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martes, 13 de enero de 2026

Es una foca (C. coelolepis) o una negra (D. licha)

Izq. Negra (Dalatias licha). Foto: igrimshaw, inaturalist.com. Dcha: Pailona o foca (Centroscymnus coelolepis). Foto: Alan Jamieson, Oceanlab.

Desde hace un par de días circula por las redes y por las páginas de algunos periódicos locales la noticia del hallazgo en Luarca (Asturias) de una hembra de tiburón de aguas profundas —muy posiblemente un descarte de pesca— que erróneamente han identificado como una pailona o «foca» (Centroscymnus coelolepis). La realidad es que se trata de una negra o carocho (Dalatias licha). Veamos por qué.

Ambas especies guardan un evidente parecido morfológico, no en vano pertenecen al mismo orden, Squaliformes. Ahí tenemos, por ejemplo, esos ojazos de tono verdoso, las pequeñas aberturas branquiales, el cuerpo alargado y cilíndrico, la ausencia de aleta anal y la coloración oscura uniforme. Sin embargo, a partir de ahí las diferencias son lo suficientemente significativas como para que los taxónomos las hayan incluido en familias distintas: la pailona (Centroscymnus coelolepis) en Somniosidae y la negra (Dalatias licha) en Dalatiidae

Observemos las diferencias más evidentes.

1. El morro. Como se observa en las fotografías de abajo, el morro de D. licha es muy corto, estrecho y bulboso. En cambio, en C. coelolepis es relativamente ancho y aplanado dorsoventralmente.

Izq. Detalle del morro del ejemplar de Luarca (oto: Luis Laría). Dcha. Primer plano de la cabeza de una pailona o foca de verdad (foto editada tomada de www. jypichthyology.info)

2. Aletas dorsales.
 Las aletas dorsales de C. coelolepis son claramente más bajas y pequeñas que las de D. licha y, muy importante, a diferencia de este, presentan dos pequeñas espinas que en ocasiones pueden no ser evidentes a primera vista (solo su punta es visible). Si el ejemplar de Luarca fuese realmente una «foca» este detalle no debería haber pasado inadvertido en el examen que le hicieron.
     Excepto las dos especies del género Squaliolus, todos los dalátidos carecen de espinas en las dorsales. En los somniósidos o dormilones sucede lo contrario: todos presentan dorsales con espinas excepto solo los géneros Scymnodalatias y Somniosus.

3. Aleta caudal. En C. coelolepis el lóbulo inferior de la aleta caudal está claramente diferenciado; no así en D. licha.

Arriba: El ejemplar asturiano (foto: Luis Laria). Abajo: Pailona o «foca» (foto: Claudio Barría tomada de shark-references.com). Las flechas señalan la posición de las pequeñas espinas de las aletas dorsales (o más bien, en el caso del tiburón de Asturias, el lugar donde deberían estar). Con una raya se muestra igualmente la forma del lóbulo inferior caudal: muy poco marcado arriba y claramente diferenciado abajo. Comparad asimismo el tamaño y forma de las dorsales y la notable diferencia en la forma del cuerpo de ambas especies. Observando el ejemplar de abajo se entiende perfectamente el porqué los mariñeiros le han puesto el nombre de «foca».

4. Cuerpos y tallas. Si bien las dos especies no son precisamente bichos escuchimizados, la pailona o foca es claramente más corpulenta que la negra o carocho, cuyo cuerpo es más alargado y cilíndrico (o sea, un poquito más enclenque, para entendernos). En contrapartida, D. licha es más grande que C. coelolepis, pudiendo llegar a alcanzar los 182 cm, mientras que la longitud máxima registrada para las focas es de 122 cm. De modo que el ejemplar asturiano, de haber sido realmente una foca, con los 145 cm que dicen que midió, habría supuesto un récord bestial, y no es el caso.

5. Dientes. Si pudiésemos ver la dentadura del tiburón de Luarca, observaríamos que sus grandes dientes inferiores presentan cúspides rectas, señal de que es claramente una negra y no una foca o pailona, porque en esta especie están abatidas.

Arriba: Dentadura de D. licha: dientes superiores largos y lanceolados e inferiores anchos e imbricados, de cúspides rectas. Abajo: Dentadura de C. coelolepis: dientes superiores pequeños y lanceolados, inferiores anchos e imbricados, pero de cúspides abatidas. Fuente de ambas imágenes: j-elasmo.

