Diversidad, biología, evolución, ecología, pesca, conservación, evolución, con especial atención a las especies presentes en Galicia.
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sábado, 31 de diciembre de 2022

Pesca sostenible de tiburones: Un cuento chino (III)

Foto: Ahmed Ramzan, Gulf News.

Con tantos intereses y presiones por parte de la industria pesquera de todos los países para seguir pescando tiburones, cueste lo que cueste y a costa de quien sea, tal como vimos en la primera y en la segunda parte de este largo artículo, tenemos, finalmente, el tema de la evaluación de las diversas poblaciones con el objetivo de calcular su "sostenibilidad", es decir, de valorar cuántos tiburones se pueden pescar sin que estas colapsen.

viernes, 30 de diciembre de 2022

Pesca sostenible de tiburones: Un cuento chino (II)

Parte de la carga ilegal de tiburones de profundidad (muchísimos Centrophorus spp., en grave peligro de extinción) que contenía el Labiko 2, un buque pirata que faenaba ilegalmente en aguas de Liberia y, naturalmente, utilizaba también artes de pesca prohibidas. El barco pudo ser interceptado gracias a la impagable ayuda prestada por Sea Shepherd al Ministerio de Defensa Nacional de Liberia. Foto: Melissa Romao, Sea Shepherd.

Los elasmobranquios (tiburones y rayas) se encuentran cada vez más amenazados a nivel global y las medidas para protegerlos y/o para hacer que su pesca sea "sostenible" no están siendo efectivas. La única forma efectiva de conservarlos es detener su comercio. Esta es la conclusión del excelente trabajo que estamos comentando, basado en la extensa revisión de los datos recogidos en multitud de informes y estudios publicados a lo largo de estas últimas décadas: Ila France Porcher & Brian W. Darvell (2022). Shark Fishing vs. Conservation: Analysis and Synthesis. Sustainability 14, 9548. https://doi.org/10.3390/su14159548

jueves, 22 de julio de 2021

Lonja de Vigo 2020

Marrajos (Isurus oxyrinchus) en la subasta. Foto: Ricardo Grobas, Faro de Vigo.

El 2020, año inaugural de la pandemia, no trajo consigo tregua alguna para los tiburones. Los desembarcos en la lonja más importante de Europa, Vigo, de hecho se incrementaron con respecto al año anterior rompiendo una breve trayectoria descendente. Aquí tenéis las estadísticas.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Lonja de Vigo 2019

Tintoreras (Prionace glauca). Foto: Toño Maño.
Como cada año, aquí tenéis los datos de descargas de tiburón en la lonja de Vigo durante el pasado 2019, según figuran en la Memoria Anual publicada por su Autoridad Portuaria. Recordemos que hablamos siempre de tiburón fresco; del congelado no nos especifican nada (y presumiblemente se trata de muchas toneladas, pero estas cosas son así). 

lunes, 14 de marzo de 2016

Lonja de Vigo 2015

Foto: Gustavo Rivas, La Voz de Galicia.

     Como todos los años, la Autoridad Portuaria de Vigo publica su memoria anual y, como todos los años, nosotros nos encargamos de extraer y analizar, siquiera someramente, todos los datos referidos a los tiburones.

1. Notable caída de los desembarcos. Como podéis ver en el gráfico, lo primero que llama la atención es el acusado descenso de los desembarcos de tiburón. Hemos pasado de 3 341 581 kg y 6 056 247 kg de tiburón fresco y congelado, respectivamente, en 2014, a 3 030 388 kg y 3 236 365 kg en 2015. Sumando el producto fresco y el congelado, durante el 2015 se han descargado en el Berbés nada menos que 3 131 075 kg menos de tiburón.

Histórico de desembarco de tiburón desde el 2012, en kilogramos.
El factor principal de este notable descenso lo encontramos en las descargas de congelado, que casi bajan a la mitad, especialmente su producto estrella, la tintorera (Prionace glauca), cuya caída ha sido espectacular: de            5 583 971 kg en 2014 hemos pasado a 2 973 893 kg. El marrajo (Isurus oxyrinchus) también ha experimentado una bajada, pero más suave: si en 2014 fueron 223 321 kg de producto fresco y 472 276 kg de congelado, en 2015 tenemos 204 372 kg y 262 472 kg, respectivamente.

     Sin embargo, el incremento de las descargas de las demás especies de tiburón, que en algunos casos ha sido muy fuerte, ha servido para paliar lo que de otro modo podría calificarse como un derrumbe monumental. La musola (Mustelus spp.) ha subido de los 504 kg del 2014 hasta los 6223 kg; la mielga (Squalus acanthias), de 346 kg a 3348 kg; y lo que llaman 'gata' (véase abajo, punto 4), de 181 kg hasta los 6519 kg.

Dos especies tan altamente comerciales como la pintarroja (Scyliorhinus canicula) y el cazón (Galeorhinus galeus) han subido también bastante. La primera, de 69 700 kg hasta los 107 405 kg; y la segunda, de 27 592 kg hasta la sorprendente cifra de 107 454 kg.

Las descargas de lo que los encargados de los datos del Berbés llaman "escualos" son las únicas que han bajado, pasando de 67 a 10 kg (179 kg en 2012 y 1 kg en 2013).

Fuente: José Teo Andrés, www.atlantico.net.
2. Datos globales:
  • Descargas de tiburón fresco: 3 030 388 kg.
  • Descargas de tiburón congelado: 3 236 365 kg.
          TOTAL: 6 266 753 kg.

3. Datos por especie:
  • Pesca fresca
  • Pesca congelada:

     Uno de los datos más sorprendentes es sin duda el de los 9 € de precio medio de los "Escualos", el doble de la segunda especie más cara, el marrajo. ¿Qué o quiénes son esos "escualos"? Pues la verdad, ni idea (lo discutimos en el siguiente punto).

