Diversidad, biología, evolución, ecología, pesca, conservación, evolución, con especial atención a las especies presentes en Galicia.

jueves, 21 de abril de 2016

Visera flecha (Deania profundorum)

Foto: Rafael Bañón.

Visera flecha

Deania profundorum (Smith & Radcliffe, 1912)

(es. Visera flecha; in. Arrowhead dogfish.)

Orden: Squaliformes
Familia: Centrophoridae

La visera flecha es la tercera Deania presente en aguas de Galicia, junto con la D. calcea y la D. hystricosa. Hasta el 2009 este magnífico y misterioso tiburón era desconocido nuestras aguas, porque de manera sistemática se venía identificando, erróneamente, como como D. calcea¹, un hecho recurrente en diversas partes de su distribución, no solamente aquí.
     Es muy poco lo que se sabe de la Deania profundorum. Probablemente el trabajo más completo sobre su biología es el publicado por Ricardo Sousa et al. en 2009 a partir del estudio de un importante número de ejemplares muestreados en Madeira en 2004 y 2005², de ahí que lo hayamos tomado como base para este artículo, sobre todo en lo relativo a las tallas y reproducción. Aunque también incluimos los datos, más generales, que ofrecen las principales obras de referencia³.

Descripción. La D. profundorum es la única visera con quilla ventral en el pedúnculo caudal. Este es su rasgo morfológico más distintivo, claramente apreciable en la fotografía de arriba. Por lo demás, su aspecto es bastante parecido a las demás deanias. Presenta un larguísimo morro espatulado, característico del género, con narinas totalmente ventrales y transversas. La boca es arqueada, con grandes pliegues labiales.
A diferencia de la D. hystricosa, su piel es suave al tacto porque los dentículos dérmicos que la cubren, también en forma de tridente, tienen una cúspide pequeña, de 0,25 mm de longitud.
La primera dorsal es alta y relativamente corta, originada a la altura del borde interno de las pectorales, y la segunda un poco más corta pero más alta que la primera. Ambas presentan fuertes espinas acanaladas, la de la D2 mucho más larga que la de la D1. Sin aleta anal, como los demás Squaliformes. Las pectorales tienen forma trapezoidal, son pequeñas y redondeadas; las pélvicas son más pequeñas que la segunda dorsal.
Librea de color grisáceo oscuro pardo grisáceo más o menos uniforme. Las aletas muestran un tono ceniciento, oscuro.

Vista dorsal de la cabeza (foto: K. V. Akhilesh tomada de FishBase) y detalle de los dentículos (fuente: FAO).
Dentición. Dimorfismo dentario, como el resto de las viseras. Los dientes superiores no están imbricados, son cortos y rectos; en cambio, los inferiores sí están imbricados y son bastante más anchos.

Izquierda: Dientes superiores e inferiores. Derecha: Vista ventral de la cabeza. (Fuente: FAO)
Talla. Longitud máxima de 110 cm, correspondientes a una hembra capturada en Madeira. Muchos la consideran como la especie más pequeña de su género, con una longitud máxima de 97 cm (o alrededor de 104 cm, según la IUCN), si bien la gran mayoría de los registros no alcanzan esas tallas. Al nacer miden alrededor de 31 cm, según la cifra más aceptada. En Galicia el registro más pequeño fue una hembra de 25 cm y en Madeira, un macho de 27 cm.
     Los muestreos realizados en este archipiélago revelan, además, la existencia de un claro dimorfismo sexual: las hembras son más grandes que los machos y alcanzan la madurez con tallas superiores. Así, todas las hembras maduras medían entre 86-110 cm, mientras que los machos maduros entre 66-85 cm.
     Por lo demás, las cifras que figuran en la literatura indican que en general los machos maduran entre los 43-67 cm y las hembras entre los 62-80 cm.

Reproducción. Vivíparo aplacentario con saco vitelino. Basándose en el número de huevos fertilizados y de embriones hallados en el útero, se cree que las camadas son de entre 5-11 crías.
    Es probable que los taludes del archipiélago de Madeira constituyan una importante área reproductiva para esta especie, en el sentido más amplio. No solo por la abundancia de neonatos, sobre todo a partir casi de los 1000 m, lo que apuntaría a una zona de parto y de guardería. Las hembras resultaron ser más abundantes que los machos (hasta casi el doble) en todos los estratos de profundidad muestreados, excepto en un tramo medio comprendido entre los 451-1050 m, donde la proporción de ejemplares maduros de ambos sexos se igualaba, lo que, a juicio de Sousa et al., puede querer decir que es a esta profundidad donde podrían producirse los apareamientos. Todo lo anterior parece apoyar la hipótesis de una segregación espacial relacionada con la reproducción.

Foto: Rafael Bañón.
Dieta. A base de pequeños peces óseos demersales, incluidos los peces linterna, calamares y crustáceos.

Hábitat y distribución. Especie batidemersal de hábitos poco conocidos. Se encuentra en el talud superior continental e insular entre los 275-1750 m de profundidad (posiblemente más común en el borde más profundo de este rango); en el Atlántico NW entre los 412-617 m, mientras que en las Canarias se ha capturado entre 600-1500 m. En el banco de Galicia se han encontrado entre los 749-1079 m, y en Madeira a partir de los 150 m.
     En el mencionado trabajo, Sousa et al. (2009) han advertido indicios de una estratificación vertical por tallas. Todos los individuos inferiores a 40 cm se encontraron más allá de los 950 m, algo que también se ha detectado en otros tiburones de profundidad como el tollo raspa (Etompterus princeps) o el tollo negro (Centroscyllium fabricii). Esto podría deberse a que las hembras descienden hacia las zonas más profundas para dar a luz.

