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lunes, 21 de octubre de 2013

Angelote (Squatina squatina)

Foto: Alianza Tiburones Canarias.


Angelote

Squatina squatina (Linnaeus, 1758)

(es. Angelote, pez ángel; gal. Peixe anxo, xelote; in. Angelshark, monk fish; port. Anjo, tubarao-anjo, peixe-anjo)

Orden: Squatiniformes
Familia: Squatinidae


Un angelote puede definirse como un tiburón que acaba de ser espachurrado por una apisonadora. Su cuerpo aplanado nos remite inmediatamente al grupo de las rayas, aunque si nos fijamos un poco, enseguida encontramos rasgos que desmienten esa primera impresión. Fundamentalmente las aberturas branquiales, que están en posición lateral, no ventral (1). También el borde anterior de las aletas pectorales, que no está soldado a la cabeza en su totalidad, sino que es libre, extendiéndose hacia delante por encima de las aberturas branquiales. Puede decirse que los Squatina están a medio camino entre los tiburones y los batoideos. Pero son tiburones.
El orden de los Squatiniformes está formado por una sola familia, Squatinidae, que cuenta con un único género, Squatina. En total, de momento, son 20 las especies descritas... más unas cuantas más pendientes de bautizo. De ellas sólo una está presente, al menos teóricamente, en nuestra costa; en el resto del litoral español figuran otras dos, también teóricamente: el angelote espinoso (Squatina aculeata) y el pez ángel (Squatina oculata).
¿Por qué digo teóricamente? Pues porque estamos ante el orden de tiburones con mayor riesgo relativo de extinción según la Lista Roja de la IUCN. Salvo un par de especies, catalogadas como "Preocupación menor", la mitad de las demás se encuentran bien amenazadas, bien en peligro crítico. De las restantes una está casi amenazada y al menos cuatro son vulnerables; finalmente, de un buen puñado no poseemos información suficiente, pero no se descarta que puedan entrar en la lista negra una vez llegue a nosotros. Por supuesto, los tres Squatina que (teóricamente) habitan aguas españolas se encuentran en Peligro Crítico. Por qué será.
Foto: Alianza Tiburones Canarias.

Descripción: Como hemos visto, el cuerpo del angelote es alargado y aplanado dorsoventralmente, como el de las rayas. La cabeza y el tronco son bastante anchos, de piel áspera y con pequeñas espinas en el morro y entre los ojos. Los pliegues laterales de la cabeza presentan un sólo lóbulo lateral triangular. La boca y las narinas se encuentran en posición terminal; los pequeños ojos y los enormes espiráculos, en la superficie dorsal. Los barbillones nasales son simples, lisos y con ápices rectos o espatulados; las solapas nasales anteriores son lisas o un poco festoneadas.
Pectorales altas y anchas, relativamente cortas, de extremos posteriores redondeados. La primera dorsal se origina sobre el extremo posterior de las aletas pelvianas. Sin aleta anal.
En cuanto a su librea, el angelote tiene el dorso de color grisáceo a pardo oliváceo, con manchas oscuras dispersas y bandas claras también más o menos dispersas. Sin ocelos. Puede aparecer una mancha blanca en la nuca. Las pectorales tienen una característica banda oscura transversal. Los individuos jóvenes pueden presentar un diseño con retículas blancas y grandes manchas oscuras.

Dentición: Dientes similares en las dos mandíbulas: pequeños y lisos, de base ancha y una sola cúspide recta, estrecha y afilada. Suele haber unas 10 filas de dientes por hemimandíbula, con más de una hilera funcional.

Talla: La longitud máxima registrada para los machos ha sido de 183 cm; para las hembras, posiblemente de 244 cm. Al nacer miden entre 25-30 cm. Los machos alcanzan la madurez sexual entre los 80-100 cm; las hembras, entre los 126-167 cm.

Reproducción: Vivíparo aplacentario (ovovivíparo) lecitotrófico. Las camadas suelen ser de entre 7-25 crías, en función de la talla de la madre. La gestación dura de 8 a 10 meses, tras los cuales las hembras se aproximan a las aguas someras próximas a la costa para dar a luz. En el Mediterráneo los partos suelen producirse desde diciembre a febrero. En el Atlántico, en cambio, parece que se retrasan hasta los meses de verano.

Dieta: Principalmente peces planos, rayas, crustáceos y cefalópodos. Aunque en sus estómagos también se han encontrado restos de otras especies de teleósteos no planos como la pescadilla (Merluccius merluccius), el peón (Argentina sphyraena) o la breca (Pagellus erythrinus). Alguno incluso se ha atrevido (con éxito) con un cormorán.

La técnica de caza se basa en la emboscada, en el ataque por sorpresa: el tiburón aguarda inmóvil, semienterrado en el fango o la arena, perfectamente camuflado, hasta que una presa se pone a tiro.

A veces, el concepto "semienterrado" se toma al pie de la letra.
Fotos: Alianza Tiburones Canarias.

Entonces, como si se hubiese accionado el gatillo de una ballesta, se lanza a toda velocidad sobre su víctima, que desaparece engullida por una enorme boca salida de no se sabe dónde.

Foto: Alianza Tiburones Canarias.
Hábitat y distribución: El angelote es un tiburón bentónico. Se encuentra en los fondos preferentemente arenosos o fangosos de la plataforma desde los 5 hasta más allá de los 150 m. Algunos autores señalan los 300 m como cota máxima, otros los 400 m (2).
Es una especie de hábitos nocturnos. Durante la noche es más activa, se la puede observar nadando vigorosamente a lo largo del fondo; mientras que por el día permanece quieta, enterrada en el fango, la arena o entre las algas, y sus movimientos son más torpes.

Fuente: Wikipedia.
Se encuentra en el Atlántico nororiental, desde Noruega hasta Mauritania e islas Canarias. También está presente en el Mediterráneo y en el Mar Negro. Si bien es más que probable que en muchas áreas haya desaparecido por completo.
En las regiones más septentrionales puede realizar migraciones de caraćter estacional, trasladándose hacia el norte en verano.

Pesca y estatus: No es una especie de gran importancia comercial, pero su hábitat está sujeto a una fortísima presión pesquera que no ha parado de crecer, con buques de mayor potencia y capacidad pesquera... y un triste etc. Ha sido presa fácil de artes como el trasmallo, la volanta, el palangre de fondo y, sobre todo, el terrible arrastre, hasta el extremo de que sus poblaciones han sufrido una descomunal caída en picado durante estos últimos 50 años.
Si a comienzos del siglo XX era una especie relativamente común en el Atlántico nororiental, en las costas británicas, francesas y españolas, hoy en día casi ha desaparecido. De hecho, en el Mar del Norte se le considera prácticamente extinguido. Solo en las Islas Canarias parece mantenerse todavía una población más o menos estable... ignoramos por cuánto tiempo, puesto que, entre otras cosas, todavía quedan miserables que continúan capturándolos (y por si fuera poco exhibiendo sus proezas en las redes sociales) pese a estar terminantemente prohibido.
Situación parecida es la del Mediterráneo, con la excepción, tal vez, de algunas zonas como la costa de Túnez.
A la luz de todos estos datos, el angelote figura en la Lista Roja de la IUCN con el estatus de En peligro crítico. Al borde de la extinción.

Foto: Alianza Tiburones Canarias.
Nuestro Squatina squatina está protegido por diversos convenios internacionales como la Wildlife and Countryside Act inglesa, el Convenio de Berna para la Conservación de la vida salvaje y el medio natural de Europa, la Convención de Barcelona, el Convenio OSPAR sobre la protección del medio ambiente marino... Desde el 2012 su captura está terminantemente prohibida en toda la UE. No sé si toda esta parafernalia no habrá llegado demasiado tarde. 


[Mi agradecimiento a los amigos de Alianza Tiburones Canarias por la amable (y entusiasta) cesión de sus fotografías. Particularmente a Marta Romero, de Buceo Pandora, y también a Fernando Reis. Ojalá puedan seguir disfrutando de estos bellísimos animales en su medio natural... y que nos los sigan contando a través de sus extraordinarias fotografías.]
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(1) Compárese estas dos imágenes. La primera es una vista ventral de una raya de clavos (Raja clavata); la segunda corresponde a un angelote americano (Squatina dumeril), donde se pueden apreciar las aberturas branquiales en posición lateral semicubiertas por los bordes anteriores libres de las aletas pectorales.
Foto: Biopix: JC Schou

Foto de George Burgess tomada de la página del FLMNH.
(2) Barrull y Mate (2002) señalan 300 m, mientras que Moreno (1995) 400 m.

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