4. Y seguimos con el problema de los nombres. Aunque hay que agradecer a la Autoridad Portuaria de Vigo el fácil acceso a sus estadísticas de pesca, no debemos dejar de advertir, un año más, que el abuso de nombres comunes dificulta, y en algunos casos vuelve imposible, un análisis mínimamente riguroso de los datos (ni os cuento si pretendiésemos realizar un estudio científico sobre las capturas de especies como, por ejemplo, el olayo (Galeus melastomus)).
     Hay nombres y nombres. Algunos concretizan bastante y otros absolutamente nada. Una tintorera solo puede ser una Prionace glauca, un marrajo, un Isurus oxyrinchus, al menos en teoría (en otros lugares he visto que cuelan el cailón (Lamna nasus), cuya captura está prohibida), y las musolas son Mustelus (M. asterias o M. mustelus, que no vienen diferenciadas otro problema); pero, ¿qué es una "gata"?... y de los "escualos" ya ni hablemos.
Noviembre de 2015.
     Una gata puede ser cualquier cosa, normalmente una especie de aguas profundas (cualquier escualiforme de color oscuro, por ejemplo, como la negra (Dalatias licha)). La voz inglesa Dog fish, que acompaña el término 'gata' en la memoria anual, tampoco aclara nada: dogfish se aplica a tiburones de diversos órdenes y familias, desde los Squaliformes hasta los Carcharhiniformes. Es posible que el olayo (Galeus melastomus) esté incluido aquí.
    Con "Escualos"... pues ya os imagináis lo que ocurre. En el documento esta palabra viene acompañada por los términos ingleses Smooth-hound y tope shark; el primero puede ser cualquier cualquier triákido del género Mustelus (es decir, una musola); y el segundo es el equivalente a nuestro cazón (Galeorhinus galeus)... y todas ellas ya figuran en su correspondiente apartado. Teniendo en cuenta que son el grupo que, con diferencia, mayor precio ha alcanzado, la cosa no puede ser más intrigante.
     Pero esto no es nada. Si tomamos cualquier estadística mensual, la cosa empeora. Valga como ejemplo este recorte del informe correspondiente al mes de noviembre. Quitando el cazón, la "quenlla tintorera", la "pintarroja-melgach" (Scyliorhinus canicula, "melgacho" en gallego), el marrajo, la musola y la "cazapa-bocanegra" (sin duda el Galeus melastomus), las otras dos parecen misión casi imposible: "Cazon-botos-pata rox" y "Pintarroja/gata". Tal vez alguno incluya el alitán (Scyliorhinus stellaris)... y quién sabe qué otras especies.

Foto: Gustavo Rivas, La Voz de Galicia.
5. Dos preguntas para terminar este breve repaso. La primera, ¿cuál es el porqué de la fuerte caída de los desembarcos de tintorera congelada? ¿Es por algún motivo de carácter ambiental, logístico, o porque cada vez hay menos en el Atlántico?
     La segunda, aun admitiendo que todo esto es legal, está amparado por la legislación europea e internacional, ¿podemos hablar de pesca sostenible? ¿Cuánto nos durarán los tiburones en el mar?

     => Véase también:
       -Lonja de Vigo 2012.
       -Lonja de Vigo 2013.
       -Lonja de Vigo 2014.


=>Actualización a 18 de abril. Extracto de una noticia publicada en el diario Atlántico del pasado día 12 ("El tiburón aún es buen negocio. La subasta de de todo tipo de escualos supuso 4,5 millones en la lonja del Berbés en 2015."):
Aunque ha caído la cifra global de resultados, la pesca y venta de todo tipo de escualos continúa siendo muy rentable para la lonja viguesa, como reflejan los datos de explotación de la Autoridad Portuaria. Los responsables del Puerto vigués han buscado convertir O Berbés en centro de distribución de tiburones para su comercialización en los mercados donde son muy apreciados, sobre todo en Oriente, y lo han conseguido, pese a una clara disminución de las capturas, no así del precio, que se  mantiene al alza. No obstante, fuentes portuarias reconocieron que se trata de un negocio que “no gusta” mostrar porque a menudo produce imágenes que pueden ser malinterpretadas. 
 

jueves, 31 de octubre de 2013

El tiburón, mejor fuera del plato


Filetes de marrajo (Isurus oxyrinchus) a la venta en una pescadería. Foto: Isaías Cruz.

1. El tiburón más peligroso es el tiburón muerto.
Los tiburones son más peligrosos en el plato que en el océano, muertos y cocinados que vivitos y coleando; o si lo preferís, abundando en la paradoja (que lo es sólo en apariencia), cuando son comidos más que cuando son ellos quienes salen a comer.
Cada vez se publican más estudios que alertan de la presencia de contaminantes en diversos organismos marinos. Y no cualquier tipo de contaminantes. Hablamos de plásticos, de hidrocarburos, de pesticidas, de DDTs, de PCBs (1), así como de mercurio y otros metales pesados. Estos materiales encuentran en concentraciones cada vez más elevadas en los tejidos de especies que, por si fuera poco, nos sirven de alimento.
El caso de los túnidos y de los tiburones es particularmente grave, al tratarse de animales en general de gran talla que se encuentran en lo más alto de la red trófica marina, desde donde recogen, como si aplicasen la boca al caño de un desagüe, todos los contaminantes que sus presas más pequeñas han ido acumulando a lo largo de sus cortas o largas vidas. Existe una relación directamente proporcional entre el tamaño y la posición en la red trófica de un determinado organismo y el grado de acumulación de sustancias tóxicas en su interior (2). O sea, comerse a un súper depredador es jugar a la ruleta rusa.

2. El circuito del envenenamiento.
Toda la porquería que lanzamos al mar en un momento u otro nos va a ser devuelta, y de la peor manera posible: nos la vamos a comer, con patatas o si ellas, y además concentrada.
Estas sustancias altamente tóxicas llegan al océano bien de forma directa, en los vertidos de residuos urbanos e industriales sin tratar y en los procedentes de las distintas actividades a bordo de los buques, como la limpieza de tanques, etc.; o bien, de forma indirecta, por lixiviación, transportadas por las corrientes, el aire, los ríos, y otro etc. Por otro lado, la presencia de contaminantes como el mercurio en el medio marino no es atribuible exclusivamente a factores antropogénicos, sino naturales, como la actividad volcánica.
Foto: Greenpeace.
Una vez disueltos en el agua, la incorporación de estos productos a la cadena trófica es inevitable y sencilla. Puede hacerse, por ejemplo, por ingesta directa o por absorción a través de las branquias. Algunos organismos no tienen capacidad metabólica para eliminarlos, a consecuencia de lo cual se acumulan dentro de su cuerpo hasta llegar a alcanzar concentraciones superiores incluso a la del medio (bioacumulación). Una forma particular de bioacumulación es la llamada biomagnificación, cuya consecuencia es que un organismo lleva encima la carga contaminante de sus presas y de las presas de sus presas. El pez chiquito contaminado sirve de comida, solo o acompañado de un puñado de congéneres —también contaminados—, a un pez un poco mayor, el cual, igualmente solo o acompañado por unos cuantos colegas —contaminados, será devorado por otro más grande, quien finalmente acabará como ingrediente de la papilla alimentaria "metalizada" contenida en el estómago de un atún rojo o de un cailón. Las concentraciones de elementos tóxicos en los organismos más próximos a la base de la cadena alimentaria son por tanto inferiores a las de aquellos que se encuentran en o cerca del otro extremo.
Pero los venenos llegan también por vía materna, como han venido a demostrar, entre otros, recientes estudios sobre crías de un año de diferentes especies de lamniformes como el marrajo (Isurus oxyrinchus), el tiburón blanco (Carcharodon carcharias), el cailón salmonero (Lamna ditropis) o el zorro (Alopias vulpinus) (3): sus elevadas tasas de mercurio, PCB, etc., sólo podían explicarse si habían llegado hasta ellas dentro del seno materno. Herencia envenenada propiamente dicha.
Como ya os podéis imaginar, todo este circuito letal se cierra cuando el pez ultracontaminado cae en una red o un anzuelo, y de ahí pasa al estómago, el cerebro, el hígado y las más diversas vísceras del ser humano que lo engulle.