Elaboración propia.
Distribución mundial discontinua: Atlántico W (Virginia y Carolina del Norte, y Mississippi, en el Golfo de México), Atlántico E (Galicia, sur de Portugal, Azores, Madeira, Canarias, Sáhara Occidental, Mauritania, Nigeria, Gabón, Congo, Namibia y Sudáfrica; posiblemente Angola), Índico W (Sudáfrica -KwaZulu-Natal-, Walters Shoal, golfo de Aden), Índico N (mar Arábigo, al menos zona próxima a la costa SW de la India), Pacífico W (Filipinas).

Pesca y conservación. En principio de poco valor comercial, si bien se aprovecha fundamentalmente por el aceite de su hígado. Suele ser captura accidental de las artes de fondo, en particular el palangre. Como ocurre con otros tiburones de aguas profundas, suele confundirse con especies similares, de modo que la información de que disponemos sobre el volumen de capturas es escasa y, acaso, poco fiable.
     La visera flecha se encuentra a menudo formando grandes agregaciones, lo que aumenta el riesgo de sobreexplotación, dada su baja tasa reproductiva.
     De momento figura en la Lista Roja de la UICN con el estatus de Preocupación menor, si bien se recomienda la monitorización de las capturas.

Ejemplar fotografiado en la montaña submarina Tritón, al norte de las Canarias. Foto: OCEANA.
_______________________________
¹Véase Andrés Sanjuán, Alejandro de Carlos, Cristina Rodríguez-Cabello, Rafael Bañón, Francisco Sánchez & Alberto Serrano (2009). "Molecular identification of the arrowhead dogfish Deania profundorum (Centrophoridae) from the northern waters of the Iberian peninsula". Marine Biology Research, 8:9, 901-905. http://dx.doi.org/10.1080/17451000.2012.692160.
Igualmente el extraordinario trabajo de Rafael Bañón, Juan Carlos Arronte, Cristina Rodríguez-Cabello, Carmen-Gloria Piñeiro, Antonio Punzón & Alberto Serrano (2016). "Commented checklist of marine fishes from the Galicia Bank seamount (NW Spain)". Zootaxa, 4067 (3): 293-333. http://dx.doi.org/10.11646/zootaxa.4067.3.2.
²Ricardo Sousa, Sara Ferreira, Tomás Chada, J. Delgado & Dalila Carvalho (2009). "First approach to the biology of the deep-water shark Deania profundorum (Chondrichtyes: Centrophoridae)." Marine Biodiversity Records, vol. 2, e44, doi: 10.1017/S1755267209000554.
³Básicamente: 
-David A. Ebert, Sarah Fowler, Leonard Compagno, Marc Dando (2013). Sharks of the World: A Fully Illustrated Guide. Wild Nature Press, Plymouth. 
-David A. Ebert, Matthias F. W. Stehmann (2013). FAO Species Catalogue for Fishery Purposes: Sharks, Batoids and Chimaeras of the North Atlantic. FAO, Roma.
-David A. Ebert (2015). Deep-sea cartilagious fishes of the Southeastern Atlantic Ocean. FAO, Roma. 
-David A. Ebert, McCormack, C. & Samiengo, B. 2009. Deania profundorum. The IUCN Red List of Threatened Species 2009: e.T161551A5449518. http://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2009-2.RLTS.T161551A5449518.en. Consultado el 18 de abril de 2016.
-R. Froese & D. Pauly (Editors), 2016, FishBase, <www.fishbase.org/summary/SpeciesSummary.php?ID=672&AT=Ferreta>, consultada el 19 de abril de 2016.
He tenido en cuenta la bibliografía señalada en las notas anteriores y también: 
-K. V. Akhilesh, M. Hashim, K. K. Bineesh, C. P. R. Shanis & U. Ganga (2010). "New distributional records of deep-sea sharks from Indian waters". Journal of the Marine Biological Association of India, 52 (1): 29-34.
-Rui Coelho & Karim Erzini (2006). "On the occurrence of the arrowhead dogfish, Deania profundorum (Chondrichthyes: Squalidae), off Southern Portugal, with a missing gill slit". Cybium, 30(1): 93-96. En este trabajo se detalla el peculiar hallazgo de una hembra de 85,7 cm y 2,42 kg capturada por un palangrero de profundidad 16 millas al SW del cabo San Vicente a una cota de unos 530 m (el único registro de que tengamos noticia en aguas de Portugal). Tenía la particularidad de que en el lado derecho presentaba 4 aberturas branquiales en vez de 5.

