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viernes, 29 de mayo de 2020

Diferenciando el olayo del olayo atlántico

Fuente: Rey et al. 2006, Cybium.
Entre los tiburones no son infrecuentes los casos de especies crípticas, especies tan parecidas entre si que a veces solo son identificables por especialistas capaces de reconocer elementos tan sutiles como la forma y tamaño de los dentículos dérmicos o el número de vueltas de la válvula espiral. El olayo u olayo bocanegra (Galeus melastomus) y el olayo atlántico (Galeus atlanticus) no llegan a tales extremos, pero son un buen ejemplo de esto.

     El G. atlanticus fue descrito por primera vez en 1888 por Vaillant, pero tras una larga historia taxonómica vivida a la sombra de su pariente el G. melastomus, no fue hasta el 2007 cuando su estatus como especie válida quedó definitivamente refrendado gracias a la genética, tal como explicamos en Olayo atlántico (Galeus atlanticus).
     Las diferencias entre el olayo atlántico y el olayo bocanegra (por más que el olayo atlántico también tiene la cavidad bucal de color negro) son bastante sutiles, aunque evidentes gracias al imprescindible trabajo publicado de Javier Rey, Bernard Séret, Domingo Lloris, Rui Coelho y Luis Gil de Sola(2006). A new redescription of Galeus atlanticus (Vaillant, 1888) (Chondrichthyes: Scyliorhinidae) based on field marks. Cybium, 30(4), suppl.: 7-14. En él nos hemos basado para preparar este pequeño artículo.

Los rasgos más evidentes a simple vista para diferenciar el Galeus atlanticus del Galeus melastomus son los siguientes:

1. Forma del morro. El G. atlanticus tiene un morro campaniforme; en cambio, el del G. melastomus es ampliamente redondeado y más bulboso.




Comparación de la cabeza del G. atlanticus (arriba) y G. melastomus (abajo) en vistas dorsal, ventral y lateral. Montaje a partir de Rey et al. 2006, Cybium.
2. Pliegues orales. Las concavidades de los pliegues orales son oscuras en G. atlanticus y claras o blancas en G. melastomus.

Diferencias de color en la concavidad de los pliegues orales: izq. G. atlanticus; dcha. G. melastomus (fuente: Rey et al. 2006, Cybium).
3. Librea general. La librea del G. atlanticus presenta en su lomo menos de 10 manchas oscuras en forma de silla de montar y, en algún caso, un reducido número de manchas laterales sobre las pectorales. El G. melastomus tiene un número mucho mayor de manchas, hasta 20, en lomo y flancos.

Fuente: ICM-CSIC.

4. Borde posterior caudal. El borde posterior de la aleta caudal del G. atlanticus suele presentar dos franjas oscuras alargadas, que en el G. melastomus se convierten en dos manchas.


¿Por qué es importante conocer esto? Primero, porque el conocimiento en si es importante; es bonito conocer. Y segundo, porque solo se puede conservar y proteger lo que se conoce. Es muy complicado conocer la situación de las poblaciones de una especie cuando, por ejemplo, los datos de capturas de que disponemos, o no existen o están sesgados debido a que se ha venido confundiendo con otra muy similar.


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