Ciclo del mercurio. Fuente: Wikimedia.
3. Unos cuantos casos que dan que pensar.
El 30 de noviembre pasado Helmut Nickel publicaba en Shark Year Magazine un interesante artículo en el que recopilaba 34 notificaciones sobre productos de tiburón realizadas por diferentes países de le EU entre febrero del 2012 y el 11 de septiembre de este año en el marco del Sistema Europeo de Alerta Rápida para Comida y Piensos (RASFF, en sus siglas en inglés). Y los datos son sobrecogedores. Para que os hagáis una idea, si en la UE el nivel máximo de mercurio permitido es de 1 mg/kg de peso húmedo, en un marrajo procedente de España se encontró la increíble cifra de 8,61 mg/kg. Recordemos que el mercurio, particularmente el metilmercurio, es una potente neurotoxina con efectos gravísimos e irreversibles en los fetos y los niños. Aquí tenéis los datos, que he agrupado por especies (entre paréntesis el país de origen de cada partida):

   Marrajo (Isurus oxyrinchus): Contaminación por mercurio

     -8,61 mg/kg en rodajas congeladas (España).
     -5,6 mg/kg en producto congelado (Japón vía España).
     -5,47 mg/kg en rodajas congeladas (Singapur).
     -3,7 mg/kg en producto descongelado (España).
     -3,5 mg/kg en producto congelado (España).
     -3,5 mg/kg en descongelado (España).
     -2,6 mg /kg en producto refrigerado (España).
     -2,4 mg/kg en congelado (España).
     -1,2 mg/kg en congelado (España).
     -1,15 mg/kg en producto refrigerado (España).
     -1,15 mg/kg en congelado (España).

   Tintorera (Prionace glauca): Contaminación por mercurio

     -3,33 mg/kg en filetes congelados (España).
     -2,6 mg/kg en congelado en (España).
     -1,89 mg/kg en congelado (España).
     -1,6 mg/kg en rodajas congeladas (España).
     -1,58 mg/kg en congelado (Vietnam).
     -1,4 mg/kg en congelado (Vietnam).
     -1,389 mg/kg en congelado (España).
     -1,35 mg/kg en congelado (Vietnam).
     -1,3 mg/kg en congelado (China).
     -1,3 mg/kg en congelado (España).
     -1,3 mg/kg en congelado (Vietnam).
     -1,25 mg/kg en congelado (Portugal).
     -1,159 mg/kg en filetes congelados (Ecuador).

   Pintarroja (Scyliorhinus canicula): Contaminación por mercurio

     -2,3 mg/kg en producto refrigerado (España).
     -1,903 mg/kg en producto refrigerado (Croacia).

La lista incluye cuatro notificaciones de cargamentos de mielga (Squalus acanthias) importados de los EEUU con altas concentraciones de PCBs, y una de un Squalus sin identificar procedente de Malta con 2,1 mg/kg de mercurio. Igualmente dos partidas de tiburón lechoso (Rhizoprionodon acutus) que venían de Yemen con 0,76 mg/kg y 0,67 mg/kg de cadmio.
Por último un dato que no sabría si calificar de gracioso o de deprimente: la noticia de un cargamento de 1200 kg de filete congelado de megalodón procedente de China (no es broma, en la etiqueta figuraba su nombre científico y todo: Carcharocles megalodon), que se pretendía hacer entrar en Italia. Como es natural, las autoridades rechazaron la importación y la partida fue destruida.

Marrajos y tintoreras están entre las especies más contaminadas, independientemente de su procedencia y del sistema de conservación, congelados o refrigerados.(4)

Foto: Isaías Cruz.
4. Conclusiones.
Primera: No comáis carne de tiburón, particularmente de tiburones de tallas grandes, como el marrajo y de tintorera. Además de cuidar vuestra salud y la de los vuestros (mucho ojo con los niños y las mujeres que están embarazadas, creen estarlo o lo estén buscando), dejaréis de ser partícipes del sangriento proceso que está empujando a muchas poblaciones de estos animales al borde del colapso.
Segunda: Si no podéis o no deseáis prescindir totalmente de ello, es recomendable moderar el consumo de tiburón y de otras especies como los túnidos. Es también recomendable que consultéis a un especialista (desconfiad siempre de la palabra de los políticos) sobre dosis recomendables, etc., aunque en la red también es posible encontrar información rigurosa. (5)

5. Una más: ¿Spain is different también en esto?
Dos datos: Primero, el 47 % del todas las notificaciones se referían a tiburones procedentes de nuestro país; segundo, la inmensa mayoría fueron emitidas por autoridades italianas.
El primero, en si mismo, ni es una novedad ni debería ser preocupante, al fin y al cabo somos la primera potencia pesquera de Europa. En cuanto al segundo, alguien podría aducir que lo que les pasa a los italianos es que nos tienen envidia cochina (un modo de ver las cosas típicamente español).
Pero, claro, uno no deja de pensar que aquí también nos comemos los tiburones que pescamos... y llama bastante la atención que no haya habido ni una sola notificación emitida por España...
... Y así resulta que teniendo en cuenta el modo en que nuestros políticos se han preocupado tradicionalmente por la salud (y el bolsillo) de sus votantes... estos datos tomados en su conjunto le ponen a uno los pelos de punta.
Está claro: EL TIBURÓN, MEJOR FUERA DEL PLATO.

[Más información sobre el consumo de tiburones, el consumo no deseado, en el post El tiburón que nos comemos sin querer.]


=>ACTUALIZACIÓN a 17-V-2015: La UE decide proteger la pesquería de la mielga en los EEUU a costa de la salud de los ciudadanos europeos.
Modificación de la legislación UE sobre los límites de PCB's en las importaciones de mielga (Squalus acanthias) norteamericana: Ante la elevada cifra de notificaciones por parte de países como Alemania, Francia e Italia y los consiguientes rechazos de partidas de producto procedente de los EEUU, nuestros legisladores, tras oír a las partes interesadas (en las que al parecer no entran los consumidores), han optado por... subir el nivel máximo permitido de PCB's no similares a las dioxinas en la carne de mielga, y por supuesto sin que esto ponga en peligro la salud pública. Ya está. Problema resuelto.
Y para que quede bien resuelto y por mucho tiempo, la subida es nada menos que de un 166%: de los 75 ng/g de peso húmedo actuales, se pasa a los 200 ng/g. Felicitémosnos por tener unas autoridades tan eficientes.
Esta nueva regulación, vinculante para todos los Estados miembro, entrará en vigor el 21 de mayo de 2015.