lunes, 11 de abril de 2016

Fray Martín Sarmiento y las mielgas


Fray Martín Sarmiento (1695-1772) es una de las figuras más importantes de la Ilustración, en Galicia y en España, y también, probablemente, una de las más olvidadas. Erudito en los más diversos campos del conocimiento, desde las ciencias naturales particularmente la botánica hasta la historia, fue un firme defensor de la ciencia y del método científico frente a la ignorancia y la profunda superstición en las que estaba sumido el país. Como otros ilustrados, defendía la necesidad de elevar nuestro nivel cultural y científico mediante la educación y la investigación para acercarlo a las naciones más avanzadas de Europa. ¿Cómo era posible se lamentaba el buen benedictino que en las obras de los más insignes ictiólogos del momento faltasen referencias a nuestra abrumadora riqueza piscícola?
(2108) Para decir algo con los modernos, digo que Pedro Artedio en Ychthyologia, que sacó a luz Carlos Linneo, y a los quales copió M. Brisson, todos reconocen 14 especies de mielgas o galeos. Artedio las coloca debajo del género Squalus y Brisson debajo del nombre Canis Marinus¹. A cada especie agregan todos los nombres synonymos de varias naciones y los que se hallan en diferentes autores antiguos y modernos. En esa letanía de autores y de nombres vulgares no hace papel España, no por falta de pescados, no por falta de nombres vulgares, pero si por falta de escritores que los sepan y que los comuniquen a otras naciones. El caso es que hay pescados que, según la dibersidad de las costas marítimas de España, tienen dibersos nombres vulgares. Todos se debían recoger y formar una Ychthyologia polyg[l]ota de toda España.
     Aunque pasó buena parte de su vida en Madrid, Sarmiento mantuvo siempre vivo su vínculo afectivo con Galicia y, como buen amante de las lenguas, con el gallego, idioma que trató de dignificar y de normalizar defendiendo incluso su utilización en la escuela y en los actos y actividades religiosas por ser la lengua materna de la gran mayoría de la población. Durante sus viajes por el país (particularmente importantes fueron los de 1745 y 1754) logró compilar un inmenso caudal de voces y de expresiones del gallego que fue completando con numerosas noticias e información sobre su origen, uso y significado. Buena parte de esta ingente obra quedó inédita, y sus manuscritos fueron recopilados en diversos volúmenes que solo a finales del pasado siglo comenzaron a ver la luz convenientemente editados.

Centrina.
     Los textos que presento aquí pertenecen al segundo volumen de la conocida como Obra llamada de 660 pliegos que trata de historia natural y de todo género de erudición, con motivo de un papel... contra los foros y tierras que poseen en Galicia los Benedictinos, un compendio de páginas manuscritas realizado por el propio autor entre los años 1762 y 1766. Es de acceso libre y gratuito en la Biblioteca Digital Hispánica, el soberbio portal de la Biblioteca Nacional de España. Como es habitual, mantengo las grafías del original corrigiendo alguna errata, si bien, en aras de la claridad, actualizo la acentuación, la puntuación y el empleo de diversos signos ortográficos. Las ilustraciones pertenecen a la magna obra De piscibus marinus (1554), de Guillaume Rondelet, que el buen fraile parece haber consultado.


1. Pescados y tiburones. En sus escritos Sarmiento dedica un buen número de páginas a los peces: "Nunca pensé extenderme tanto sobre los pescados, pero hay tanta abundancia de ellos en España, hablando generalmente, y hablando particularmente en Galicia, que andaría muy corto en esta materia si no diese alguna noticia de los pescados y mariscos [...] que sirven y podrían servir para el comercio".
     Dentro de los "pescados sin escamas", donde figuran el congrio, la lamprea y la "murena", se encuentran los de "la clase de la mielga [...], los que son largos, redondos, sin escamas y con el pellejo muy áspero por lo común y, por lo común, sin espinas". Es decir, los tiburones, de los que va a tratar por extenso centrándose fundamentalmente en cuestiones léxicas, analizando el origen y significado de los nombres vulgares y buscando correspondencias con las especies de tiburón descritas por los científicos de referencia.

