa no debió de ir a más, porque no había marcas de ningún tipo en las pectorales (por supuesto, son sólo conjeturas de malpensados). Otras parecían ser erosiones causadas por algún ectoparásito. (Foto: Toño Maño)
La primera aleta dorsal es grande, alta y redondeada, y se origina casi encima de la axila pectoral. La segunda es diminuta, más o menos del mismo tamaño que la anal. Las pectorales son cortas, falcadas y de ápice redondeado. Pero lo más distintivo del cailón en lo que se refiere a las aletas es, por un lado, la mancha blanquecina en la base posterior de la primera dorsal, en todo el barbillón; por otro, la quilla secundaria en la base de la cola.
Foto: Toño Maño
En cuanto a su librea, el color es azul oscuro grisáceo o gris oscuro azulado en el dorso y blanquecino o blanco sucio en la zona ventral. No hay un cambio brusco de coloración, sino una transición o difuminado progresivo de una zona a la otra. Los ejemplares del hemisferio sur presentan con frecuencia manchas oscuras ventrales, a la manera de su primo hermano el cailón o marrajo salmonero (Lamna ditropis), ausente en nuestras aguas.


Dentición: Otro de los rasgos distintivos del Lamna nasus. Dientes similares en ambas mandíbulas: presentan una cúspide alta, puntiaguda, y de bordes no afilados, con una cuspidilla basal a cada lado. Como se aprecia en la imagen, los dientes no son muy grandes, y el tercer diente superior es muy pequeño, está ligeramente más inclinado que los demás, y va seguido de un diastema (espacio sin dientes).

Foto: Toño Maño
Talla: La talla máxima observada es de 360 cm, o posiblemente 370 cm, según Compagno (2002), si bien no suelen rebasar los 300 cm. Al nacer miden entre 60 y 75 cm (69-80 cm en el Pacífico Sur); los machos maduran entre 150-200 cm, y las hembras entre 200-250 cm (en torno a 237 cm en el Atlántico NW). Se ha dado el caso de una hembra madura con 152 cm. Todas estas medidas se refieren a la longitud total.

Reproducción: Vivíparo aplacentario (ovovivíparo) con camadas de entre 1 y 5 crías, aunque por lo general la media suelen ser 4. Durante su desarrollo intrauterino, una vez absorbido el saco vitelino tras agotar sus reservas, los fetos se alimentan por oofagia, es decir, se alimentan de óvulos producidos por la madre. Para ello disponen de dientes parecidos a los colmillos que les permiten abrir las cápsulas para acceder al alimento guardado en el interior —les nacen a los 34-38 cm—.
En el Atlántico oriental el apareamiento suele tener lugar a finales del verano y el parto, en la primavera siguiente. Aproximadamente, el periodo de gestación es de 8-9 meses. Se han encontrado embriones dentro de hembras maduras durante todo el año excepto entre julio y septiembre.
Existen zonas de cría en las costas de Europa e Islas Británicas. Hasta hace pocos años era posible encontrarse de vez en cuando algún que otro ejemplar muy joven en alguna lonja gallega. Hoy, cuando llegan, van directamente al camión frigorífico, sin pasar por lonja.
La longevidad de la especie se sitúa entre los 26 y los 46 años.

Dieta: Voraz devorador de peces gregarios de pequeño a mediano tamaño: sardinas, anchoas, caballas, etc. También otros tiburones pequeños como la mielga (Squalus acanthias), peces demersales como el bacalao, la merluza, y cefalópodos.
De momento, no encuentra demasiado interés culinario en los bañistas, y mira que los hay cachas (ellos y ellas).


>>Ir a Cailón (Lamna nasus) - Segunda parte.)

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