Las partes interesadas dicen que la pesca de la mielga en el Atlántico NW es sostenible. (Foto: B. Sanders).
Estamos ante una más de las excepciones a la norma de 75 ng/g (peso húmedo) de PCB's no similares a las dioxinas en productos del mar. Las otras son:
  -Anguila capturada silvestre (Anguilla anguilla): 300 ng/g.
  -Hígado de pescado y productos derivados (excepto aceites marinos): 200 ng/g.
  -Aceite de pescado: 200 ng/g (peso graso).
  -Pescado de agua dulce capturado en libertad (excepto especies diadromas): 125 ng/g.

(Fuente: Helmut Nickel, Shark Year Magazine.)

____________________
(1) Los policlorobifenilos (PCBs) son compuestos sintéticos altamente tóxicos que se emplean como refrigerantes y lubricantes en transformadores y otros equipos eléctricos, como fluidos hidráulicos, etc. Pueden provocar "disfunciones inmunitarias, neurológicas, alteraciones hormonales, del desarrollo, trastornos neuroconductuales, etc., también están clasificados como posibles carcinógenos humanos y tóxicos en la reproducción." Véase página del Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes (PRTR España).  
(2) Como ejemplo, un artículo que acabo de encontrar sobre la presencia de mercurio en peces de la zona norte del Golfo de México, alerta de altas concentraciones de mercurio (entre 1,08-10,52 ppm) en la aguja azul (Makaira nigricans), la bacoreta (Euthynnus alleteratus) y diversas especies de jaquetones del género Carcharhinus.
Yan Cai, Jay R. Rooker et al. (2007). "Bioaccumulation of mercury in pelagic fishes from the northern Gulf of Mexico". Canadian Journal of Fisheries and Aquatic Sciences, 64(3), pp. 458-469.
Es también recomendable la lectura del informe del Biodiversity Research Institute y el IPEN, de enero de este año, titulado Global Mercury Hotspots: New Evidence Reveals Mercury Contamination Regularly Exceeds Health Advisory Levels in Humans and Fish Worldwide ['Pruebas recientes revelan que en todo el mundo la contaminación por mercurio sobrepasa regularmente los niveles aconsejables para la salud en las personas y en los peces'].
(3) Véase estos dos trabajos de libre acceso; el primero centrado en PCBs y DDT, y el segundo en PCBs, DDT y mercurio:
-Christopher G. Mull, Kady Lyons, Mary E. Blasius et al. (2013). "Evidence of Maternal Offloading of Organic Contaminants in White Sharks (Carcharodon carcharias)." PloS ONE 8(4): E62886.
-Kady Lyons, Aaron Carlisle, Antonella Preti et al. (2013). "Effects of trophic ecology and habitat use on maternal transfer of contaminants in four species of young of the year lamniform sharks." Marine Environmental Research, 90, pp. 27-38.

[ACTUALIZACIÓN A 21-XII-2014). Trabajo sobre transferencia materna de PCBs y pesticidas en cornudas comunes (Sphyrna lewini): Kady Lyons, Douglas H. Adams (2014). "Maternal offloading of organochlorine contaminants in the yolk-sac placental scalloped hammerhead shark (Sphyrna lewini)." Ecotoxicology, diciembre 2014. doi: 10.1007/s1046-014-1403-7
 
(4) Por supuesto, no sólo figuran los tiburones entre las especies más contaminadas. A modo de ejemplo, ved esta lista de récords en los niveles de mercurio:
     -Marlin o pez vela no identificado (fam. Istiophoridae): 7,4 mg/kg
     -Pez espada (Xiphias gladius): 4,95 mg/kg.
     -Seriola no identificada (Seriola sp.): 2,65 mg/kg
     -Atún no identificado (Thunnus sp.): 1,7 mg/kg
     -Meluza del Cabo (Merluccius capensis): 1,56 mg/kg
     -Escolar (Lepidocybium flavobrunneum): 1,36 mg/kg 
(5) A quienes todavía no tengan claro el asunto, les propongo la siguiente reflexión: ¿alguien se animaría a tomar con toda tranquilidad unas chuletitas o un plato de callos hechos con alguno de estos cerdos? Y sobre todo, ¿dejaríais que vuestros hijos lo hicieran?


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lunes, 8 de octubre de 2012

La grave situación de los tiburones del mar profundo (II)

Hígados de tiburones de profundidad desembarcados en Viana do Castelo (foto: APECE)

Éramos pocos y parió la abuela.
Ya no son sólo las aletas... ahora cada vez más es el hígado.

Desde hace muchos años, el aceite que se extrae del hígado del tiburón (1) se utiliza en la industria química (fabricación de lubricantes, por ejemplo), en la industria cosmética y también de la elaboración de suplementos dietéticos de Omega-3 cuya popularidad y, por tanto, demanda siguen en aumento.

El pasado 4 de octubre OCEANA publicó una nota de prensa alertando sobre una nueva y gravísima amenaza que se cierne sobre los tiburones de aguas profundas: la pesca ilegal por el aceite de sus hígados, que en estas especies suelen ser enormes (llegan a representar hasta una cuarta parte de su peso total). Esto es lo que les ha colocado en el centro de la diana de los pesqueros "legales", pero también infinitamente más preocupante aun ilegales, piratas. Si en los primeros hay algo de control (2), como indicamos en el post anterior, en los segundos ya os podéis imaginar, o tal vez no: en realidad es inimaginable. Angela Pauly, en el Blog de Oceana:
Los pescadores piratas han encontrado una mina de oro en los tiburones de profundidad y capturan ilegalmente estas vulnerables especies para vender su preciado aceite de hígado.
El panorama es muy, pero que muy grave y desalentador. Ya sabemos que los tiburones de aguas profundas son especies extremadamente vulnerables dada su longevidad y lentísima tasa reproductiva. Y sabemos también que, por motivos obvios, resulta absolutamente imposible pararles los pies a los piratas: camparán a sus anchas en tanto puedan seguir colocando su mercancía. Como los de Oceana se explican mucho mejor que yo, vamos a "fusilar" el contenido de su página:
Una fisura legal permite que el aceite de hígado de tiburón capturado en todo el mundo por piratas llegue a los consumidores de la UE como Omega 3.
[...] En los últimos meses, buques incluidos en listas negras internacionales por actividades pesqueras Ilegales, No Declaradas y No Reglamentadas (IUUC, en inglés) han intensificado las capturas de tiburones de profundidad en el Pacífico y el Atlántico. Aunque el reglamento comunitario sobre pesca IUU prohíbe la entrada al mercado de pescado capturado ilegalmente, una laguna legal permite introducir aceite de hígado de tiburón.

Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana Europa, reclama acciones inmdiatas. "Especies tan vulnerables como los tiburones de profundidad han despertado una nueva fiebre del oro entre furtivos de todo el mundo, incluyendo buques que han estado relacionados con intereses europeos. Mientras las normas de la UE sobre pesca IUU dejen de lado este producto, las fronteras europeas estarán abiertas al aceite de hígado de tiburón".
[...] Con bajas tasas de crecimiento y madurez tardía, son especies muy vulnerables a la sobreexplotación. 
"La preocupación sobre la insostenibilidad de capturar tiburones de profundidad ha llevado a un número cada vez mayor de prohibiciones sobre estas pesquerías, incluso dentro de la UE", añade la Dra. Allison Perry, científica marina de Oceana. "Sin embargo, es una flagrante incoherencia que la UE prohíba su pesca pero deje abierta la puerta a que el aceite ilegal de hígado de tiburón entre al mercado europeo".
Desde 2011, se han detectado barcos pesqueros piratas con banderas de conveniencia capturando tiburones de profundidad con redes de enmalle en el Pacífico y el Atlántico Sur. Algunos de ellos [...] están en la lista negra de la Convención para la conservación de los recursos marinos vivos del Antártico (CCAMLR) por pescar ilegalmente merluza negra en el Océano Antártico. Continúna realizando actividades IUU y los beneficiarios de ellas parecen seguir sin ser castigados.
A ellos se suma el Northern Warrior, que no se encuentra en la lista negra pero ha estado pescando ilegalmente tiburones de profundidad en el Pacífico. Atracó en el puerto de Vigo en noviembre de 2011, donde permaneció hasta enero de 2012, fecha en que se trasladó a caladeros del Atlántico.

¿Qué se puede hacer? ¿Qué podemos hacer nosotros como ciudadanos? Pues muy poco, o mucho, según por donde se mire. Un aspecto fundamental, por lo que nos jugamos a nivel personal, es actuar responsablemente como consumidores en la medida de nuestras posibilidades, e intentar averiguar qué nos están vendiendo (4). Participar en las diferentes campañas que se están llevando a cabo fundamentalmente en la red para presionar a los gobiernos y que tomen medidas. Y no es una tontería: compartir información con la gente más próxima y hacer un simple y cómodo "click" desde nuestro sillón vale para mucho más de lo que nos creemos. Gracias a este tipo de cosas, por ejemplo, se ha conseguido lo que hasta hace bien poco era imposible: que diversas cadenas de hoteles y líneas aéreas hayan eliminado la mortífera sopa de aleta de sus menús al darse cuenta de que eso les daba mala imagen (un simple "click", daos cuenta). Y por supuesto hay que apoyar a las organizaciones conservacionistas, que parece que no, pero muchas veces consiguen cosas:
Oceana consiguió que Unilever eliminase el escualeno de tiburón de sus marcas de cosméticos, como Pond’s y Dove, y reemplazarlo con una versión vegetal. En América del Norte, Oceana logró que Vermont Country Store dejara de vender un producto de escualeno llamado “Oceana”. Además, Oceana trabaja para conseguir mejores medidas de gestión de los tiburones de aguas profundas.
Y para terminar (por ahora), volvemos a Angela Pauly:
El aceite de tiburón de profundidad contiene escualeno, empleado en los suplementos dietéticos de Omega-3, en cosmética y como lubricante industrial. ¿Sabías que también se puede extraer escualeno del aceite de oliva, el salvado de arroz y otras fuentes vegetales? No hace falta sacrificar tiburones de profundidad para ni para nuestra salud ni para nuestra belleza.
Quelvachos (Centrophorus granulosus) (Foto: APECE)

[Nota: Este tema tan preocupante del consumo no premeditado ni deseado de tiburón lo hemos tratado también en El tiburón que nos comemos sin querer.]

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(1) Recordemos que los tiburones carecen de vejiga natatoria como los demás peces. De manera que para el control de flotabilidad recurren fundamentalmente a su hígado, muy rico en aceites, más ligeros que el agua.
(2) Aun así los barcos "legales" también cometen barbaridades con total impunidad. Hace un tiempo estuve charlando con gente que trabaja en el Índico pescando tiburones de profundidad, al sur de Madagascar, y ellos mismos se daban cuenta de lo que estaban haciendo. Iban a lo que aquí se llama "gata" (Dalatias licha), justamente por su hígado: largaban el aparejo a unos 1000 metros... y el barco acababa llenándose hasta los topes... hasta que la zona quedaba vacía, tras lo cual se trasladaban a otra... y vuelta a empezar: "El año pasado éramos 4 barcos; éste ya somos 9. En menos de medio año lo dejamos vacío, y después nos iremos a otra parte". El aceite del hígado era lo más valioso, e iba fundamentalmente para Francia; la carne la metían en España por Portugal, ya que allí les resultaba más fácil. Un barco lo intentó una vez por Cádiz, lo pillaron y se les cayó el pelo (eso me dijeron). 
Os adjunto un vídeo que encontré en internet, de otro palangrero pescando legalmente en el Índico para que veáis el horror:



(3) Esto no es una cuestión baladí. Hace 15 días envié una carta absolutamente bienintencionada a una empresa gallega que comercializa estos productos para preguntarles de qué especies procedía el aceite del que extraían el "Omega-3 activo" de sus cápsulas, y si podían asegurarme que estaba libre o depurado de productos altamente nocivos como metales pesados (ya sabéis que la concentración es mayor en los peces de gran tamaño y longevidad, como atunes y tiburones, que en las especies más pequeñas como la sardina o el arenque), así como productos químicos de diversa índole, etc. Los beneficios de estos productos son lo suficientemente importantes (y contrastados) como para plantearme su consumo, pero, claro está, no a cualquier precio. Esta empresa tiene una línea de productos para niños... Todavía sigo sin respuesta. 

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sábado, 6 de octubre de 2012

La grave situación de los tiburones del mar profundo

Parte de un lance de arrastre en el que podemos distinguir varios tiburones de aguas profundas.

Acaba de publicarse un interesantísimo estudio (1) sobre las pesquerías de aguas profundas en la Comunidad Europea. Viene firmado por un grupo de especialistas internacionales procedentes de diversas disciplinas e instituciones europeas (por cierto, con un papel destacado de las gallegas), entre los que figuran Sebastián Villasante, del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Santiago, Manel Antelo, del Departamento de Fundamentos de Análisis Económico también de la USC, o Gonzalo Macho, del Departamento de Bioloxía e Ecoloxía Animal de la Universidad de Vigo.

El trabajo, tan ambicioso como imprescindible, viene a dar cuenta de la gravísima situación en que se encuentran las poblaciones de las especies de aguas profundas de Europa, y aportando, al mismo tiempo, informaciones sumamente preocupantes sobre la ineficacia de las políticas pesqueras de la UE. No es que todo esto sea una novedad, pero sus aplastantes conclusiones son imprescindibles para fundamentar, una vez más, con datos objetivos e incontestables, cosas tan sospechadas y sabidas como el fracaso absoluto de la Política Pesquera Común por la desidia, desinterés e indisimulado sometimiento del poder político al económico, en este caso representado por el lobby de la pesca; por no hablar de los famosos TACs (Topes Admisibles de Capturas), que empezaron a funcionar allá por el 2002, y que ni se cumplen ni se hacen cumplir, aparte de que no se basan en criterios científicos, sino económicos (vamos, un cachondeo)... Y recordemos que se pusieron en marcha a raíz de un informe del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES en sus siglas en inglés) que declaraba que la explotación pesquera de la mayor parte de las especies de aguas profundas estaba fuera de los límites biológicos de seguridad. Nunca hasta ahora se había elaborado con tal detalle una panorámica general de la (in)eficacia de los TACs.

