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| Izq. Negra (Dalatias licha). Foto: igrimshaw, inaturalist.com. Dcha: Pailona o foca (Centroscymnus coelolepis). Foto: Alan Jamieson, Oceanlab. |
Ambas especies guardan un evidente parecido morfológico, no en vano pertenecen al mismo orden, Squaliformes. Ahí tenemos, por ejemplo, esos ojazos de tono verdoso, las pequeñas aberturas branquiales, el cuerpo alargado y cilíndrico, la ausencia de aleta anal y la coloración oscura uniforme. Sin embargo, a partir de ahí las diferencias son lo suficientemente significativas como para que los taxónomos las hayan incluido en familias distintas: la pailona (Centroscymnus coelolepis) en Somniosidae y la negra (Dalatias licha) en Dalatiidae.
Observemos las diferencias más evidentes.
1. El morro. Como se observa en las fotografías de abajo, el morro de D. licha es muy corto, estrecho y bulboso. En cambio, en C. coelolepis es relativamente ancho y aplanado dorsoventralmente.
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| Izq. Detalle del morro del ejemplar de Luarca (oto: Luis Laría). Dcha. Primer plano de la cabeza de una pailona o foca de verdad (foto editada tomada de www. jypichthyology.info) |
2. Aletas dorsales. Las aletas dorsales de C. coelolepis son claramente más bajas y pequeñas que las de D. licha y, muy importante, a diferencia de este, presentan dos pequeñas espinas que en ocasiones pueden no ser evidentes a primera vista (solo su punta es visible). Si el ejemplar de Luarca fuese realmente una «foca» este detalle no debería haber pasado inadvertido en el examen que le hicieron.
Excepto las dos especies del género Squaliolus, todos los dalátidos carecen de espinas en las dorsales. En los somniósidos o dormilones sucede al contrario: solo los géneros Scymnodalatias y Somniosus carecen de estas espinas.
3. Aleta caudal. En C. coelolepis el lóbulo inferior de la aleta caudal está claramente diferenciado; no así en D. licha.
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| Arriba: El ejemplar asturiano (foto: Luis Laría). Abajo: Pailona o «foca» (foto: Claudio Barría tomada de shark-references.com). Las flechas señalan la posición de las pequeñas espinas de las aletas dorsales (o más bien, en el caso del tiburón de Asturias, el lugar donde deberían estar). Con una raya se muestra igualmente la forma del lóbulo inferior caudal: muy poco marcado arriba y claramente diferenciado abajo. Comparad asimismo el tamaño y forma de las dorsales y la notable diferencia en la forma del cuerpo de ambas especies. Observando el ejemplar de abajo se entiende perfectamente el porqué los mariñeiros le han puesto el nombre de «foca». |
4. Cuerpos y tallas. Si bien las dos especies no son precisamente bichos escuchimizados, la pailona o foca es claramente más corpulenta que la negra o carocho, cuyo cuerpo es más alargado y cilíndrico (o sea, un poquito más enclenque, para entendernos). En contrapartida, D. licha es más grande que C. coelolepis, pudiendo llegar a alcanzar los 182 cm, mientras que la longitud máxima registrada para las «focas» es de 122 cm. De modo que el ejemplar asturiano, de haber sido realmente una foca, con los 145 cm que dicen que midió, habría supuesto un récord bestial, y no es el caso.
5. Dientes. Si pudiésemos ver la dentadura del tiburón de Luarca, observaríamos que los grandes dientes inferiores presentan cúspides rectas, señal de que es claramente una negra y no una pailona.
6. Conclusión. En definitiva, el tiburón que apareció en esa playa de Luarca es evidentemente una negra o carocho (Dalatias licha), y no una pailona o foca (Centroscymnus coelolepis).
Si os apetece conocer un poco más estas dos especies, tan fascinantes y tan misteriosas, os recomiendo que echéis un vistazo a los siguientes artículos, que ya tienen sus años y, acaso, tal vez merezcan una revisión:
👉Pailona (Centroscymnus coelolepis).
Para conocer algo más las diferentes familias que conforman el orden Squaliformes, podéis echarle un vistazo a este otro:




