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| En False Bay. Foto de Chris Fallows. |
Diversidad, biología, evolución, ecología, pesca, conservación, evolución, con especial atención a las especies presentes en Galicia.
martes, 16 de agosto de 2016
El salto del Carcharodon carcharias
jueves, 4 de agosto de 2016
Los tiburones de Galicia (ii)
=>Viene de Los tiburones de Galicia (i).
TIBURONES DE AGUAS PROFUNDAS
A la vista de lo anterior ya no debe extrañarnos que el 62% de los tiburones de Galicia sean habitantes de las aguas profundas. De hecho, contamos con la presencia de las dos especies con los mayores registros mundiales de profundidad: el tollo raspa (Etmopterus pusillus), que llega hasta los 4500 m en el Atlántico norte, y la pailona (Centroscymnus coelolepis), con 3675 m. Por su singularidad y por ser también las grandes desconocidas dentro del mundo de los tiburones, estas especies merecen un capítulo aparte. En general, son tiburones pequeños a medianos, de 100-150 cm de talla media. Algunos pueden acercarse a los 2 m de longitud, como la negra (Dalatias licha), o bien superar los 5 m, como los grandes depredadores de las profundidades, la cañabota (Hexanchus griseus), de hasta 5,5 m, y el tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus), que puede alcanzar los 7 m. Ambos son cazadores altamente oportunistas, sobre todo el segundo, que recorren lentamente las profundidades engullendo todo lo que encuentran en su camino: mamíferos marinos enfermos o despistados, peces, otros tiburones y, por supuesto, carroña.
En el mar profundo se encuentran dos de nuestras mayores joyas ictiológicas, que pueden considerarse fósiles vivientes: el tiburón anguila (Chlamydoselachus anguineus) y el tiburón duende (Mitsukurina owstoni), con el larguísimo y característico morro espatulado y la mandíbula increíblemente protráctil dotada de dientes afilados como agujas.
| 1. La visera (Deania calcea) tiene un largo morro espatulado parecido al del tiburón duende, repleto de sensores eléctricos para detectar sus presas en la oscuridad del fondo (foto: Toño Maño). 2. El tiburón duende (Mitsukurina owstoni) presenta en fresco una piel rosada, color que no es debido a ningún tipo de pigmento, sino a la red de capilares bajo la piel translúcida (foto: Toño Maño). 3. Este ejemplar de tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus) de 330 cm, capturado en junio de 2006 cerca de las Sisargas, es uno de los dos registros de la especie en el mar de Galicia (foto: Antonio Parada). |
Con luz propia —nunca mejor dicho— brillan los tres únicos miembros de la extensa familia Etmopteridae presentes en Galicia. Estos pequeños tiburones, conocidos justamente en inglés como lantern sharks o "tiburones linterna", se caracterizan por tener la piel cubierta de fotóforos, particularmente en la zona ventral y en diferentes áreas de los flancos y las aletas, a veces formando manchas bien visibles. Recientemente se demostró que la bioluminiscencia no solo sirve para camuflarse —el brillo azul del vientre diluye la silueta del tiburón contra el tenue brillo de la luz procedente de la superficie, sustrayéndola de la vista de sus depredadores y de sus presas—, sino que constituye un particular sistema de comunicación intraespecífico, mediante el cual un tollo o negrito podría identificar a los individuos de su misma especie y también conocer su sexo¹.
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| El negrito (Etmopterus spinax) es relativamente frecuente en el cantil. El vientre y las franjas oscuras sobre las aletas pélvicas, la caudal y en los márgenes superiores de las dorsales denotan la presencia de fotóforos (foto: CEMMA). |
¿TIBURONES PELIGROSOS O TIBURONES EN PELIGRO?
Solo con nombrarlo, el tiburón consigue despertar sentimientos de terror y, casi, de histeria colectiva. Incluso en Galicia, donde no hay especies peligrosas cerca de las playas. Por ignorancia activa o pasiva, parece que nos resistimos a aceptar contra toda evidencia científica y estadística que la realidad no solo desmiente nuestras fantasías de naturaleza mitológica, sino que resulta insoportablemente más cutre y deprimente. Este año llevamos más muertos en todo el mundo por culpa de los selfies que por los tiburones, y en Galicia está más que demostrado que las coces del ganado son infinitamente más letales.
Según el ISAF (siglas inglesas para Archivo Internacional de Ataques de Tiburón), en 2014 se produjeron en el mundo 72 ataques no provocados, de los cuales solo 3 resultaron fatales² —si bien la media anual de víctimas mortales de la última década es de 12—. Si ponemos estos números en relación con los millones de personas que en todo el planeta pasan millones de horas metidas en el agua a lo largo de millones de kilómetros de costa, el porcentaje de accidentes es, como poco, absurdo.