Los autores se propusieron estudiar los cambios en la profundidad media de la flota pesquera antes y después de la adopción de la Política Pesquera Común (es decir, entre 1950-1982 y 1983-2006); analizar el grado en que el Consejo de Europa sigue las recomendaciones científicas sobre capturas sostenibles; y determinar en qué medida la industria pesquera respetaba los límites de capturas acordados. Pues bien, sus conclusiones no pueden ser más desesperantes y deprimentes:
Lance de arrastre  en Hatton Bank
(Foto: Greenpeace)
  • Entre 1950 y 2006 la flota europea ha experimentado una expansión hacia aguas profundas, a medida que iba acabando con los stocks de aguas superficiales, de un promedio de 78 m, casi el doble que la flota mundial (42 m). La adopción de la Política Pesquera Común no ha variado esta tendencia.
  • La longevidad de las diferentes especies se incrementa con la profundidad, es decir, a mayor profundidad, mayor longevidad (de unos 13 años en la superficie a alrededor de 60 años en el fondo), lo que quiere decir que las especies se vuelven mucho más vulnerables a la sobreexplotación.
  • En el 60% aproximadamente de los casos investigados, los TACs establecidos no estaban basados en criterios científicos, y aun así tampoco se cumplían. Las flotas de los diferentes estados miembros sobrepasaron estas cuotas en el 50% de los casos investigados entre el 2002-2011. Las capturas reportadas las superaron en tres veces y media (ya ni pensemos en las no reportadas), y en algunos casos en hasta 28 veces.
En lo que respecta a los tiburones de aguas profundas (quelvachos, pailonas, tollos, etc.), la situación sólo puede calificarse de extrema debido a factores como una tasa reproductiva extremadamente baja (periodos de gestación muy largos y camadas muy pequeñas) que hace casi imposible el establecimiento de una pesquería sostenible. Aparte está el hecho de la existencia de cardúmenes con segregación sexual, lo que implica que un sólo lance puede cercenar para siempre las expectativas de supervivencia de una especie en una zona concreta. No en vano hace años que se está reclamando para estas especies un límite 0 de capturas.

Tiburones de aguas profundas en la lonja de Lorient (Foto: OCEANA)

Para completar un poco más esta información, os adjunto la nota de prensa emitida esta semana por The Bloom Association (la traducción no es muy allá -sí, es otra de las mías-, pero me sigue pareciendo infinitamente más digestiva que la de cualquier traductor de Google):

Un nuevo estudio revela graves deficiencias en la gestión de las especies europeas de aguas profundas, según la edición digital de la revista Ocean & Coastal Management de esta semana.

Sebastián Villasante y los coautores han analizado las recomendaciones científicas y el total admisible de capturas para los stocks de peces de aguas profundas desde 2002 hasta 2011. Se trata del primer análisis sistemático de la eficacia del régimen de gestión de la Comunidad Europea para estas especies. El estudio concluye que en el 6o% de los casos las cuotas eran superiores al valor recomendado por los científicos y que las capturas excedían las cuotas en el 50% de los casos.

"Las capturas que sobrepasaron la cuota, la superaron en un promedio de 3,5 veces; sin embargo, en algunos casos llegaron hasta superar en 28 veces las cuotas acordadas para especies de aguas profundas", explicó Sebastian Villasante, de la Universidad de Santiago de Compostela.

"Nuestro estudio muestra que el Consejo Europeo apenas tiene en consideración los dictámenes científicos sobre capturas sostenibles y que la industria pesquera no cumple los límites de capturas que se acuerdan. No es una sorpresa que la explotación de los stocks de aguas profundas esté fuera de los límites biológicos de seguridad, según el Consejo Internacional para la Exploración del mar (CIEM)", comentó Telmo Morato, coautor, procedente de la Universidad de las Azores, Portugal.

"Parte del problema es que las nuevas pesquerías se desarrollan a una velocidad muy superior a la que pueden mantener la comunidad científica y los legisladores para hacerles frente", sostiene Henrik Österblom, del Stockholm Resilience Centre. "La consecuencia es que algunos de los datos más importantes de cada especie se recogen mucho tiempo después de que sus poblaciones se han venido abajo".

El estudio demuestra que la longevidad media de las especies capturadas por la flota europea aumenta con la profundidad, desde los aproximadamente 13 años de las especies de aguas superficiales hasta los alrededor de 25 de las intermedias y los 60 de las especies de aguas profundas. De tal manera que pescar a más profundidad significa pescar especies más longevas y vulnerables.

Los resultados también indican que la expansión batimétrica de la flota europea en el periodo 1950-2006 es el doble que la de la flota mundial. Así, los pesqueros europeos han incrementado la profundidad de pesca un promedio de 78 metros, en tanto que la expansión de la flota mundial ha sido de 42 m.
 
"Este trabajo demuestra que la explotación de las especies de aguas profundas plantea serios problemas que se suman a los anteriormente identificados por los científicos, tales como la enorme cantidad de especies objeto de capturas accidentales (aproximadamente 100) por parte de los arrastreros de profundidad así como la destrucción del hábitat del fondo marino. Rebasar los dictámenes científicos y los límites de capturas establecidos no hacen más que agravar la calamitosa situación y enviar el claro mensaje de que nos encontramos muy lejos de una pesquería sostenible y bien gestionada", comentó Claire Nouvian, coautora del estudio y fundadora de la organización sin ánimo de lucro BLOOM.

"El reiterado incumplimiento por parte de los estados miembros de la UE de respetar las cuotas que se han aprobado, que para empezar son con frecuencia demasiado altas, demuestra lo difícil que resulta gestionar estas pesquerías de aguas profundas", concluye Matthew Gianni, coautor y consultor de pesquerías de aguas profundas de los Países Bajos. "Algunas pesquerías de aguas profundas capturan por encima de 50 o más especies y es necesario que tanto las capturas como las capturas accidentales estén más estrictamente reguladas y reportadas. Hace falta una revisión integral del régimen de gestión europeo de las pesquerías de aguas profundas para asegurar la sostenibilidad de las especies a largo plazo, en particular de aquellas que conocemos muy poco pero que son altamente vulnerables a la sobrepesca".

