Toda la información y noticias relacionadas con el mundo de los tiburones: biología, ecología, pesca, conservación, etc., con especial atención a las especies presentes en aguas de Galicia.

domingo, 18 de agosto de 2019

Galicia de tintoreras 2019: Preguntas y respuestas


Muros, viernes 16 de agosto.
Muros es un precioso pueblo al que siempre me gusta volver, en cualquier momento del año. Nunca defrauda. Aunque hay días que son especiales, maravillosos, como el pasado viernes 16. Una jornada inolvidable que pude disfrutar en la mejor compañía: ajenas al bullicio de la gente de veraneo, de los puestos del mercadillo y de una pequeña feria montada en el malecón, allí estaban las pequeñas quenllas (tintoreras, tiburones azules, Prionace glauca, como se prefiera)... un año más.
     Nadaban cerca de la superficie, rozando las paredes del muro cubiertas de algas con movimientos sinuosos y lentos de extraordinaria elegancia, "como si de algún modo fuesen conscientes de la belleza de su propio movimiento deslizándose a través de la lámina de agua y se recreasen en él" (a veces la mirada de una bailarina consigue describir mejor la realidad).
     El público era escaso. Algunas personas miraban sin ver, sobre todo los mayores; los niños, en cambio, las identificaban al instante: "¡Un tiburón! ¡¡Mamá, un tiburón!!"; algún viejo mariñeiro se asomaba, despachaba el tema con un "Ah, esa é unha quenlla" y seguía de largo. Y nosotros... pues fascinados.


Por sexto verano consecutivo, Galicia está siendo visitada por un número importante de juveniles de tintorera, en su mayoría pequeñas crías de unos 50-60 cm, algunas de ellas neonatos con pocas semanas de vida (conservan todavía la cicatriz del cordón umbilical entre las aletas pectorales [véase Una cría de tintorera en Corrubedo]), que vienen aquí posiblemente para alimentarse: turismo gastronómico, como diría el gran Gorka Ocio. Las estamos encontrando todo a lo largo de nuestras costas: alrededor de Ons, de Cíes, Sálvora, illas de San Pedro... en las rías de Aldán, Arousa, Muros y Noia, Ares... en las playas (Razo, Balarés, San Francisco, Doniños, Valcobo, Camariñas, Caldebarcos, por citar solo algunas). Tal vez con más incidencia por el norte: desde la Costa da Morte hasta Ferrol. Se acercan hasta la misma orilla, a veces varan en la arena, algunas incluso se han quedado atrapadas en una charca intermareal; se internan en muelles como los de Portosín, Sada... y Muros.
     Cada vez son más las personas que han aprendido a convivir con ellas y a disfrutarlas. Algunos se animan incluso a agarrarlas con cuidado para llevarlas de vuelta al mar cuando las ven despistadas nadando en dirección contraria, hacia a la playa. Muchos pescadores las devuelven con vida; y muchísimas personas simplemente las observan extasiadas y las graban con sus cámaras y móviles, conscientes del privilegio de contemplar en directo a un animal de tal belleza.
     Sin embargo, hay todavía demasiada gente que tiene miedo —a veces verdadero pánico— y rechaza la sola idea de compartir la playa con estas pequeñas quenllas. Hay quien las mata gratuitamente y además defiende que se las mate. Algún periódico como La Voz de Galicia sostiene que es una pena que la flota no tenga carta blanca para capturarlas y explotarlas industrialmente. Salvo estos dos últimos, la gran mayoría de los casos son consecuencia de la ignorancia y la desinformación. Hay preguntas que nunca parecen tener una respuesta suficientemente clara.


¿POR QUÉ VIENEN? No lo sabemos al 100%. Galicia es una tierra —mejor dicho, un mar— de quenllas; siempre han estado ahí, a muy poquitas millas de la costa. Sin embargo, el que acerquen tanto a la orilla es un fenómeno reciente para el que todavía no hay una explicación definitiva. Desde luego, no vienen aquí para morir, como se está escuchando en diversos medios; vendrán a alimentarse y crecer, que es lo que hacen todas las crías del reino animal, pero no a palmarla. Puede que simplemente se haya producido un incremento de sus poblaciones que esté empujando a los más jóvenes cada vez más hacia la costa, o puede que todo esto se deba a algún tipo de cambio en las condiciones ambientales. Con el tiempo lo averiguaremos. De momento solo sabemos que están aquí... y que son preciosas. [Tintoreras en la costa gallega]

