Diversidad, biología, evolución, ecología, pesca, conservación, evolución, con especial atención a las especies presentes en Galicia.
Mostrando entradas con la etiqueta legislación europea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta legislación europea. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de octubre de 2012

La grave situación de los tiburones del mar profundo

Parte de un lance de arrastre en el que podemos distinguir varios tiburones de aguas profundas.

Acaba de publicarse un interesantísimo estudio (1) sobre las pesquerías de aguas profundas en la Comunidad Europea. Viene firmado por un grupo de especialistas internacionales procedentes de diversas disciplinas e instituciones europeas (por cierto, con un papel destacado de las gallegas), entre los que figuran Sebastián Villasante, del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Santiago, Manel Antelo, del Departamento de Fundamentos de Análisis Económico también de la USC, o Gonzalo Macho, del Departamento de Bioloxía e Ecoloxía Animal de la Universidad de Vigo.

El trabajo, tan ambicioso como imprescindible, viene a dar cuenta de la gravísima situación en que se encuentran las poblaciones de las especies de aguas profundas de Europa, y aportando, al mismo tiempo, informaciones sumamente preocupantes sobre la ineficacia de las políticas pesqueras de la UE. No es que todo esto sea una novedad, pero sus aplastantes conclusiones son imprescindibles para fundamentar, una vez más, con datos objetivos e incontestables, cosas tan sospechadas y sabidas como el fracaso absoluto de la Política Pesquera Común por la desidia, desinterés e indisimulado sometimiento del poder político al económico, en este caso representado por el lobby de la pesca; por no hablar de los famosos TACs (Topes Admisibles de Capturas), que empezaron a funcionar allá por el 2002, y que ni se cumplen ni se hacen cumplir, aparte de que no se basan en criterios científicos, sino económicos (vamos, un cachondeo)... Y recordemos que se pusieron en marcha a raíz de un informe del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES en sus siglas en inglés) que declaraba que la explotación pesquera de la mayor parte de las especies de aguas profundas estaba fuera de los límites biológicos de seguridad. Nunca hasta ahora se había elaborado con tal detalle una panorámica general de la (in)eficacia de los TACs.

Los autores se propusieron estudiar los cambios en la profundidad media de la flota pesquera antes y después de la adopción de la Política Pesquera Común (es decir, entre 1950-1982 y 1983-2006); analizar el grado en que el Consejo de Europa sigue las recomendaciones científicas sobre capturas sostenibles; y determinar en qué medida la industria pesquera respetaba los límites de capturas acordados. Pues bien, sus conclusiones no pueden ser más desesperantes y deprimentes:
Lance de arrastre  en Hatton Bank
(Foto: Greenpeace)
  • Entre 1950 y 2006 la flota europea ha experimentado una expansión hacia aguas profundas, a medida que iba acabando con los stocks de aguas superficiales, de un promedio de 78 m, casi el doble que la flota mundial (42 m). La adopción de la Política Pesquera Común no ha variado esta tendencia.
  • La longevidad de las diferentes especies se incrementa con la profundidad, es decir, a mayor profundidad, mayor longevidad (de unos 13 años en la superficie a alrededor de 60 años en el fondo), lo que quiere decir que las especies se vuelven mucho más vulnerables a la sobreexplotación.
  • En el 60% aproximadamente de los casos investigados, los TACs establecidos no estaban basados en criterios científicos, y aun así tampoco se cumplían. Las flotas de los diferentes estados miembros sobrepasaron estas cuotas en el 50% de los casos investigados entre el 2002-2011. Las capturas reportadas las superaron en tres veces y media (ya ni pensemos en las no reportadas), y en algunos casos en hasta 28 veces.
En lo que respecta a los tiburones de aguas profundas (quelvachos, pailonas, tollos, etc.), la situación sólo puede calificarse de extrema debido a factores como una tasa reproductiva extremadamente baja (periodos de gestación muy largos y camadas muy pequeñas) que hace casi imposible el establecimiento de una pesquería sostenible. Aparte está el hecho de la existencia de cardúmenes con segregación sexual, lo que implica que un sólo lance puede cercenar para siempre las expectativas de supervivencia de una especie en una zona concreta. No en vano hace años que se está reclamando para estas especies un límite 0 de capturas.