Este estudio se publica cuando el Parlamento Europeo comienza a debatir la propuesta de la Comisión Europea de 19 de julio de 2012 de revisión del régimen europeo de gestión del mar profundo y la eliminación gradual de la pesca de arrastre de fondo y redes de enmalle .
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Una última (y breve) reflexión sobre la pesca en el mar profundo y la más destructiva de todas sus "artes", el arrastre de fondo. Como el tema daría para unos cuantos posts bien largos y rellenos como los míos, de momento nos vamos a quedar con esta imagen: el fondo marino pasado y repasado por el imponente aparejo, con sus enormes portalones, sus plomos, sus cadenas, etc.

Foto: CRG Geociencias Marinas, Universidad de Barcelona
Y si todavía hiciesen falta más argumentos, ved un fondo arrasado y un fondo con vida:

Foto: OCEANA

Foto: OCEANA

[Ver también La grave situación de los tiburones del mar profundo II.]
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(1) Villasante S, Morato T, Rodríguez-González D, Antelo M, Österblom H, Watling L, Nouvian C, Gianni M, Macho G, "Sustainability of deep-sea fish species under the European Union Common Fisheries Policy." Ocean & Coastal Management. http://dx.doi.org/10.1016/j.ocecoaman.2012.07.033. Ver Abstract.
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sábado, 19 de mayo de 2012

El tiburón que nos comemos sin querer

Cazón (Galeorhinus galeus). Foto: Toño Maño

La práctica totalidad de los problemas que acechan a los tiburones gira en torno a un gran centro de gravedad: la ignorancia. 
     Por ignorancia, en China consideran que la sopa de aleta de tiburón es una exquisitez que debe adornar todo banquete que se precie, cuando en realidad la aleta en sí misma no sabe a nada, sólo aporta textura a la cosa, se trata más bien un símbolo de lujo y de distinción social; por ignorancia, si bien de otro matiz, muchos en aquel país consideran que semejante plato es una tradición que, como tal, hay que conservar (1); por ignorancia, un porcentaje significativo de la población mundial sigue creyendo que los tiburones son animales sanguinarios, asesinos despiadados, por lo que no vale demasiado la pena pararse a mirar si están o no protegidos, si necesitan o no de protección; por ignorancia, el grueso de la opinión pública de los países supuestamente desarrollados no está preparada para exigir a sus representantes políticos que se impliquen seriamente en su protección, porque ignoran, por un lado, el papel fundamental que desempeñan en el mantenimiento de la salud de los océanos y, por el otro, que la inmensa mayoría de las pesquerías mundiales del tiburón están al borde el colapso, que muchas especies han perdido ya el 90% de su población; por ignorancia, en fin, de todo aquello que no sea la rigurosa a la par que eficaz gestión de los fondos públicos para incrementar su patrimonio y el patrimonio de los suyos (que una cosa no quita la otra), la gran mayoría de nuestros políticos, sean del partido que sean, no va a mover ni un dedo para proteger a los tiburones en tanto sus puestos de privilegio no se vean amenazados. Y también, en fin, por ignorancia, una parte importante de la población española comemos carne de tiburón aunque no queramos. 

Pintarrojas (Scyliorhinus canicula)
Por supuesto, no hay nada malo que comer tiburón. Hay personas a las que les encanta la carne de ciertos tiburones y la comen y disfrutan conscientemente y con ganas. Aquí, por ejemplo, la caldeirada de pintarroja o jaxapo (Scyliorhinus canicula) es una exquisitez; igualmente el alitán (Scyliorhinus stellaris), muy parecido al anterior, y el olayo (Galeus melastomus), que a veces, previamente despellejado y descabezado, venden como pintarroja; a otros el filete de marrajo les parece más rico y jugoso que el de pez espada, etc. El problema está en que al consumidor no se le facilitan las cosas a la hora de elegir si quiere o no poner un cacho de tiburón en su plato. Al contrario, más bien parece que de lo que se trata es de ocultar y disfrazar esta información sin que las autoridades correspondientes hagan nada por impedirlo. Tal vez sea una impresión errónea, pero, qué queréis, uno es que es muy malpensado.

Encuesta sobre el consumo de carne de tiburón. Como ocurre en otras partes del mundo, por algún motivo (2) la mayoría de la población española se muestra reacia a comer carne de tiburón (cuesta creerlo, pero bastante más gente de lo que pensamos no asocian la pintarroja con los tiburones, se sorprenden cuando les dices que es un tiburón). Así lo confirma una encuesta realizada hace pocos años (3) en la que ni más ni menos que el 96% aseguraba no haberla comido jamás ni haberla elegido para su menú (en Galicia el porcentaje fue ligeramente inferior: el 95,5%). Y sin embargo llama poderosamente la atención el que más de la tercera parte de ese 96% (el 32,9%) afirmase haber comido carne de cazón y de marrajo, las especies más vendidas en el país (en Galicia, el 32,4%). Es decir, el 76,4% de los entrevistados no sabía que el cazón y el marrajo son tiburones, frente a un 20,5% que si lo sabía.

Y en esto, como en otras cosas, los gallegos somos un tanto particulares, por decirlo de alguna manera: sólo el 52,2% desconocía este dato... Y la pregunta es: ¿será que a los de la encuesta les decimos que no comemos tiburón, por si acaso y porque nunca se sabe, mientras controlamos que no se chamusque el filetito de marraxo que tenemos en la sartén?

Olayos (Galeus melastomus). Foto: A. M. Arias.
Sea como fuere, la pregunta que a continuación se les formula a los encuestados resulta casi redundante visto lo anterior: "¿Sabe que el cazón y el marrajo son especies de tiburones para las cuales no existen límites de capturas que garanticen una pesca sostenible?". Obviamente, el 89,5% no lo sabe (un 81,7% en Galicia) frente a un 7,1% que si. Pero lo que de verdad resulta preocupante, a mi juicio, es que el 90,2% de la población (76,8% en Galicia) no tiene ni idea de que España cuenta con una de las cinco mayores flotas del mundo dedicadas a la pesca del tiburón y a la comercialización de sus aletas. Sólo el 7,8% aseguraba saberlo. ¿Cómo exigir un control de esta pesquería para hacerla sostenible si no sabemos ni que existe?

