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domingo, 14 de octubre de 2012

Cazón (Galeorhinus galeus)

Una de las imágenes más bellas que existen en la red, realizada por Matthew Meier.
Cazón

Galeorhinus galeus (Linnaeus, 1758)

(es. Cazón, tollo; gal. Cazón; in. Tope Shark, Soupfin Shark; port. Perna de moça)

Orden: Carcharhiniformes
Familia: Triakidae

Sobre la infancia en el Paleolítico. Os parecerá que hablo del Paleolítico Superior, pero os juro que hasta hace muy pocos años no existía Internet. En serio. Si no me creéis preguntad por ahí: los de 25 para arriba confirmarán este dato. Antes no era posible teclear "tiburón", darle al "Enter", y que de repente la pantalla se embutiese con tropecientas mil entradas repletas de artículos, dibujos, fotos y películas de todo tipo, procedencia y condición, en una especie de orgía tiburonera sin fin. Las únicas teclas que conocíamos eran las de las máquinas de escribir, que no tenían "Enter", y en cuanto a las pantallas... Para ver tiburones, entonces sólo teníamos las revistas (cuando los astros se compadecían de nosotros), algún que otro libro (escasísimos), las enciclopedias que adornaban los aparadores de muchas casas... y la televisión: nuestra única pantalla. Y si vamos unos pocos años más atrás, en la infancia de los de 35 años para arriba, ésta sólo contaba con dos cadenas: la Primera y la Segunda... Y rizando un poquito más el rizo, los de cuarenta y pico aun recordamos cuando había programación únicamente por las tardes, excepto los sábados y los domingos. Sin duda esto fue algo extraordinario, un lujo, se mire por donde se mire, pero tenía el inconveniente de que las oportunidades que teníamos los niños de ver imágenes de nuestros animales favoritos eran muy, pero que muy reducidas, hasta la desesperación y el aburrimiento. Normalmente dependías de un golpe de suerte, de un pequeño guiño de la fortuna que hacía que encendieses la tele justo en el instante en que comenzaba, por poneros un ejemplo real, el mítico documental de Peter Gimbel, Aguas azules, muerte blanca, que disfrutabas como sólo puede disfrutarse un regalo caído del cielo. ¿Internet? Nos resultaba más verosímil la idea de que el Halcón Milenario pasase a toda pastilla por encima de los tejados del pueblo arrancando las antenas con su estela, que la posibilidad de acceder a decenas de miles de datos e imágenes procedentes de todos los rincones del mundo simplemente dándole a una tecla. La apuesta más segura eran los diccionarios y las enciclopedias: letras T (de 'tiburón') y E (de 'escualo').

Foto: Rafael Bañón.
¡Nooo! ¡Otro cazón nooo! Todas estas batallitas de abuelo gagá sirven para explicar como, en tales circunstancias de penuria tiburonera, cuando una sola imagen de un buen tiburón blanco valía, en ilusión infantil, casi tanto como todos los juguetes de los Reyes Magos más dos o tres visitas del ratón Pérez, no recuerdo momentos más frustrantes que cuando al abrir cualquier enciclopedia por la letra T, me encontraba, no con la imagen grandiosa del Carcharodon mostrando su mandíbula desencajada y su sonrisa diabólica, o de una magnífica tintorera junto a un buceador, o de un feroz marrajo como los que veía en la lonja (pero vivo), sino con la foto de un... cazón, normalmente en blanco y negro, que parecía observarme con un gesto de aburrido desinterés. La frustración era indescriptible. Injustamente, el pobre bicho era entonces declarado culpable de una oportunidad perdidaotra más—. Tuvo que pasar mucho tiempo hasta que pude quitarme aquellos prejuicios de encima y mirar el cazón bajo una nueva luz, más justa y equilibrada, y al fin reconocer que se trata de un animal sumamente bello e interesante.