Tiburones de aguas profundas en la lonja de Lorient (Foto: OCEANA)

Para completar un poco más esta información, os adjunto la nota de prensa emitida esta semana por The Bloom Association (la traducción no es muy allá -sí, es otra de las mías-, pero me sigue pareciendo infinitamente más digestiva que la de cualquier traductor de Google):

Un nuevo estudio revela graves deficiencias en la gestión de las especies europeas de aguas profundas, según la edición digital de la revista Ocean & Coastal Management de esta semana.

Sebastián Villasante y los coautores han analizado las recomendaciones científicas y el total admisible de capturas para los stocks de peces de aguas profundas desde 2002 hasta 2011. Se trata del primer análisis sistemático de la eficacia del régimen de gestión de la Comunidad Europea para estas especies. El estudio concluye que en el 6o% de los casos las cuotas eran superiores al valor recomendado por los científicos y que las capturas excedían las cuotas en el 50% de los casos.

"Las capturas que sobrepasaron la cuota, la superaron en un promedio de 3,5 veces; sin embargo, en algunos casos llegaron hasta superar en 28 veces las cuotas acordadas para especies de aguas profundas", explicó Sebastian Villasante, de la Universidad de Santiago de Compostela.

"Nuestro estudio muestra que el Consejo Europeo apenas tiene en consideración los dictámenes científicos sobre capturas sostenibles y que la industria pesquera no cumple los límites de capturas que se acuerdan. No es una sorpresa que la explotación de los stocks de aguas profundas esté fuera de los límites biológicos de seguridad, según el Consejo Internacional para la Exploración del mar (CIEM)", comentó Telmo Morato, coautor, procedente de la Universidad de las Azores, Portugal.

"Parte del problema es que las nuevas pesquerías se desarrollan a una velocidad muy superior a la que pueden mantener la comunidad científica y los legisladores para hacerles frente", sostiene Henrik Österblom, del Stockholm Resilience Centre. "La consecuencia es que algunos de los datos más importantes de cada especie se recogen mucho tiempo después de que sus poblaciones se han venido abajo".

El estudio demuestra que la longevidad media de las especies capturadas por la flota europea aumenta con la profundidad, desde los aproximadamente 13 años de las especies de aguas superficiales hasta los alrededor de 25 de las intermedias y los 60 de las especies de aguas profundas. De tal manera que pescar a más profundidad significa pescar especies más longevas y vulnerables.

Los resultados también indican que la expansión batimétrica de la flota europea en el periodo 1950-2006 es el doble que la de la flota mundial. Así, los pesqueros europeos han incrementado la profundidad de pesca un promedio de 78 metros, en tanto que la expansión de la flota mundial ha sido de 42 m.
 
"Este trabajo demuestra que la explotación de las especies de aguas profundas plantea serios problemas que se suman a los anteriormente identificados por los científicos, tales como la enorme cantidad de especies objeto de capturas accidentales (aproximadamente 100) por parte de los arrastreros de profundidad así como la destrucción del hábitat del fondo marino. Rebasar los dictámenes científicos y los límites de capturas establecidos no hacen más que agravar la calamitosa situación y enviar el claro mensaje de que nos encontramos muy lejos de una pesquería sostenible y bien gestionada", comentó Claire Nouvian, coautora del estudio y fundadora de la organización sin ánimo de lucro BLOOM.

"El reiterado incumplimiento por parte de los estados miembros de la UE de respetar las cuotas que se han aprobado, que para empezar son con frecuencia demasiado altas, demuestra lo difícil que resulta gestionar estas pesquerías de aguas profundas", concluye Matthew Gianni, coautor y consultor de pesquerías de aguas profundas de los Países Bajos. "Algunas pesquerías de aguas profundas capturan por encima de 50 o más especies y es necesario que tanto las capturas como las capturas accidentales estén más estrictamente reguladas y reportadas. Hace falta una revisión integral del régimen de gestión europeo de las pesquerías de aguas profundas para asegurar la sostenibilidad de las especies a largo plazo, en particular de aquellas que conocemos muy poco pero que son altamente vulnerables a la sobrepesca".

