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martes, 18 de febrero de 2014

Ataques de tiburón 2013

Tiburón blanco (Carcharodon carcharias). Fotografía de Rafa Aso.

El ISAF (siglas del International Shark Attack File, 'Archivo Internacional de Ataques de Tiburón') acaba de publicar los datos de ataques de tiburón ocurridos en todo el mundo durante el pasado 2013. Este es el resumen:

-75 ataques no provocados. Nueve menos que durante el 2012. Recordemos que se consideran ataques no provocados aquellos que se producen en el medio natural sin que haya habido provocación alguna por parte de la víctima. De 125 interacciones hombre-tiburón reportadas, sólo 75 obtuvieron esta consideración.
El país con mayor número de ataques sigue siendo EEUU, con 34, esto es, el 47,2 % del total. A gran distancia le siguen Hawai (13 ataques) y Australia (10); a continuación Suráfrica (5), Reunión (3) y Jamaica (2); y con un único ataque se encuentran Brasil, Diego García, Nueva Caledonia, Nueva Zelanda y las Seychelles.

-10 víctimas mortales. Son tres más que en el 2012, superando claramente el promedio de seis cada año para el periodo 2003-2012.
Sin embargo, si valoramos esta triste cifra desde una perspectiva temporal más amplia, lo que observamos es que confirma una sólida tendencia a la baja que lleva produciéndose durante las últimas 11 décadas.
Fueron dos víctimas en Australia y otras dos en la isla de Reunión; y una en Brasil, el atolón de Diego García, Hawai, Jamaica, Nueva Zelanda y Suráfrica.

-Tipología de las víctimas: 46% de los ataques fueron a surfistas y practicantes de algún otro deporte de tabla, el 31% a bañistas y nadadores, y el 14% a buceadores.
Esta diferencia probablemente se deba a la mayor cantidad de tiempo que los surfistas pasan en el agua chapoteando, braceando, etc., en una zona, además, frecuentada por los tiburones.

Tiburón tigre (Galeocerdo cuvier). Foto de Raquel Rossa.

En resumen: a pesar de la globalización y de los espectaculares avances en las tecnologías de la comunicación y la información, que hacen cada vez más difícil pasar por alto (u ocultar) cualquier ataque ocurrido en el punto más remoto del planeta, y a pesar también del cada vez mayor número de personas que pasan sus vacaciones no sólo cerca del mar, sino metidas en él durante cada vez más tiempo, el número de ataques reportados (incluidos los ataques mortales) sigue descendiendo. Esto significa dos cosas:
  1. Que los tiburones no son tan fieros como los pintan y como mucha gente todavía se empeña en creer. No están ahí para masticar señores, sino porque el mar es donde viven y donde comen.
  2. Que la única forma de reducir el riesgo de un ataque de tiburón es la educación de los usuarios de las playas, la mejora en las medidas de seguridad y, en determinados puntos calientes, el contar con personal bien entrenado para atender, con la suficiente rapidez y eficacia, a cualquier víctima. Es por este motivo por el que en los EEUU se está reduciendo significativamente el número de ataques y de fatalidades.
Las vacas causan muchísimas más muertes al año que los tiburones, también los perros, los osos, los hipopótamos... y, encima de todos ellos, las propias personas. El ser humano es el mayor depredador de seres humanos.

[Información más completa pinchando aquí].

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