Galeo cane.
     Para introducir el tema, el fraile comienza destacando las bondades culinarias de la mielga para enseguida entrar en lo que le apasiona, las palabras: "Un bocado sanísimo para los enfermos, ya fresca, ya frescal, ya curada. Y es el plato más apetecido en Quaresma, pues aun seco no tiene sal. Y con razón admiro que, siendo la mielga un pescado tan conocido en España, y de España, no se halle aún en los bocabularios la voz "mielga" por el pescado, hallándose "mielga" por la planta mielga".
(2109) Sin salir del nombre squalus, que Artedio escogió para nombre genérico de las mielgas [...]. Al squalus de río llaman en Galicia escalo². Al squalus de mar llaman en Galicia tollo, rouxa, pinta rouxa. En Castilla, tollo, también lixa, pinta roxa, esqualo. En griego rhina, que significa 'lima', porque con su pellejo se lima, se alisa, o se alixa la madera y el marfil. En latín squatina, según Plinio: "Rhina, quam squatinam vocamus"³. Y en francés angelote, por la disposición de las aletas. En Galicia se quenta la pinta rouxa entre las mielgas, pero otros la agregan a las rayas y Artedio la hace 6ª especie del squalo.
Galeo acanthia.
2. Cuestiones léxicas. Sarmiento es un apasionado de las lenguas y las palabras, y se entrega gustoso a largas disquisiciones etimológicas y semánticas, algunas no siempre atinadas, y otras, acaso, rozando el disparate (a fray Martín a veces le pierden sus muchas lecturas, como a Don Quijote), como es el caso del término "mielga", que él utiliza genéricamente para designar todas las especies de tiburón:
(2100) No es fácil aberiguar el origen de la voz "mielga". En quanto planta, viene de Medica y Melica; pero en quanto pescado, sería atajo decir que también podría venir de Medica, no por la región de la Media, de donde vino la planta, sino por el adjetibo Medicus, Medica, aludiendo a que el pescado mielga es pescado de enfermizos y enfermos, y en algún modo medicinal. Esse origen y etimología podría[n] pasar, pues nada tiene[n] de inverosímil; pero yo soy de mal contento en estas materias y siempre deseo tropezar con un origen que no necesite el pegote de metáphoras y de alegorías, pues con esos pegotes voluntarios, quolibet fit ex quolibet. Quiero que el origen abraze la analogía de la lengua con la propiedad del significado.
Y a continuación emprende una profunda indagación que le lleva desde Plinio hasta Theodore Gazis, Rondelet e, incluso, nada menos que uno de los padres de la Iglesia, Papías de Hierápolis. A su juicio,
Es preciso que la combinatoria haga un grande rodeo, para probabilizar el origen de la voz castellana "mielga", o de la gallega melga, en cuanto significa el pescado tan conocido. ¿Quién lo creyera? Es preciso juntar perros, gatos, comadrejas y ratones, para decir algo con fundamento. De los nombres de estos animales se han valido los primeros que impusieron nombres a los pescados de la clase de las mielgas.
     Para resumir, dado el uso común de servirse de nombres de animales tan diversos como canis 'perro', con su diminutivo canicula, vulpes 'zorro', el griego gale 'comadreja' y su correspondiente latino mustella, etc. para bautizar las diferentes especies de tiburón "o galeos", Sarmiento cree razonable concluir que igualmente el compuesto migale o megala —del que derivaría la voz castellana "musgaño", sea el verdadero origen de las formas "mielga" y "melga", respectivamente. En su opinión, este vocablo estaría formado por las voces griegas mys 'ratón' y gale, "que pasó a significar 'el gato'", y su resultado latino sería la forma compuesta mus-aranea.

Canicula aristotelis.
3. De algunas variedades de "mielgas". Solucionadas estas cuestiones, nuestro fraile aborda el asunto de la diversidad de lo que él llama "mielgas" en aguas de Galicia, aunque no con el rigor científico necesario, como él mismo reconoce, sino desde el punto de vista de un viajero incisivo y curioso dotado de un amplio bagaje cultural y científico:
(2111) Estando yo en Galicia me informaron de algunas variedades de mielgas:
   1ª. La mielga ó melga, más común. Tiene sobre el lomo dos espolones, ganchos, uñas o espinas corvas.
   2ª. El melgacho, que es el macho de la mielga. Solo tiene un espolón; su comida tiene tufo.
   3ª. Cazón. No tiene espolón alguno. Es más grande que la mielga, pero de mala comida y con tufo.
   4ª. Cazacú. Llaman assí en Bayona a lo que en Asturias rañón. Es pequeña y no tiene espolón.
   5ª. Pintarrouxa. Es más grande que el cazacú. No tiene espolones. Dudo que sea la lixa.
   6ª. Canexa, y creo que mejor caneja. Especie de mielga distinta del cazacú, y que fresca es mejor que la mielga común, pero esta es mejor para curada.
   Véase aquí como para lo poco que por mí mismo he observado, no necesité de libro alguno.
(2112) Después consulté los libros para aberiguar los latines. La mielga acanthias tiene dos espolones, luego es la mielga común. De canicula se forma "cañeja", luego la cañeja es el galeo Canicula saxatilis. Centrum significa el espolón, y un Galeo cetaceo se llama por eso Centrina: tiene dos espolones en el lomo y se distingue de la acanthias en que esta pare los fetos vivos y la centrina solo pone huebos. El Canis maximus, Lamia, Carcharias, Tiburon y Requiem es la mayor mielga cetácea y también se llama Squalo. A este tenor se podrán hacer muchas combinaciones. Siendo el tollo especie de mielga, y habiéndole en Galicia y con esse nombre, es cierto que allí hay la Squatina.
Canicula saxatili.
4. Problemas en la identificación. Resulta muy difícil identificar correctamente cada una de estas especies, exceptuando la primera y la tercera, que en principio se corresponderían con el Squalus acanthias y el Galeorhinus galeus, respectivamente —ello si obviamos que en gallego el término cazón se aplica también a las musolas. La enumeración desordenada y asistemática de nombres comunes no facilita las cosas. Una misma especie recibe diferentes denominaciones dependiendo de la localidad o ámbito geográfico, que muchas veces distan entre sí apenas unos pocos kilómetros. A veces un mismo nombre puede (y suele) usarse para nombrar especies distintas, como casacú, roxa, pintarroxa, canexa, tollo, gata y un largo etc.
     Sarmiento se deja llevar por su erudición y dominio de las fuentes científicas, pero es evidente que le falta lo más importante: el conocimiento de la materia, lo cual le permitiría deslindar de algún modo el alcance de cada uno de los nombres comunes. Aunque, para ser justos, debemos reconocer que una problemática similar se da en autoridades científicas de la talla de Linneo, quien, por poner un ejemplo, distingue dos especies que en realidad son una y la misma: el Squalus canicula y el Squalus catulus de su catálogo son sinónimos de la pintarroja (Scyliorhinus canicula, según la nomenclatura actual).¹⁰