Este estudio se publica cuando el Parlamento Europeo comienza a debatir la propuesta de la Comisión Europea de 19 de julio de 2012 de revisión del régimen europeo de gestión del mar profundo y la eliminación gradual de la pesca de arrastre de fondo y redes de enmalle .
__________________

Una última (y breve) reflexión sobre la pesca en el mar profundo y la más destructiva de todas sus "artes", el arrastre de fondo. Como el tema daría para unos cuantos posts bien largos y rellenos como los míos, de momento nos vamos a quedar con esta imagen: el fondo marino pasado y repasado por el imponente aparejo, con sus enormes portalones, sus plomos, sus cadenas, etc.

Foto: CRG Geociencias Marinas, Universidad de Barcelona
Y si todavía hiciesen falta más argumentos, ved un fondo arrasado y un fondo con vida:

Foto: OCEANA

Foto: OCEANA

[Ver también La grave situación de los tiburones del mar profundo II.]
__________________________
(1) Villasante S, Morato T, Rodríguez-González D, Antelo M, Österblom H, Watling L, Nouvian C, Gianni M, Macho G, "Sustainability of deep-sea fish species under the European Union Common Fisheries Policy." Ocean & Coastal Management. http://dx.doi.org/10.1016/j.ocecoaman.2012.07.033. Ver Abstract.
___

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El problema del finning en la UE - Capítulo II


Foto: OCEANA

Hace justo una semana, el pasado miércoles 19 de septiembre, la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo votaba una serie de enmiendas a la propuesta de la Comisión Europea para endurecer la ley contra el finning o aleteo (ya sabéis, la práctica atroz de cercenar las aletas del tiburón y deshacerse del resto, devolviéndolo al mar muchas veces todavía con vida) modificando la normativa vigente EC 1185/2003. (1)
Esta propuesta inicial incluía una serie de medidas como la de obligar a la flota comunitaria, en particular la palangrera de superficie congeladora (o sea, portugueses y españoles), al desembarco de los tiburones con las aletas pegadas al cuerpo de forma natural, así como la eliminación de los llamados "permisos especiales".

Pues bien, pasó lo que tenía que pasar, que nadie sabe con certeza qué ha salido de ahí, qué es lo que se ha votado exactamente. Por un lado, parece que el resultado es positivo, y por el otro parece que no, de ahí que nos encontremos reacciones para todos los gustos. Así, las hay...

...de satisfacción: El titular de la noticia lo dice todo: "La flota palangrera mantiene su permiso para cercenar a bordo aletas de tiburón. "Satisfacción y cautela" en el sector a la espera del debate plenario en la Eurocámara". (2)
[...] El mantenimiento del permiso de desembarcar las aletas por separado de los cuerpos fue posible al aprobar ayer la Comisión de Pesca de la Eurocámara dos enmiendas defendidas por la diputada portuguesa María do Ceo Patrao Neves,en sintonía con el sector, al proyecto para modificar el actual reglamento comunitario – 1185/2003– sobre el cercenamiento de las aletas.
La patronal pesquera española Cepesca, así como la propia flota afectada celebraron ayer la aprobación de las enmiendas, aunque lamentaron el rechazo a otras enmiendas, como las encaminadas a reforzar las medidas de control de la pesquería de tiburones y de la recopilación de los datos científicos de las dos especies capturadas por los palangreros europeos. Desde Espaderos Guardeses, su gerente, Conchi Ortega, destacaba la "satisfacción pero con cautela" de lo acordado ayer por la Comisión de Pesca, ya que lo ajustado de las votaciones "e incluso los votos contradictorios" dejan el asunto pendiente de un debate en el pleno del Parlamento Europeo, el próximo mes octubre.

...de insatisfacción y desconcierto: Extracto de una nota de prensa de Shark Alliance con el siguiente titular: "Ajustada y confusa votación sobre el aleteo de tiburones en el Parlamento Europeo. Los vacíos legales no se han ampliado, pero todavía no están cerrados y la batalla se traslada al Pleno". (3)
BRUSELAS - La Comisión de Pesca del Parlamento Europeo ha votado hoy, de una forma desconcertante e incoherente, sobre una serie de enmiendas que conforman su respuesta a la propuesta de la Comisión Europea para fortalecer la prohibición del aleteo (cortar las aletas y descartar el resto del cuerpo al mar) en la Unión Europea. Los votos en la mayoría de enmiendas han sido aprobados o rechazados por un estrecho margen y han generado mensajes contradictorios que rechazan y aprueban a la vez las lagunas que dificultan la aplicación de la prohibición del aleteo.[...]