En realidad son estos animales los que nos deben tener miedo a nosotros. Los tiburones y las rayas se encuentran entre las especies más amenazadas del océano. Se calcula que unos 100 millones de tiburones mueren cada año en todo el mundo, y existen evidencias de un descenso general de las poblaciones particularmente alarmante en ciertas especies y en determinadas áreas geográficas. Los motores principales de este desastre son la demanda desmesurada de aleta por parte del mercado asiático (China) y, en las especies de profundidad, el aceite de su enormes hígados, que se utiliza en la industria cosmética y en la alimentaria, para la elaboración de complementos nutricionales.
| 1. El quelvacho (Centrophorus granulosus) es uno de los tiburones considerados En peligro crítico por la UICN (foto: Toño Maño). 2. Pailona (Centroscymnus coelolepis) (foto: Rafael Bañón). 3. Tollo raspa (Etmopterus princeps), el récord de profundidad de todos los tiburones, seguida por la especie anterior (foto: Antonio Punzón, IEO Santander). |
Según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), el 25% de los condrictios del mundo —grupo que incluye también las rayas y las quimeras— se encuentra en serio peligro de extinción, un 12,7% está Casi amenazado, y solo un 23,2% se considera "Preocupación menor"; a lo que hay que añadir un preocupante 46,8% sin evaluar por falta de datos. En Europa, el 40,4% de los elasmobranquios (rayas y tiburones) están en peligro, dentro de una tendencia poblacional a la baja: el 11,5% está En peligro crítico; el 13%, En peligro; el 7,6% se considera Vulnerable; y un 10,7% Casi amenazado. No disponemos de datos para evaluar correctamente el 20,6% de las especies³.
Las causas de esta trágica situación son la sobreexplotación pesquera, como especies objetivo y como capturas accidentales, que en artes como el arrastre de fondo son muy grandes, la degradación de sus hábitats y la contaminación. Y, por supuesto, su propia biología, ya que los tiburones, como los grandes depredadores, tienen una tasa reproductiva bastante baja, particularmente los de aguas profundas. En general, son especies de crecimiento lento y madurez sexual tardía, y producen pocas crías tras un tiempo de gestación muy largo, como los 24 meses de la mielga (Squalus acanthias) o los 3 años del tiburón anguila, si las estimaciones de Tanaka son correctas, lo que la convierte en la gestación más larga de todos los vertebrados de la Tierra.
Los tiburones nadaron en el mar de Tetis y en el océano global de Panthalassa, vivieron la formación y la desintegración de Pangea y el nacimiento de los continentes y océanos actuales. Vieron la llegada y la partida de los dinosaurios, y asistieron con indiferencia a la aparición de los mamíferos sobre la Tierra. El tiempo de los tiburones queda fuera de la escala humana. Es un tiempo geológico, por eso nos resultan tan misteriosos y fascinantes. En su ADN llevan escrita la historia del mundo tal y como lo conocemos, y también nuestra propia historia.
Da pena pensar que todo este patrimonio se pueda perder para siempre.
Toño Maño
Originalmente publicado en gallego en la revista digital CERNA, nº 74, otoño 2015. La traducción es del autor.
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¹J. M. Claes et al. (2014). Iso-luminance counterillumination drove bioluminiscent shark radiation. Scientific Reports, 4: 4328, doi: 10.1038/srep04328.
²<https://www.flmnh.ufl.edu/fish/sharks/isaf/2014Summary.html>, consultado el 19/09/2015.
³Boris Worm, Brendal David, et al. (2013). Global catches, exploitation rates, and rebuilding options for sharks. Marine Policy, no. 40, pp. 94-204. Accesible en la Red: <http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0308597X1300005>.
⁴Nicolas K. Dulvy et al. (2014). Extintion risk and conservation of the world's sharks and rays. eLife, 2014;3:e00590, <http://elifesciences.org/content/3/e00590e>.
Véase también A. Nieto et al. (2015). European Red List of Marine Fishes. Luxembourg, Publications Office of the European Union. <http://ec.europa.eu/environment/nature/conservation/species/redlist/downloads/European_marine_fishes.pdf>.
⁵Sho Tanaka et al. (1990). The Reproductive Biology of the Frilled Shark, Chlamydoselachus anguineus, from Suruga Bay, Japan. Japanese Journal of Ichthyology, vol. 37, no. 3, pp. 273-291.
lunes, 1 de agosto de 2016
Los tiburones de Galicia (i)
[Artículo originalmente publicado en gallego en la revista digital CERNA, nº 74, otoño 2015. La traducción es mía.]