      El llamado cazacú podría referirse a S. canicula, y, por la referencia a su mayor talla, la pintarrouxa se correspondería con el alitán (Scyliorhinus stellaris), que Rondelet, por cierto, denomina Canicula saxatili (la propia ilustración, que reproduzco arriba, habla por si sola). Sarmiento se confunde al aplicarla al S. canicula, que, en la obra del naturalista francés se recoge como "Canicula Aristotelis".
     La voz canexa, si bien en algunos lugares se usa para S. canicula, como en portugués (caneja), y también, incluso, para S. stellaris, podría estar referida en realidad a una musola (Mustelus sp.). Se describe como una "mielga distinta del cazacú" y cuya carne es en fresco mejor que la de la mielga común. Se trata de una especie tan común en las zonas costeras que parece difícil olvidarse de ella. El propio Rondelet recoge en su obra las dos variedades más frecuentes de las aguas europeas, M. mustelus y M. asterias (Galeo laevi y Galeo asterias, respectivamente).

Galeo asteria.
     Y nos queda el melgacho, voz con la que en muchas áreas de Galicia se se conoce el S. canicula. Los datos que nos ofrece el fraile son extraordinariamente desconcertantes y hacen imposible la identificación. Por un lado, si en efecto considera que es "el macho de la mielga" no procedería tratarlo como especie diferente de ésta, sino incluirlo en el mismo apartado. Por otro, no hay ninguna especie de presencia común en la costa que cuente con una sola espina en las dorsales ("solo tiene un espolón"). La impresión es que nuestro autor se limitó a recoger de forma acrítica las noticias que le iban allegando los paisanos con los que hablaba.

     En cuanto al resto de especies que nuestro fraile ha encontrado entre sus "latines", el Centrina, citado por Rondelet, Linneo y otros, es sin duda el cerdo marino (Oxynotus centrina) que no es una especie ovípara, como se creía, sino vivípara aplacentaria; y de los nombres de las demás especies de "Galeos cetaceos" cetaceo debe entenderse aquí como "de gran porte", por lo que no procede aplicarse al Centrina, parece evidente que el Squalus o Canis carcharias, también conocido desde la antigüedad como Lamia, es el gran tiburón blanco (Carcharodon carcharias). Las voces Tiburón y Requiem pueden incluir algunas de las especies que Rondelet, Artedio y Linneo citan en sus obras, como el zygaena (Sphyrna zygaena) o el Galeus glaucus (Prionace glauca). Quién sabe.

Galeo glauco.
     Si el fuerte de fray Martín Sarmiento hubiese sido los tiburones y no la botánica, el resultado de sus investigaciones habría sido sencillamente espectacular, desde todos los puntos de vista. En cualquier caso, pese a todas sus imprecisiones, estamos ante una de las primeras fuentes de la ictiología en Galicia, y debemos valorarla como se merece.

___________________________
¹Peter Artedi o Petrus Arctaedius (1705-1735), considerado por muchos el padre de la ictiología, fue un insigne ictiólogo sueco, amigo íntimo de Linneo (1707-1778), quien, efectivamente, se encargó de la publicación póstuma de sus obras.
Mathurin Jacques Brisson (1723-1806) fue un insigne zoólogo francés y profesor de filosofía natural.
²Se refiere al bagre o escalo (Squalius cephalus), un ciprínido de agua dulce. Nada tiene que ver, por tanto, con los escualos.
³"Rhina, a la que llamamos squatina".
Es evidente que Sarmiento se pierde y se hace un lío entre tanta profusión de nombres comunes, algunos simples variedades geográficas referidas a la misma especie. La voz pinta rouxa, por ejemplo, que aquí usa como sinónimo del angelote (Squatina squatina), más adelante se aplica al alitán (Scyliorhinus stellaris). En otro momento se refiere al Squatina como "lixa".
Por otro lado, efectivamente, la 6ª especie de Squalus que recoge Artedi es la Squatina (véase Genera piscium, en Ichthyologia sive opera omnia de piscibus, 1738), la cual Rondelet, en efecto, incluye en el grupo de las rayas y torpedos (Libri de piscibus marinus,1554, Libro XII), junto con el Rhinobato al que alude el fraile de forma tan confusa.
MELICA en latín vulgar, MEDICA, latín clásico.
"De cualquier cosa se sigue cualquier cosa".
Para Plinio el Viejo (23-74 d. C.) véase Los tiburones según Plinio. Theodore Gazis o Teodoro Gaza (c. 1398-c. 1475) fue un humanista griego y apreciado traductor de Aristóteles, entre otros muchos autores clásicos griegos y romanos. Guillaume Rondelet (1507-1566), médico y naturalista francés, es una de las grandes figuras históricas en el campo de la ictiología.
En realidad, según explica Joan Corominas, esta palabra "deriva probablemente del latín MERGA 'horca para levantar las mieses'; la l castellana se debe al influjo del sinónimo bielda, bieldo, de donde las formas intermedias bielgo y mielgo. Como nombre de pez, 1335, parece ser aplicación figurada de este vocablo, por comparación de los dos aguijones duros o aguzados que lo caracterizan con las púas de un bieldo." (Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. Madrid, Gredos, 1961).
No debió de quedar muy satisfecho con todo esto el obstinado fraile, pues todavía volvería sobre el tema hacia el final de este tratado sobre los tiburones:
(2113) El pellejo de toda mielga es áspero y duro, y, más o menos, podrá servir de lixa. Toda mielga se debe desollar para comerse. En Cathaluña llaman "gatos" a los melgachos, y todo viene de gale, 'gato' o 'comadreja' [...] He discurrido si acaso la voz "mielga" es recortada de la voz entera tre-mielga, que significa la raya torpedo, pues las rayas y las mielgas se suelen confundir, como se ve en la squatina o lixa; o si acaso es recortada de la voz remeligo, que significa la rémora o echeneis, que los que creen la existencia dela rémora la suponen como lamprea o murena. Y no hay duda que la estructura de la mielga se parece a la de los dos pescados.
La palabra "tremielga" es un compuesto con la voz latina tremere, 'temblar', por el efecto de la descarga eléctrica que pueden producir estos bichos. 
El "remeligo" es efectivamente la rémora, género Echeneis (fam. Echeneidae). En los bestiarios medievales figuraba el echeneis como un pequeño pez que se anclaba a los navíos y era capaz de frenar su marcha incluso bajo los vientos más fuertes.
¹⁰Véase Carolus Linnaeus (1758). Systema Naturae per regna tria naturae, secundum classes, ordines, genera, species, cum characteribus, differentiis, synonymis, locis. Editio decima, reformata. Laurentius Salvius: Holmiae. ii, 824 pp.