¿Desconocimiento, etiquetado engañoso o fraude? Es obvio que los consumidores no tenemos por qué conocer cuántos tiburones hay ni cómo se llaman. Faltaría más. Pero sí que nos gusta saber qué compramos (además, tenemos derecho a ello, creo), y aquí  está el problema: que parece que nos quieren meter el tiburón hasta en la sopa, y perdón por el chiste fácil. El comprensible y natural desconocimiento del consumidor está firmemente respaldado por el etiquetado del producto, que más parece diseñado para provocar confusión, siendo muy benévolos, que para aclarar las cosas. Es cierto que algo se ha avanzado, pero muy poco. Demasiadas veces en las etiquetas se emplean nombres locales que resultan desconocidos en el resto del territorio. Así, nos encontramos con términos como "quella", "caella" o "quenlla", que fuera de Galicia no se sabe bien qué es, para referirnos a la tintorera, a veces acompañados, en letra menuda, de su nombre científico. Pero, claro, ¿quién puede saber qué es un Prionace glauca, un Isurus oxyrinchus, o un Galeorhinus galeus? El pobre consumidor, como si le hablasen de dodecafonismo.
     En otras ocasiones se utilizan nombres como "emperador", "salmón de playa", "salmón de roca", "bienmesabe", e incluso "espada", que resultan abiertamente engañosos, si no fraudulentos, ya que su objetivo no es informar al consumidor, sino disfrazar eufemísticamente un producto que de otra forma éste posiblemente no habría elegido. Es como si una empresa se dedicase a comercializar carne de perro, con todas las garantías de control sanitario, etc., bajo el nombre de "ternera tibetana", "gamo austral", o "tocinetas de frescachí" (tal vez algún cliente, aburrido de esperar en la cola, se parase a mirar la letra pequeña y se mosquease al leer "Canis familiaris"... y a lo mejor sería el principio del fin del negocio... claro que tendría que saber algo de nombres científicos).
Rodajas de "quella" (Prionace glauca).
     Muchos errores en el etiquetado, intencionados o no, se producen ya en la llegada del pescado a la lonja. Así, estudios llevados a cabo por la Fundación CRAM en lonjas de Cataluña y País Vasco han encontrado errores en el etiquetaje de elasmobranquios (tiburones y rayas) en más del 50% de los especímenes (4), hecho sumamente grave puesto que, entre otras cosas, impide hacer un seguimiento de capturas y especies implicadas. Personalmente, por poner otro ejemplo, he podido ver musolas lisas y musolas estrelladas (Mustelus mustelus y Mustelus asterias) subastadas como "cazón", término que en gallego es correcto (cazón liso, cazón branco, respectivamente), pero en castellano se refiere exclusivamente al Galeorhinus galeus; y esta misma semana, sin ir más lejos, me he tropezado con una caja de pintarrojas con la etiqueta de "Xurelo TRACHURUS SPP". Quizá simplemente porque el operario andaba a por uvas... o no. Y algo más que un puñado de veces he visto olayos (Galeus melastomus) despellejados y descabezados vendidos como pintarrojas (no siempre están tan bien despellejados y fijándose bien no es difícil identificarlos).

Cuestión aparte es el de aquellos productos precocinados o de comida rápida que uno no acaba de tener muy claro de qué están hechos. El caso del surimi, subproducto con el que se fabrican los famosos palitos de cangrejo, es en este sentido demencial. ¿Qué especies se utilizan exactamente para elaborar la pasta de pescado? Imposible saberlo. Es como intentar conseguir la composición de un cigarrillo. En las etiquetas, folletos, etc. a disposición del consumidor encontramos tal mezcolanza de bichos, que se te quitan las ganas de seguir investigando: panga, fletán, restos del fileteado de merluza y decenas de otras especies innombrables (e innombradas). Y también carne de tiburón, sin que sea ni remotamente posible determinar la especie. Aunque no es difícil suponer que serán las especies menos apreciadas, además de rotundamente rechazadas, como las especies de aguas profundas, capturadas sobre todo por el aceite de sus voluminosos hígados, que se destina para la industria cosmética; y lo que queda del pobre animal, para hacer piensos o gula del norte, vete tú a saber. Ya que no hay modo de obtener información detallada tenemos todo el derecho a ser desconfiados.
     Otro caso, que afortunadamente en España no está muy extendido, es el de la famosa cadena británica Fish and Chips, cuyo producto estrella es el pescado supuestamente rebozado acompañado de patatas fritas. Según aseguran, utilizan especies como la merluza, el bacalao o el abadejo (esto no se lo creen ni ellos)... pero sobre todo la mielga (Squalus acanthias), el galludo (Squalus blainvillei) (5) y quién sabe qué otros tiburones, para someterlos a la tortura de una fritanga en mantequilla rancia o aceite recontrautilizado. Un asco.

El papel de las autoridades: Si alguien quiere comer tiburón está en su derecho. Pero también debe garantizarse el derecho de quienes no lo desean, de quienes quieren saber qué se están llevando a la boca. Y ese papel corresponde a las autoridades públicas, a nuestros representantes políticos, quienes, la verdad, no se puede decir que estén por la labor. Jamás lo han estado, y ahora, en estos momentos de crisis, pues mucho menos, ocupados como andan los pobres en solucionar la crisis de los bancos y banqueros redistribuyéndoles el dinero que los contribuyentes habíamos destinado a nuestra educación y a nuestra sanidad (afortunadamente, la asignación a nuestra Iglesia sigue intacta). 
     En definitiva, el asunto está exclusivamente en nuestras manos. De nosotros depende que esta gente a la que hemos votado se ponga de una vez a hacer algo, o al menos que disimule, que para eso les pagamos el Audi.

Mezcla de pintarrojas y musolas con otros peces óseos. (Foto: Oceana)

[Nota: Otro aspecto de este tema tan preocupante del consumo no premeditado de tiburón es el de los suplementos dietéticos basados en el Omega-3 (ahora tan de moda). En este artículo le damos un pequeño repaso: La grave situación de los tiburones del mar profundo (II). En relación a la elevada concentración de sustancias tóxicas en los tiburones que comemos, véase El tiburón, mejor fuera del plato.]
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(1) China es es el primer consumidor mundial de aleta de tiburón, con una espectacular demanda que sigue creciendo a medida que se incrementa el poder adquisitivo de la familia media. Directa o indirectamente es la causante de la sobreexplotación de las pesquerías así como de un mercado negro cuyos multimillonarios beneficios casi igualan a los del narcotráfico. España, con Vigo a la cabeza, se encuentra entre los cinco primeros países del mundo exportadores de aleta al mercado de Hong Kong, a nivel mundial.
(2) Motivos hay muchos. Por ejemplo: porque no nos apetece; porque no queremos contribuir a la destrucción de estos animales en tanto no exista la plena garantía de que lo que nos venden es producto de una pesca sostenible, rigurosamente controlada; porque son acumuladores naturales de mercurio y otros metales que hemos estado tirando al mar, y a uno es que no le apetece demasiado exponer a su familia a riesgos innecesarios como el cáncer, malformaciones en el feto de las embarazadas, etc.; porque nos da "cosa" sólo pensar en comernos a un bicho de esos, Jesús, qué repelús; porque sencillamente no nos da la real gana, etc.
(3) Realizada por TNS Demoscopia mediante encuestas telefónicas que se llevaron a cabo entre el 8 y el 13 de enero de 2009. El nivel de fiabilidad es del 95,5%, con un margen de error en los datos de +/-3,53%. Ver página de Shark Alliance.
(4) Ver página de la CRAM.
(5) Allí les aplican la denominación eufemística de rock salmon ('salmón de roca', ¿os suena?). Se ve que no les gusta mucho llamarles por su verdadero nombre: Piked Dogfish y Longnosed Spurdog, respectivamente.

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