6. Conclusión. En definitiva, el tiburón que apareció en esa playa de Luarca es evidentemente una negra o carocho (Dalatias licha), y no una pailona o foca (Centroscymnus coelolepis). 

Si os apetece saber más cosas sobre estos dos magníficos tiburones, tan fascinantes y misteriosos, os recomiendo que echéis un vistazo a los siguientes artículos, que ya tienen sus años y, acaso, tal vez merezcan una revisión:

👉Negra (Dalatias licha).

👉Pailona (Centroscymnus coelolepis).

Y para conocer algo más las diferentes familias que conforman el orden Squaliformes, podéis echarle un vistazo a este otro:

👉Claves de los Squaliformes.

Izq. El tiburón asturiano (foto: Luis Laria). Dcha. Pailona o foca (Centroscymnus coelolepis) (foto tomada de la página Cruising with Dr. Fridtjof Nansen). Obervad la forma del morro de ambas especies (más largo y aplanado en la segunda que en la primera) así como la posición del ojo, mucho más adelantada en el caso de D. licha.


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Resultados CITES 2025

Jaquetón oceánico de puntas blancas (Carcharhinus longimanus). Foto: Andy Murch, sharksandrays.com

A mediados de diciembre de 2025 conocimos las resoluciones aprobadas en la XX Conferencia de las Partes de la CITES celebrada en Samarcanda (Uzbekistán), que incluyen medidas para ampliar la protección para un puñado de especies de tiburones y rayas en serio peligro. 

domingo, 19 de octubre de 2025

El primer ataque de tiburón registrado en América

Colón en la isla de las perlas. Grabado coloreado de Theodor de Bry (1554).

Bartolomé de las Casas (c. 1484-1566) es una de las personalidades más eminentes de la España del siglo XVI, en particular en lo que respecta al tema de la conquista de América. Testigo de las atrocidades cometidas por los españoles ya desde lo primeros años de la colonización, que, según consideraba, iban contra los mandamientos más sagrados de su religión, emprendió una infatigable labor de denuncia y de defensa de los pueblos indígenas incluso ante el mismísimo emperador.

miércoles, 3 de septiembre de 2025

La sorpresa de una recién nacida

Tardamos unos segundos en localizarla nadando nerviosa entre la porquería.

Domingo de finales de julio. Sesión de cañas en la terraza del náutico después de una salida de buceo. Alguien la ha visto por casualidad y nos avisa. Nos asomamos a la barandilla del pantalán... y a los pocos segundos logramos distinguir a la pequeña allí abajo, entre la sábana de inmundicia que cubría la superficie. 

viernes, 14 de febrero de 2025

Ataques 2023 y 2024

El maravilloso tiburón blanco (Carcharodon carcharias), un bellísimo animal con una fama inmerecida. Foto de Andrew Fox, Rodney Fox Great White Shark Expeditions.

Acaba de publicarse el informe anual del ISAF (siglas del Archivo Internacional de Ataques de Tiburón, del Museo de Historia Natural de Florida) sobre el número de mordeduras no provocadas de tiburón registradas durante el 2024 en el mundo. Dado que por circunstancias el año pasado no fue posible recoger las del 2023, aprovechamos para incluirlas también aquí.

sábado, 31 de agosto de 2024

Conociendo a Carlotta

Foto: Toño Maño

Carlotta es una digna señora de casi cinco metros y medio de largo, puro pellejo y hermosos ojos de cristal, que lleva casi 120 años muerta. Tuve el privilegio de visitarla hace poco en un fugaz viaje a Trieste desde Venecia acompañado de mi hijo, y hacerle compañía en su solitaria y exigua celda del Museo Civico di Storia Naturale durante una hora que se me hizo muy corta.

lunes, 16 de octubre de 2023

Boquidulce (Heptranchias perlo)

Foto: Australian Museum.
Boquidulce

Heptranchias perlo (Bonnaterre, 1788)

(es. Boquidulce; gal. Bocadoce; port. Tubarão-de-sete-guelras; in. Sharpnose sevengill shark.)

Orden: Hexanchiformes

Familia: Hexanchidae

Solo existen en el mundo dos tiburones con siete pares de aberturas branquiales laterales, en vez de las cinco habituales o las seis del resto de hexanchiformes: uno es el tiburón vaca (Notorynchus cepedianus), que vive muy lejos de nosotros, y el otro es esta hermosura que hoy os presentamos. Otro de esos enigmáticos habitantes de nuestro mar profundo que tanto nos atraen, y por encima con unos ojazos que quitan el hipo.