lunes, 14 de marzo de 2016

Lonja de Vigo 2015

Foto: Gustavo Rivas, La Voz de Galicia.

     Como todos los años, la Autoridad Portuaria de Vigo publica su memoria anual y, como todos los años, nosotros nos encargamos de extraer y analizar, siquiera someramente, todos los datos referidos a los tiburones.

1. Notable caída de los desembarcos. Como podéis ver en el gráfico, lo primero que llama la atención es el acusado descenso de los desembarcos de tiburón. Hemos pasado de 3 341 581 kg y 6 056 247 kg de tiburón fresco y congelado, respectivamente, en 2014, a 3 030 388 kg y 3 236 365 kg en 2015. Sumando el producto fresco y el congelado, durante el 2015 se han descargado en el Berbés nada menos que 3 131 075 kg menos de tiburón.

Histórico de desembarco de tiburón desde el 2012, en kilogramos.
El factor principal de este notable descenso lo encontramos en las descargas de congelado, que casi bajan a la mitad, especialmente su producto estrella, la tintorera (Prionace glauca), cuya caída ha sido espectacular: de            5 583 971 kg en 2014 hemos pasado a 2 973 893 kg. El marrajo (Isurus oxyrinchus) también ha experimentado una bajada, pero más suave: si en 2014 fueron 223 321 kg de producto fresco y 472 276 kg de congelado, en 2015 tenemos 204 372 kg y 262 472 kg, respectivamente.

     Sin embargo, el incremento de las descargas de las demás especies de tiburón, que en algunos casos ha sido muy fuerte, ha servido para paliar lo que de otro modo podría calificarse como un derrumbe monumental. La musola (Mustelus spp.) ha subido de los 504 kg del 2014 hasta los 6223 kg; la mielga (Squalus acanthias), de 346 kg a 3348 kg; y lo que llaman 'gata' (véase abajo, punto 4), de 181 kg hasta los 6519 kg.

Dos especies tan altamente comerciales como la pintarroja (Scyliorhinus canicula) y el cazón (Galeorhinus galeus) han subido también bastante. La primera, de 69 700 kg hasta los 107 405 kg; y la segunda, de 27 592 kg hasta la sorprendente cifra de 107 454 kg.

Las descargas de lo que los encargados de los datos del Berbés llaman "escualos" son las únicas que han bajado, pasando de 67 a 10 kg (179 kg en 2012 y 1 kg en 2013).

Fuente: José Teo Andrés, www.atlantico.net.
2. Datos globales:
  • Descargas de tiburón fresco: 3 030 388 kg.
  • Descargas de tiburón congelado: 3 236 365 kg.
          TOTAL: 6 266 753 kg.

3. Datos por especie:
  • Pesca fresca
  • Pesca congelada:

     Uno de los datos más sorprendentes es sin duda el de los 9 € de precio medio de los "Escualos", el doble de la segunda especie más cara, el marrajo. ¿Qué o quiénes son esos "escualos"? Pues la verdad, ni idea (lo discutimos en el siguiente punto).