DIVERSIDAD DE ESPECIES
En Galicia tenemos registradas 48 especies de tiburones, lo que representa algo más del 9% de las 510 descritas hasta ahora en todo el mundo. Esta cifra, baja solo en apariencia, esconde sin embargo una extraordinaria diversidad. Agrupados en 7 órdenes y 22 familias, tenemos tiburones de todas las formas, colores y tamaños. Los hay con cuerpo fusiforme más o menos estilizado, o aplanado como el de las rayas; algunos tienen el morro chato y otros increíblemente alargado; unos poseen dos aletas dorsales, con o sin espinas, otros solamente una, y un buen puñado de ellos carece de aleta anal. Pueden presentar una librea de color negro, gris, acastañada, estampada, o sin color, y algunas especies incluso brillan en la oscuridad como las luciérnagas. Algunos tienen dientes diminutos y otros increíblemente grandes y afilados. En cuanto a las tallas, tenemos el peregrino (Cetorhinus maximus), que, pudiendo superar los 11 m, es el pez más grande de Europa y el segundo del mundo, solo detrás del tiburón ballena; y del otro lado, el negrito (Etmopterus spinax), que no llega a los 60 cm.
Estas grandes diferencias son apenas variantes morfológicas sobre un diseño básico, pero de un extraordinario éxito evolutivo. Los tiburones no solo llevan más de 400 millones de años en la Tierra, sino que fueron capaces de sobrevivir a severas extinciones masivas. Puede decirse, por tanto, que, más que seres primitivos, los tiburones son en realidad de las criaturas más avanzadas que existen.
Los rasgos anatómicos más importantes de este diseño básico, compartidos por todas las familias de tiburones, son los siguientes: esqueleto cartilaginoso; entre 5-7 pares de aberturas branquiales laterales no cubiertas por un opérculo; piel cubierta de dentículos dérmicos —estructuras similares a los dientes— y no de escamas; los machos presentan en las aletas pélvicas un par de órganos copuladores (pterigópodos), pues al igual que las personas los tiburones se reproducen mediante fecundación interna; y, por último, ausencia de vejiga natatoria. Aunque mucha gente no se lo cree o no lo entiende, tan tiburón es la pintarroja que meten en la caldeirada o guiso como el tiburón blanco de las películas y los documentales.
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| Figura 1. La Galicia sumergida: PC: Plataforma continental. TC: Talud continental. BG: Banco de Galicia. (Atlas digital GEBCO.) |
BAJO EL MAR DE GALICIA
Tal diversidad responde a una tipología igualmente amplia de hábitats, cada cual con sus particulares características ambientales —luminosidad, temperatura, presión, contenido en oxígeno, en sal, nutrientes, etc.—. Por eso es también necesario describir, siquiera esquemáticamente, el lugar donde viven. Excepto para los marineros (y no todos) y para los científicos, a la mayoría de nosotros nos resulta difícil imaginar las dimensiones, naturaleza y estructura del inmenso paisaje que se oculta bajo la superficie, la Galicia sumergida (fig. 1). Si pudiésemos levantar esa cubierta líquida y contemplarla en su totalidad a vuelo de pájaro, nos encontraríamos con un universo de llanuras interminables barridas por las corrientes y punteadas aquí y allá por grandes peñascos y formaciones rocosas, cañones inmensos abiertos como heridas de hacha en la falda del continente, valles profundos dominados por cerros y montañas colosales, bosques fantasmales de corales blancos que surgen de la negritud del fondo. El mundo de los tiburones.
a) La plataforma continental. La plataforma continental gallega es relativamente estrecha, tiene un anchura máxima de 35 km. Se trata de la zona más rica y productiva del océano. La luz del sol la ilumina de arriba abajo permitiendo el crecimiento de los organismos fotosintetizadores que constituyen la base de la red trófica. A esto se suman los nutrientes transportados por el aire, las corrientes y las olas, que sirven de alimento al zooplancton y a millares de pequeños organismos que contribuyen al mantenimiento de todo este entramado de vida.
| Marrajo (Isurus oxyrinchus). (Foto: Antonio Parada). |
Sin duda uno de nuestros tiburones más extraordinarios es el peregrino (Cetorhinus maximus), que periódicamente, sobre todo en primavera y verano, visita nuestras costas siguiendo los afloramientos de plancton. Puede acercarse bastante a las playas e incluso entrar en las dársenas, como ocurrió hace pocos años en Pedras Negras. Suele vérsele nadando lentamente cerca de la superficie —a veces el morro asomando por encima— con la inmensa boca abierta para filtrar grandes cantidades de agua.