 La Sra. Patrão Neves, eurodiputada para Portugal, ha utilizado su papel como ponente del informe para luchar en contra de la adopción de las mejoras propuestas por la Comisión. Hoy, su intento de ampliar los vacíos legales en la normativa europea contra el aleteo ha sido rechazado pero, en un movimiento contradictorio, los eurodiputados han aprobado una propuesta de texto sugiriendo excepciones para poder cercenar las aletas de los tiburones a bordo. La mayoría de sus enmiendas más problemáticas han sido rechazadas pero la falta de claridad en el texto finalmente aceptado presenta una amenaza para conseguir una fuerte prohibición contra el aleteo.
Foto: Allan Bolanos

...de una mezcla de las anteriores: Este es el titular: "Un paso adelante en la prohibición del finning en la EU, pero con un giro confuso". (4)
Hoy hemos dado un enorme paso adelante [...]. La Comisión ha votado para cerrar las grandes lagunas legales de la prohibición, que permitían a algunos países (léase España y Portugal) desembarcar cuerpos y aletas en puertos distintos y en momentos diferentes, lo que complicaba mucho controlar si se había respetado completamente la prohibición del finning.
Lo importante es que la Comisión ha votado para eliminar el Artículo 4, la derogación que permitía a buques con permisos pesqueros especiales cercenar las aletas a bordo. También ha votado a favor de enmiendas que enfatizan el hecho de que muchas especies de tiburón están amenazadas, que la flota de la UE tiene pesquerías dirigidas a tiburones y demandando mejoras en los informes sobre el cumplimiento de la prohibición.
Sin embargo, hay algo de confusión sobre lo que ha ocurrido.
En particular, dos de las enmiendas aprobadas se refieren al Artículo 4, el mismo que han votado eliminar. Una de ellas define lo que es un permiso especial de pesca y la otra establece que las  aletas de tiburón se podrán cortar en parte y doblarse hacia la canal o, en los casos indicados en el Artículo 4, retirarse completamente del cuerpo.
Uno de los miembros de la Comisión señaló que se había producido un error –se había aprobado una enmienda que se refería a una derogación que ya no existe–, pero el presidente no permitió que se volviera a votar.
Así que así estamos. Digamos que es un traspié pero, desde luego, supone un gran paso adelante.

No sé la vuestra, pero mi impresión es que todo sigue igual. Todo ha quedado en una declaración de intenciones que queda fenomenal para el lavado de cara de la Comisión de Pesca (al fin y al cabo, la opinión pública europea cada vez se manifiesta más claramente en favor de una política conservacionista). En mi opinión ha habido juego sucio y triquiñuelas políticas de unos contra los otros para torpedear cualquier intento de consensuar un texto con propuestas concretas y claras. En este sentido resulta particularmente indecente la postura de la portuguesa Patrao Neves, en su calidad privilegiada de ponente, así como de los otros señores miembros que han defendido descaradamente los privilegios de un puñado de armadores portugueses y españoles (5) y no el interés general de todos los ciudadanos europeos, que no es otro nuestro derecho a disfrutar de un medio ambiente marino saludable... o tan siquiera lo menos muerto posible... y no por una cuestión estética (que también), sino porque nuestro bienestar, presente y futuro, depende de ello, no del millonario beneficio económico de unos pocos (al que, por cierto, al paso que van no le queda mucho tiempo).

Ha ganado la industria.

Puerto de Vigo. Foto: Gustavo Rivas (La Voz de Galicia)

No obstante, estaremos atentos a lo que próximamente decidirá el Pleno... Nunca se sabe.


ACTUALIZACIÓN A 6 de JUNIO DE 2013: Efectivamente, nunca se sabe. Acabo de leer esta estupenda noticia en El País bajo el título "La UE prohíbe por completo la amputación de las aletas de los tiburones":
El Consejo de la Unión Europea (UE) adoptó hoy un reglamento que pone fin a las excepciones que permiten cortar a bordo de los buques las aletas de los tiburones, para evitar que se deseche el resto del cuerpo una vez obtenida la parte que más se valora del animal.
La regulación, que ha sido acordada con el Parlamento Europeo y ha sido aprobada con el voto en contra de Portugal, entrará en vigor una vez que se firme oficialmente y sea publicada en el Diario Oficial de la UE.