4. Y seguimos con el problema de los nombres. Aunque hay que agradecer a la Autoridad Portuaria de Vigo el fácil acceso a sus estadísticas de pesca, no debemos dejar de advertir, un año más, que el abuso de nombres comunes dificulta, y en algunos casos vuelve imposible, un análisis mínimamente riguroso de los datos (ni os cuento si pretendiésemos realizar un estudio científico sobre las capturas de especies como, por ejemplo, el olayo (Galeus melastomus)).
     Hay nombres y nombres. Algunos concretizan bastante y otros absolutamente nada. Una tintorera solo puede ser una Prionace glauca, un marrajo, un Isurus oxyrinchus, al menos en teoría (en otros lugares he visto que cuelan el cailón (Lamna nasus), cuya captura está prohibida), y las musolas son Mustelus (M. asterias o M. mustelus, que no vienen diferenciadas otro problema); pero, ¿qué es una "gata"?... y de los "escualos" ya ni hablemos.
Noviembre de 2015.
     Una gata puede ser cualquier cosa, normalmente una especie de aguas profundas (cualquier escualiforme de color oscuro, por ejemplo, como la negra (Dalatias licha)). La voz inglesa Dog fish, que acompaña el término 'gata' en la memoria anual, tampoco aclara nada: dogfish se aplica a tiburones de diversos órdenes y familias, desde los Squaliformes hasta los Carcharhiniformes. Es posible que el olayo (Galeus melastomus) esté incluido aquí.
    Con "Escualos"... pues ya os imagináis lo que ocurre. En el documento esta palabra viene acompañada por los términos ingleses Smooth-hound y tope shark; el primero puede ser cualquier cualquier triákido del género Mustelus (es decir, una musola); y el segundo es el equivalente a nuestro cazón (Galeorhinus galeus)... y todas ellas ya figuran en su correspondiente apartado. Teniendo en cuenta que son el grupo que, con diferencia, mayor precio ha alcanzado, la cosa no puede ser más intrigante.
     Pero esto no es nada. Si tomamos cualquier estadística mensual, la cosa empeora. Valga como ejemplo este recorte del informe correspondiente al mes de noviembre. Quitando el cazón, la "quenlla tintorera", la "pintarroja-melgach" (Scyliorhinus canicula, "melgacho" en gallego), el marrajo, la musola y la "cazapa-bocanegra" (sin duda el Galeus melastomus), las otras dos parecen misión casi imposible: "Cazon-botos-pata rox" y "Pintarroja/gata". Tal vez alguno incluya el alitán (Scyliorhinus stellaris)... y quién sabe qué otras especies.

Foto: Gustavo Rivas, La Voz de Galicia.
5. Dos preguntas para terminar este breve repaso. La primera, ¿cuál es el porqué de la fuerte caída de los desembarcos de tintorera congelada? ¿Es por algún motivo de carácter ambiental, logístico, o porque cada vez hay menos en el Atlántico?
     La segunda, aun admitiendo que todo esto es legal, está amparado por la legislación europea e internacional, ¿podemos hablar de pesca sostenible? ¿Cuánto nos durarán los tiburones en el mar?

     => Véase también:
       -Lonja de Vigo 2012.
       -Lonja de Vigo 2013.
       -Lonja de Vigo 2014.


=>Actualización a 18 de abril. Extracto de una noticia publicada en el diario Atlántico del pasado día 12 ("El tiburón aún es buen negocio. La subasta de de todo tipo de escualos supuso 4,5 millones en la lonja del Berbés en 2015."):
Aunque ha caído la cifra global de resultados, la pesca y venta de todo tipo de escualos continúa siendo muy rentable para la lonja viguesa, como reflejan los datos de explotación de la Autoridad Portuaria. Los responsables del Puerto vigués han buscado convertir O Berbés en centro de distribución de tiburones para su comercialización en los mercados donde son muy apreciados, sobre todo en Oriente, y lo han conseguido, pese a una clara disminución de las capturas, no así del precio, que se  mantiene al alza. No obstante, fuentes portuarias reconocieron que se trata de un negocio que “no gusta” mostrar porque a menudo produce imágenes que pueden ser malinterpretadas. 
 

miércoles, 24 de febrero de 2016

Siete tiburones muy particulares

De arriba abajo y de izquierda a derecha: Trigonognathus kabeyai, Isogomphodon oxyrynchus (Jorge L. S. Nunes, biogeodb.stri.si.edu), Sphyrna tiburo (Smithsonian Tropical Research Institute), Eusphyra blochii (Freshwater Fish Group & Fish Health, Murdoch University), Leptocharias smithii (Theo Modder, FishBase), Mollisquama mississippiensis (Michael Doosey, Tulane University)
Estos siete tiburones no los tenemos en nuestro mar, ni tampoco en aguas españolas, a excepción del Leptocharias, que Moreno recoge en aguas de Canarias. Pero es que el mundo de los tiburones es tan apasionante, tan extraordinario, que sería un tremendo error y una paletada imperdonable imponernos a nosotros mismos unos límites que ellos no tienen. Aunque este blog se llama "Tiburones en Galicia", nuestras puertas y ventanas están siempre abiertas y nuestros ojos atentos a las más de 530 especies que habitan, pese a todo, en los mares, océanos y ríos del mundo. Nos gusta así.
     Este pequeño artículo recoge tan solo una pequeña parte de la extraordinaria variedad de formas y tamaños que existe en el mundo de los tiburones. Para que os hagáis una idea.