¿SON PELIGROSAS? Rotundamente NO. Estas crías son absolutamente inofensivas, no suponen ningún riesgo para las personas. Podemos meternos en el agua con total tranquilidad en su compañía. Para ellas somos bichos enormes con los que conviene guardar las distancias. Cuando nos acercamos escapan. No les interesamos lo más mínimo, ni para un pincho. Son tímidas y precavidas.
     Las autoridades competentes deberían hacer un esfuerzo para informar a la opinión pública sobre este tema (ya ni hablemos de la prensa), y sobre todo para formar a los equipos de socorristas que, con toda su profesionalidad y buena fe, velan por la seguridad de las playas, no siempre en las mejores condiciones y en ocasiones enfrentándose a no pocos bañistas que creen saber más que ellos. No debería volver a repetirse lo ocurrido esta semana en la playa da Frouxeira, cuando ante la presencia de un grupo de tintoreras (¡no eran marrajos!) se decidió sacar a la gente del agua y cerrar temporalmente la playa, como en una película de Hollywood. Lo único que se consigue con este tipo de actuaciones es, como poco, crear una alarma injustificada y fomentar el pánico que mucha gente sigue sintiendo hacia estos tiburones... además de dar alpiste a la prensa para los titulares sensacionalistas que tanto les gustan [véase, por ejemplo, el artículo Sobre la supuesta "plaga" de tintoreras en Galicia.]

¿Y SUS PAPÁS Y MAMÁS? Los papás se quedan muy lejos, muchos del otro lado del Atlántico. Y las mamás... vienen hasta unas pocas millas de la costa, paren y se largan. No vienen a la playa. Siguen su camino. Así que no hay motivo para la preocupación. La tintorera es un tiburón de hábitos oceánicos: a medida que crece se aleja más y más de nosotros. Ya está. No hay peligro.

Una pena que el agua estuviese tan sucia. Además de plásticos y porquería de todo tipo y condición, alguien tuvo la feliz idea de vaciar el cenicero de su coche o embarcación directamente en el agua.
¿QUÉ HACER EN CASO DE ENCONTRARNOS CON QUENLLAS? Lo más importante: respetarlas. Son animales salvajes y tienen dientes, pequeñitos como ellas, pero dientes al fin y al cabo. Hay que dejarlas tranquilas, no acosarlas, ni agarrarlas de la cola.
     Después:
1) Si vemos que se empeñan en nadar hacia la orilla incluso hasta quedar varadas, podemos agarrarlas con una toalla y llevarlas al mar. Nunca levantarlas por la cola, porque se revuelven y pueden morder, y además podemos causarles alguna lesión.
2) En caso de pesca accidental, liberar, al ejemplar o ejemplares... vivos (parece una obviedad, pero no lo es).
3) En las playas, siempre informar a los socorristas y seguir sus indicaciones. Ellos son quienes gestionan nuestra seguridad.
4) Comunicar nuestras observaciones. Mejor si van acompañadas de imágenes y de todos los datos que podamos reunir: fecha, lugar, nº de ejemplares, talla aproximada, sexo... Es importante que en las fotos aparezca algún objeto de referencia como una moneda o un mechero, para estimar la talla, y también hacer fotos de la superficie ventral para determinar el sexo (NUNCA MANTENGAMOS A UN TIBURÓN FUERA DEL AGUA SOLO PARA HACER FOTOS; cuando está vivo, tiene que estar en su medio). Tenéis diversas opciones:
  • Llamar al 112 (es una llamada gratuita).
  • Llamar al teléfono de la Rede de Varamentos de Galicia o mandando whatsapp con foto al 686989008.
  • Comunicación a Tiburones en Galicia, bien a la dirección de correo apristurus69@gmail.com, bien mensaje a la página de facebook.
  • Mensaje a la página de facebook de Ecoloxía Azul - Blue Ecology.
  • Mensaje a la página de la CEMMA.
5) Disfrutar de la visita. Ser conscientes de lo privilegiados que somos los gallegos y quienes nos visitan por tener a estos maravillosos peces tan cerquita de nosotros.

Por supuesto, volveremos siempre a Muros. Mm.
Muros nunca defrauda. El día anterior habían visto "3 o 4", según un testigo, ayer mismo 3, el martes anterior "4 o 5". Por lo visto llevaban ahí casi tres semanas. Volveremos, como las quenllas. Mirad este artículo:
Agosto de tintoreras 2015.


En el canal de Youtube de Tiburones en Galicia podéis encontrar tres vídeos de la jornada de antes de ayer... y muchas otras cosas.