Belleza sin glamour. Quizá no tenga el glamour de otras especies más televisivas y, acaso, fotogénicas, quizá su aspecto no nos ofrezca un sólo rasgo o elemento que destaque, que se nos quede grabado en la retina. Y sin embargo, así como lo veis, el Galeorhinus galeus es un animal sumamente fiero, voraz y combativo, tan digno de llevar la etiqueta tiburón como cualquier otro. Y no sólo eso: es también un buen nadador y un viajero incansable capaz de recorrer la friolera de 56 km en un sólo día. Individuos marcados en las Islas Británicas se han recuperado en Canarias, en las Azores, y por supuesto en Galicia. El ejemplar de estas dos fotografías, amablemente cedidas por un auténtico especialista en tiburones, Gonzalo Mucientes, fue marcado en Irlanda y capturado en A Guarda:

Fotos: Gonzalo Mucientes
Descripción: El cazón tiene un cuerpo alargado y esbelto terminado en un morro largo, apuntado y típicamente traslúcido, como se aprecia en la primera imagen. Las dos últimas aberturas branquiales están situadas sobre la base de la aleta pectoral. Ojos grandes y alargados, con membrana nictitante bien desarrollada. Las narinas presentan solapas muy pequeñas. Boca grande y arqueada con pliegues labiales moderadamente largos.
La primera dorsal, de forma triangular, es mucho mayor que la segunda; la cual, a su vez, es un poco más pequeña que la anal. Las pectorales son largas y falciformes, mientras que las pelvianas son pequeñas. La aleta caudal es de buen tamaño, con un lóbulo terminal grande y bien marcado, y un lóbulo inferior también grande (casi la mitad de largo que el superior).
El color es gris a gris pardusco en el dorso y flancos, y blanquecino en la zona ventral.

Foto: Ross Robertson, 2006
Dentición: Dientes similares en ambas mandíbulas: pequeños, con una cúspide principal inclinada hacia las comisuras y varias cuspidillas en la base del borde comisural. Los dientes centrales son rectos, casi simétricos, y un poco más pequeños. Varias filas funcionales.
Presenta un sinfisario, que puede estar ausente en la mandíbula superior.

Talla: Parece que pueden existir variaciones regionales. La longitud total máxima registrada es de 195 cm (ya os imagináis que se era una hembra; la máxima para los machos es de 175 cm). En general, miden al nacer unos 30-40 cm, y alcanzan la madurez ellos en torno a los 120-170 cm, y ellas hacia los 135-185 cm.

Reproducción: Vivíparo aplacentario (ovovivíparo) con camadas de entre 6 y 52 crías según el tamaño de la madre. No obstante, su productividad biológica es bastante baja dada su longevidad (hasta 60 años) y su maduración tardía: las hembras son maduras sexualmente a partir de los 10 años de edad (algunos sostienen que entre los 13-15 años) y los machos entre 12-17.
Su tasa de crecimiento es también extremadamente lenta: en 1951 se colocó una etiqueta a un individuo de 135 cm con una edad estimada de 10 años; cuando 35 años después volvieron a capturarlo, tan sólo había crecido 6,5 cm.
La cópula tiene lugar en el borde de la plataforma continental; posteriormente las hembras se dirigen hacia las zonas de cría en aguas someras como bahías o estuarios para dar a luz, que suele ocurrir en los meses estivales, lo cual concuerda con la cita de Rodríguez Solórzano. El periodo de gestación es de unos 10-12 meses. Las crías permanecen en las zonas de cría entre uno y dos años.

Uno de los varios ejemplares capturados el pasado septiembre cerquita de Rianxo, en la ría de Arousa¹.
Dieta: Es un depredador oportunista y voraz de todo tipo de peces, pelágicos y de fondo, e invertebrados: arenques, sardinas, anchoas, salmones, merluza, lenguados, cangrejos, caracoles marinos, erizos de mar... Y tampoco hace ascos a los cefalópodos: pulpos, calamares, etc. 

Hábitat y distribución: El cazón es un habitante de las aguas de la plataforma continental desde el litoral hasta bastante mar adentro, si bien sin llegar al dominio oceánico. Es una especie demersal, aunque también muestra hábitos pelágicos, desde los 2 m hasta más allá de los 500 m. En ocasiones se le puede ver cerca de la superficie.