Felicidades a todos.


_________________________
(1) Para refrescar la memoria ver El problema del finning en la UE
(2) Faro de Vigo, 20 de septiembre de 2012. Enlace.
(3) The Shark Alliance, 19 de septiembre de 2012. Enlace.
(4) Allison Perry en el Blog de Oceana, entrada también del 19 de septiembre.
(5) Según el sector, la prohibición completa del finning le supondrá un coste de casi 9,4 millones de euros. Sin embargo, según una interesante nota de prensa del 12 de septiembre, un reciente estudio realizado por Oceana revela que "los palangreros de superficie españoles y portugueses que están autorizados para cortar las aletas a bordo recibieron más de 117 millones en subvenciones de la UE entre 1994 y 2007. Los costes anuales estimados por la industria representan como mucho un 8% de esta cantidad".
Si el coste por barco y  año es de 22.000 €, "de los barcos subvencionados, 32 recibieron más de 1 millón de euros de la UE".
Termina la nota con estas palabras de Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana Europa: "Los contribuyentes europeos han invertido una enorme suma de dinero en estos barcos pesqueros. Pagaron para ayudar a construirlos, modernizarlos y apoyarlos cuando se fueron a buscar nuevos caladeros de tiburones. Ahora, Europa pide a estas embarcaciones que se comprometan a realizar prácticas pesqueras sostenibles por el bien de los tiburones y del propio sector." 

____

miércoles, 22 de febrero de 2012

El problema del finning en la UE


El finning o aleteo es una modalidad de pesca que consiste en cortar las aletas del tiburón una vez izado a bordo y deshacerse del resto, devolviendo el animal al mar muchas veces todavía con vida. El tiburón se ve así condenado a una muerte por asfixia terriblemente cruel: sin aletas es incapaz de nadar y por tanto de respirar (las especies pelágicas objeto de finning necesitan del movimiento constante para que el agua cargada de oxígeno penetre en sus branquias); se hunde sin remedio, choca contra el fondo y allí, en la más absoluta y desesperante inmovilidad, termina su agonía.

Se trata de una práctica altamente destructiva y cruel, y por desgracia ampliamente extendida en muchas partes del planeta debido al enorme precio que alcanza la aleta, espoleado por una creciente demanda por parte del mercado asiático, sobre todo China.

¿Qué tiene que ver esto con Galicia? Pues mucho: España es, con diferencia, la primera flota a nivel europeo en la captura de tiburones y en el suministro de aleta al mercado asiático, de hecho somos la tercera potencia mundial. Y dentro de España Galicia ocupa el primer puesto, con la lonja de Vigo como referente de esta actividad. En 2003 el finning fue terminantemente (?) prohibido por la EU. El Reglamento (CE) nº 1185/2003 del Consejo, de 26 de junio, establece en su Artículo 3 lo siguiente:
1. Queda prohibido cercenar las aletas de los tiburones en los buques, y mantener a bordo, transbordar o desembarcar aletas de tiburón.
2. Queda prohibido comprar o poner a la venta o vender las aletas de tiburón que se hayan cercenado a bordo, mantenido a bordo, transbordado o desembarcado infringiendo el presente Reglamento. (1)
Sin embargo, en este Reglamento se introdujo también, sin duda respondiendo a presiones de algunos estados miembros, un importante elemento de excepción que lo ha convertido, de facto, en uno de los más permisivos del mundo. Su Artículo 4, que verdaderamente parece una broma (o más bien, nunca mejor dicho, una coña marinera), dice así:

Excepciones y condiciones en relación con éstas
1. No obstante lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 3, y a condición de que se cumplan los apartados 2, 3, 4 y 5 se podrá permitir que los buques que dispongan de un permiso de pesca especial cercenen a bordo las aletas de los tiburones muertos y mantengan a bordo, transborden o desembarquen aletas de tiburón.
2. Sólo se expedirán permisos de pesca especiales para los buques pesqueros que hayan demostrado que pueden utilizar todas las partes de los tiburones y que hayan justificado la necesidad de transformar a bordo las aletas y las partes restantes de los tiburones por separado.