En las proximidades de la franja litoral encontramos especies como el cazón (Galeorhinus galeus), un voraz cazador oportunista de todo tipo de peces, de pulpos e incluso crustáceos, que en los meses de verano puede entrar en las rías. A la misma familia (Triakidae) pertenece la musola pinta (Mustelus asterias), dotada de dientes molariformes especialmente preparados para triturar las conchas de crustáceos y moluscos. Y más ligados al fondo tenemos la pintarroja (Scyliorhinus canicula), el tiburón más abundante de Galicia, y, en el otro extremo de la escala, al borde de la desaparición de nuestras aguas —si es que no se ha ido ya para siempre—, el angelote (Squatina squatina), que vive echado o enterrado en el fondo, al acecho de una posible presa.
| 1. Detalle de la cabeza de una pintarroja (Scyliorhinus canicula) (foto: Toño Maño). 2. Cerdo velero (Oxynotus paradoxus) (foto: CEMMA). 3. El angelote (Squatina squatina), considerado En peligro crítico por la UICN, prácticamente ha desaparecido de la plataforma europea; solo se conserva una población estable en las Canarias (foto: José Torre Busto). 4. Aunque su aspecto invita a pensar lo contrario, los cazones (Galeorhinus galeus) son grandes viajeros capaces de recorrer 56 km en un solo día. El ejemplar de la imagen fue marcado en Irlanda y capturado en A Guarda (Pontevedra) (foto: Gonzalo Mucientes). |
b) El talud continental. En su borde, situado a unos 150 m de profundidad, la plataforma continental se inclina repentinamente para descender, por el norte, hasta los 5000 m de la llanura abisal de Vizcaya y, por el oeste, hacia la cuenta interior de Galicia, una especie de canal de unos 100 km de ancho que discurre de norte a sur a lo largo de 350 km entre los 3000 y los 4000 m de profundidad. El talud continental gallego aparece cortado por una serie de cañones abruptos —Ferrol, Coruña, Laxe, Muxía, Muros, Arousa, Pontevedra, Vigo...— que descienden canalizando una importante cantidad de sedimentos. Aunque la luz del sol es apenas un tenue resplandor y a partir de los 1000 m la oscuridad es absoluta, el talud es también una zona de gran productividad, pues hasta él llegan nutrientes procedentes de la costa, de la plataforma y también de los fondos marinos, lo cual favorece la proliferación de un amplio número tanto de especies pelágicas como demersales y bentónicas. En el talud superior viven los tollos, brujas, negritos (géneros, Etmopterus, Scymnodon o Dalatias), las viseras, zapatas, quelvachos (géneros Deania, Galeus, Centrophorus, entre otros), así como los extravagantes cerdos marinos (familia Oxynotidae), especializados en pequeños crustáceos y en la depredación de las cápsulas-huevo de rayas y tiburones.
c) El banco de Galicia. El límite occidental de la cuenca interior está marcado por varias montañas submarinas. La más importante es, sin duda, el banco de Galicia, una inmensa mole de 90 km de largo, en su eje N-S, por 50 km de ancho, que se yergue majestuosamente desde los más de 5000 m de la llanura abisal de Iberia hasta los 650 m de profundidad en su punto más elevado. Se trata de la montaña más alta de Galicia, doblando los 2127 m de Pena Trevinca, y una de las zonas más productivas de nuestro mar. El relieve de los montes submarinos hace que las aguas profundas cargadas de nutrientes asciendan a lo largo de sus laderas propiciando una asombrosa explosión de vida. Sobre sus cumbres y cantiles surgen extensas colonias de esponjas, gorgonias y corales de aguas frías que albergan una extraordinaria diversidad de criaturas, y en la columna superior encontramos peces y cetáceos de toda clase, tortugas y decenas de aves marinas. Es nuestra particular selva tropical, habitada por tiburones pelágicos y demersales. En la irrepetible campaña LIFE+INDEMARES, realizada en 2010 y 2011, se recogieron entre los 1500 y 1800 m cinco especies nunca antes registradas aquí: tres pejegatos del género Apristurus¹, hasta entonces desconocido en Galicia —A. aphyodes, A. melanoasper y A. profundorum—, una variedad de visera, la Deania profundorum (anteriormente, Rafael Bañón ya había incluido otra Deania procedente de la misma zona, la D. hystricosa, en su checklist de peces de Galicia de 2010²) y el olayo de Islandia (Galeus murinus), lo que constituye el registro más meridional de la especie.
| Pejegato abisal (Apristurus profundorum) (foto: Toño Maño). |
<Continúa aquí>.
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¹Cristina Rodríguez-Cabello, M. Pérez & Rafael Bañón (2014). Ocurrence of Apristurus species in the Galicia Bank Seamount (NE Atlantic). Journal of Applied Ichthyology, 30: 906-915, doi:10.1111/jai.12480.
Véase también C. Rodríguez-Cabello, A. Serrano, R. Bañón, F. Sánchez y M. Pérez (2012). Deep-water chondrichtyan species caught in the Galicia Bank (NE Atlantic). Póster presentado en el XVII congreso del SIEBM.
²Rafael Bañón, D. Villegas-Ríos, A. Serrano, G. Mucientes & J. C. Arronte (2010). Marine fishes from Galicia (NW Spain): An updated checklist. Zootaxa, 2667, pp. 1-27.
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