Fuente: FAO
Se encuentra en las aguas templadas y frías de casi todo el mundo: Atlántico oriental desde Noruega e Islandia hasta Suráfrica, Atlántico suroccidental, Mediterráneo, Pacífico oriental, Australia, Nueva Zelanda, etc.
Como ya señalamos, los cazones son especies capaces de llevar a cabo importantes desplazamientos. Pueden desplazarse en grupos que, al menos en determinadas zonas, presentan segregación por sexo y por talla. En verano viajan hacia el norte y en invierno en dirección contraria, hacia el sur.
Es (más bien era) un tiburón muy típico nuestra costa, tal como señalaban, hace más de 30 años, Rodríguez Solórzano et al.²:
É moi abundante en todo o litoral galego, adentrándose ó fondo das rías cando chega a época estival. Temos comprobado a súa presencia no Pedrido (Ría de Betanzos) onde causou pánico entre os bañistas. Péscase con palangre e comercialízase fresco no mercado.
Foto: Walter Heim.
Un reciente trabajo³ ha demostrado que no existe una población mundial panmíctica de Galerhinus galeus (es decir, formada por individuos que se reproducen entre si de forma aleatoria, con pocas limitaciones), sino que, al contrario, hay al menos 5 poblaciones genéticamente diferenciadas: África, Australia, Norteamérica, Sudamérica y Europa occidental (la del Mediterráneo no está suficientemente estudiada), con nula interconectividad genética entre si, debido posiblemente a las largas distancias entre las diversas cuencas oceánicas y a barreras relacionadas con la temperatura. Esto tiene serias implicaciones para la conservación de la especie, puesto que cada población constituye un stock único con un material genético propio que debe conservarse.

Pesca y estatus: Estamos ante una especie sumamente comercial tanto por su carne, que es excelente, y el aceite de su hígado, como, por supuesto, por sus aletas (en inglés norteamericano también se le conoce como soupfin shark, 'tiburón sopa de aleta'), de ahí que se la haya sometido a una intensa sobrepesca que ha llevado a diversas poblaciones en todo el mundo al borde del agotamiento. La situación es más que preocupante.
El cazón se captura con diferentes artes de red y anzuelo, y es también apreciado por los pescadores deportivos dada su combatividad.
Buena parte del cazón que capturamos en Galicia se va para la zona Mediterránea, donde su carne es muy apreciada: se consume fresca o salada.

Figura en la Lista Roja de la IUCN con el estatus global de Vulnerable, si bien con especificaciones regionales. Así, la población del Atlántico nororiental se considera con Datos incompletos, junto con los stocks del Mediterráneo y Pacífico SE: los datos biológicos son limitados y también los referidos al volumen de capturas, pues no siempre el cazón se etiqueta correctamente, a veces se incluye bajo una etiqueta genérica, y muchas veces se catalogan como cazón especies similares, como las musolas (gen. Mustelus).
Por lo que respecta a otras regiones, las poblaciones del Atlántico SW se consideran En peligro crítico (en realidad, el cazón está a punto de extinguirse allí); en Australia y Sudáfrica, Vulnerable; en Nueva Zelanda, Casi amenazado y Preocupación menor en el Pacífico NE.

En Riveira (Foto: Toño Maño)

Se podían contar muchas más cosas del cazón, pero este post no se acabaría jamás. De modo que ahora os toca a vosotros. Si hemos logrado despertar el interés por este hermoso tiburón, ya sabéis: escribid "cazón" y dadle al "Enter"... Y también, por qué no, abrir una de aquellas viejas enciclopedias, por la T, por la E y, por supuesto, por la C.


=>Más información en: El viaje del cazón (Galeorhinus galeus).
______________
¹Gracias a Jacobo Alonso, que tuvo la amabilidad de hacerme llegar esta foto tan pronto la recibió. 
²Manuel Rodríguez Solórzano et al. Guía dos peixes de Galicia. Vigo: Galaxia, 1983.
³C. L. Chabot (2015). "Microsatellite loci confirm a lack of population connectivity among globally distribution populations of the tope shark Galeorhinus galeus (Triakidae)". Journal of Fish Biology, doi: 10.1111/jfb.12727.
Walker, T.I., Cavanagh, R.D., Stevens, J.D., Carlisle, A.B., Chiaramonte, G.E., Domingo, A., Ebert, D.A., Mancusi, C.M., Massa, A., McCord, M., Morey, G., Paul, L.J., Serena, F. & Vooren, C.M. 2006. Galeorhinus galeus. The IUCN Red List of Threatened Species 2006: e.T39352A10212764. http://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2006.RLTS.T39352A10212764.en. Consultado el 4 de marzo de 2016.


3 comentarios:

  1. En el apartado de descripción, la frase:" Las _ son largas y falciformes, mientras que las pelvianas son pequeñas" supongo que te refieres a las pectorales ¿verdad? Es un gran trabajo, recopilación de gran cantidad de datos,muy bien desarrollados, Gracias.
    Un saludo

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    1. ¡Menudo descuido! Gracias por advertírmelo, Jerónimo. Efectivamente, se refiere a las pectorales.
      Edito el artículo.
      Un saludo, y gracias por tus palabras!

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