 

viernes, 9 de agosto de 2019

Viseras (Deania) en la ría de Arousa


Recorrer la playa cuando hace mal tiempo siempre tiene sus recompensas. El mar arroja a la orilla los más diversos objetos y restos de algas y animales con los que a veces nos gusta intentar construir una imagen de lo que el océano oculta a nuestra vista, como si fuesen pinceladas de un paisaje impresionista. Un paisaje repleto tal vez de misterio, tal vez de inquieta belleza, y muchas veces de deprimente desolación.
     Ayer por la tarde un amigo me envió un mensaje con la siguiente fotografía, hecha por un conocido suyo que se había encontrado un extraño pez en la playa. Quería saber qué era.

martes, 23 de julio de 2019

Obsolerus, el tiburón perdido

Arriba: Holotipo del Carcharhinus obsolerus (hembra inmadura de 433 mm). Abajo: Dibujo de Lindsay Marshall. Fuente: White, Kyne & Harris, PLoS ONE, 2019.
Cuando oímos hablar de tiburones extintos, de manera automática nuestra imaginación se traslada varios millones de años atrás hacia un mundo poblado por extrañas criaturas que terminan desapareciendo en momentos de colosales extinciones masivas. Pocas veces pensamos en casos como el que hoy os presento: un tiburón que muy posiblemente acaba de extinguirse o más bien que muy posiblemente acabamos de extinguir— sin haberlo conocido en vida, sin saber que lo teníamos ahí mismo, delante de nuestros ojos, enganchado en nuestras redes y palangres, hace apenas 80 años.

viernes, 31 de mayo de 2019

Por la prohibición global de la pesca en altamar

El súper arrastrero ruso "Mikhail Verbitsky", de 120 m de eslora, arrasando las aguas de África Occidental. Foto: Pierre Gleizes, Greenpeace.
Daniel Pauly es uno de los grandes expertos en pesquerías que tenemos en la actualidad. Este biólogo marino de 73 años es profesor en la British Columbia University, en Canadá, e investigador principal del grupo de investigación de pesquerías Sea Around Us ("el mar que nos rodea"), que evalúa el impacto de las pesquerías en los diferentes ecosistemas marinos del mundo y ofrece soluciones y estrategias a las partes interesadas, además de ser una imprescindible base de datos de pesca a nivel mundial. Nadie mejor que él para hablarnos de la compleja problemática que envuelve las cuestiones pesqueras.

domingo, 7 de abril de 2019

Eros y tiburones en un texto de Valle-Inclán

Ramón María del Vallé-Inclán.
Valle-Inclán (1866-1936) es uno de los grandes nombres de la literatura, no solo de la literatura en lengua española (la de esta parte del charco y también la de enfrente), sino de la literatura universal. Un genio de la palabra al que siempre es gratificante releer, por ejemplo aprovechando un largo y, a nuestra manera, lindo... domingo de lluvia. Y nada mejor para ello que las Sonatas, seguramente el culmen de su etapa modernista, las deliciosas memorias del inolvidable marqués de Bradomín, un particular Don Juan "feo, católico y sentimental", trasunto literario del propio autor.
     Os presento un fragmento de su
Sonata de estío, publicada en 1903. La acción se desarrolla en México, donde Valle había estado por primera vez en 1892 como corresponsal para varios periódicos. El marqués, en plena ardiente juventud, vive una tórrida (en todos los sentidos) aventura con la Niña Chole, una especie de femme fatale criolla, en la que nos encontramos una mezcla de deseo, pasión, incesto, muerte, sexo... Eros y Tánatos, como siempre, de la mano, como se puede ver en esta especie de escena anticipatoria. Que la disfrutéis.

martes, 19 de marzo de 2019

Ataques 2018

Tiburón blanco (Carcharodon carcharias). Foto: Mike Coots, Discover Sharks.
Hace unas semanas, el ISAF (Archivo internacional de ataques de tiburón) hizo público su informe anual, un documento interesante tanto para quienes amamos los tiburones como, sobre todo, para quienes los temen o los odian: sus estadísticas, claras y frías, demuestran la radical irracionalidad del miedo y del rechazo que estos magníficos animales provocan todavía en buena parte del público, incluso en países como el nuestro, en donde las vacas y los perros matan más personas y los petardos causan daños mucho más terribles.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Rafael Aso, In memoriam

I Encuentro Blogtiburones. Lerma, 10-12 de junio de 2011.
El silencio es algo que únicamente podemos comprender mediante palabras (una paradoja solo en apariencia). Lo mismo ocurre con el vacío como el que sentimos ante la pérdida inesperada de una persona querida, lo que no es extraño, pues al fin y al cabo, el silencio no es más que uno de los rostros del vacío. En momentos así uno piensa: "No hay palabras", pero no es cierto. Sí hay palabras. Solo que, inmersas en el torbellino fantasioso e insano que se nos forma dentro, resulta difícil atraparlas y construir con ellas un discurso capaz de recoger todo esto que nos aflige y corroe. Silencio, vacío, vértigo, angustia, llanto, pesadumbre, tristeza, desconsuelo, rabia... Lleva su tiempo gestionar y dar forma a emociones tan dolorosas, y cada uno lo haremos a nuestra manera, a nuestro ritmo.