3. Queda prohibido arrojar al mar las partes restantes de los tiburones tras el cercenamiento de
las aletas, excepto las partes que resulten de operaciones básicas de transformación, como la decapitación, evisceración y desollamiento.
4. El peso de las aletas que se conserven de la captura no será en ningún caso superior al peso teórico de las aletas que corresponda a las partes restantes de los cuerpos que se hallen a bordo, o que hayan sido transbordados o desembarcados.

5. A efectos de control de la aplicación del apartado 4, los Estados miembros establecerán la correspondencia teórica entre los pesos de las aletas y de los cuerpos, habida cuenta del tipo de pesca, la composición de las especies y el tipo de transformación y almacenamiento. En ningún caso el peso teórico de las aletas será superior en más de un 5 % al peso vivo de las capturas de tiburón.

Es decir, los estados miembros tienen la potestad de extender a sus pesqueros unos "permisos de pesca especiales" que no sólo les autoriza a cortar las aletas a bordo (eso sí, conservando los cuerpos), sino, además, a desembarcar y trasbordar aletas y cuerpos por separado. No está mal. Sólo tienen que "justificar" lo expuesto en el punto 2: que "necesitan" hacerlo así y que por supuesto utilizan todas las partes de los tiburón. Ni que decir tiene que la teórica excepcionalidad de este punto se ha convertido en regla. Países como España y Portugal son un buen ejemplo; otros como Alemania y Reino Unido han dejado de conceder estos permisos. Lo cierto es que sería de chiste si el resultado no fuese tan macabro.

A ello hay que añadir el establecimiento de un porcentaje del 5% del peso de las aletas respecto del "peso vivo" del tiburón, que resulta a todas luces exagerado. La proporción real apenas superaría la mitad de ese 5%. Y además está el tema del control: es imposible comprobar en las descargas si se cumple esa relación puesto que los tiburones llegan ya tratados: decapitados, eviscerados y desollados; cabeza y vísceras han sido arrojadas al mar legalmente.

Después de unas cuantas llamadas de atención por parte de diferentes grupos políticos, científicos, asociaciones conservacionistas, e incluso algunos parlamentarios europeos, para solucionar los vacíos legales de este Reglamento, y despúes del correspondiente número de promesas hechas por las autoridades de poner en marcha un Plan de Actuación, estos días se debate la conveniencia o no convenienciade suprimir este polémico Artículo 4, lo cual obligaría a al desembarco del tiburón de cuerpo entero, es decir, con las aletas "pegadas al cuerpo de forma natural".

Como no podía ser de otro modo, Cepesca (Confederación Española de Pesca), algo así como la patronal del sector, ha puesto el grito en el cielo con la habitual dosis de victimismo y de amenaza solapada sobre los empleos que según ellos se van a perder por no permitir que se corten las aletas a bordo. Ya hablan de un "grave desastre" aduciendo pérdidas económicas considerables causadas por el aumento del tiempo de descarga y de procesamiento del tiburón una vez en puerto, que pone en peligro la "sostenibilidad del sector"(2). Otros argumentos ya suenan un poco más peregrinos: con las aletas cortadas se consigue más espacio de almacenamiento en la bodega del pesquero y también se vela por la seguridad de la tripulación, puesto que las aletas congeladas son "como un cuchillo afilado" y supone un riesgo tener que cortarlas una vez desembarcadas. Para ser justos (cada vez hay más armadores concienciados y preocupados seriamente por la sostenibilidad de las pesquerías del tiburón), al mismo tiempo proponen a la Comisión otro tipo de medidas sumamente interesantes para luchar contra el aleteo, como por ejemplo decretar la obligatoriedad de descargar cuerpos y aletas en el mismo puerto, o prohibir los trasbordos de pesca en alta mar.

Entre tanto vocerío, la impresión es que estamos haciendo que el problema sea más complicado de lo que realmente es. Urge encontrar una solución lo antes posible porque nos estamos quedando sin tiburones. Países como EEUU utilizan con éxito el sistema de las aletas parcialmente cercenadas, que permite doblarlas sobre el cuerpo del animal para un almacenamiento eficiente al tiempo que facilita su corte una vez hecha la descarga. ¿No es posible intentar algo así aquí?


[Segunda parte: El problema del finning en la UE-Capítulo II.]
_________________________
(1) http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:32003R1185:ES:NOT
(2) Ver noticia completa aquí: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/16/galicia/1329423238.html


___________________________________