1. Cabeza de flecha (Eusphyra blochii). Sin duda estamos ante la especie más extraña y singular, y también la más arcaica, de las 10 que conforman la familia Sphyrnidae, la de los tiburones martillo. Es el resultado de la primera escisión evolutiva ocurrida en el tronco común de los martillos allá por el Mioceno, hace unos 15-20 millones de años. Su ubicación en un género propio (Eusphyra), distinto de los demás (Sphyrna), refleja perfectamente tanto este aspecto como la peculiar e inconfundible estructura de su cabeza, la más amplia de todo el grupo [véase Cabezas de martillo (fam. Sphyrnidae)]. Como se puede observar, en realidad, más que un "martillo", deberíamos hablar de palas o de alas, no en vano se conoce en inglés como winghead shark, 'tiburón de cabeza alada'.
     El cabeza de flecha habita las aguas someras de la plataforma continental e insular del Indo-Pacífico occidental, donde se alimenta de pequeños peces, rayas y cefalópodos, que detecta con el asombroso aparato sensorial de su cabeza: la extensa superficie de las palas alberga un amplio número de sensores eléctricos (las ampollas de Lorenzini); las narinas, situadas a lo largo de su borde anterior, son larguísimas (casi el doble de anchas que la boca), y al estar separadas entre si incrementan el campo de barrido y facilitan la localización de la fuente del estímulo químico; y los ojos, colocados muy lejos uno del otro en cada extremo de las alas, permiten un amplio campo de visión binocular que cuatriplica el de otros carcharhínidos.
Foto: Brian Watson, Department of Agriculture and Fisheries, Queensland Government.
Esta especie es vivípara placentaria, con camadas de alrededor de 9 crías que nacen tras una gestación de 8-11 meses. Como máximo alcanza los 186 cm de longitud total.
     Se captura de forma intensiva en buena parte de su área de distribución, sobre todo en el golfo de Thailandia, pero los datos científicos de que disponemos relativos a su dinámica poblacional son escasos, e incompletos los referidos a su biología. Es posible que en algunas zonas esté sobreexplotada. La IUCN lo recoge en su Lista Roja con el estatus de En peligro.

2. Tiburón picudo (Isogomphodon oxyrhynchus). Aunque por su aspecto es relativamente fácil ubicarlo correctamente en su familia, Carcharhinidae, el tiburón picudo no deja de ser un bicho sumamente peculiar. Sus aletas pectorales en forma de remo, grandes y muy anchas, llaman la atención; pero sin duda el rasgo más característico y sorprendente es el que le da su nombre: ese morro aplanado, largo y bien afilado como la punta de una flecha, apto para detectar presas en los entornos de baja visibilidad que constituyen su hábitat preferente: las aguas turbias de estuarios, manglares y zonas costeras abruptas donde desembocan los grandes ríos, lo que explica el diminuto tamaño de sus ojos. Al parecer, no tolera las aguas excesivamente dulces, de ahí que durante la temporada de lluvias se aleje de la costa. Sin embargo, un reciente estudio¹ refiere la captura de un juvenil en un sistema de agua dulce del nordeste de Brasil.
     La talla máxima es de 152 cm, aunque se cree que puede alcanzar los 2,5 m. Se alimenta de peces pequeños que se desplazan en cardúmenes, que captura ensartándolos con sus dientes largos y finos como colmillos.
     Es vivíparo placentario, con camadas muy reducidas de 3 crías tras un año de gestación. Posiblemente tenga un ciclo reproductivo bianual.

Fuente: Jorge L. S. Nunes, peixesdomaranhao.blogspot.com, y biogeodb.stri.si.edu
El Isogomphodon tiene una distribución geográfica muy limitada. Es endémico de la costa norte de Sudamérica desde Trinidad y Tobago hasta la desembocadura del Amazonas, en particular las aguas turbias influenciadas por los estuarios del Amazonas y el Orinoco. Esta franja costera se encuentra sujeta a una fuerte presión pesquera. Se calcula que durante la última década sus poblaciones han disminuido en un 90%, lo que unido a su baja productividad ha motivado que la IUCN lo considere En peligro crítico y reclame la toma de medidas urgentes de protección.

3. Musola barbuda (Leptocharias smithii). Único representante de la familia Leptochariidae, muy próxima a la de las musolas (Triakidae), junto a las que se solía clasificar. No hace falta explicar qué hay de peculiar en este tiburón: ese cuerpo alargado, escuchimizado, desabrido, como sin alegría, rematado en una cabeza diminuta, y dos enormes dorsales muy espaciadas componiendo un extraño contrapunto. Sin embargo, pese a su apariencia, presenta una musculatura recia que hace pensar en un potente nadador.
     Es una especie costera de hábitos demersales en fondos de 10 a 75 m, particularmente en los fangosos frente a las desembocaduras de los ríos, donde se alimenta de crustáceos, pequeños peces y rayas. Se reproduce mediante viviparismo placentario, con camadas de 7 crías tras una gestación de al menos 4 meses. Como curiosidad, los machos tienen los dientes anteriores más largos que las hembras, con toda probabilidad para sujetarlas mejor durante el apareamiento. Quién lo diría, con lo sosos que parecen. Al nacer miden al menos 20 cm y crecen hasta un máximo de 82 cm.
     Es una especie relativamente común, pero dada su distribución geográfica reducida, en zonas, además, de elevada presión pesquera (Atlántico E desde Mauritania hasta Angola, y tal vez Marruecos y el Mediterráneo), la IUCN la considera como Casi amenazada.

Arriba: Vista dorsal de una hembra de 221 mm (fuente: Aguirre-Villaseñor & Salas-Singh,
Revista Mexicana de Biodiversidad, 2012). Abajo: Vista lateral (fuente: FAO).
4. Colayo cabezón (Cephalurus cephalus). Este diminuto tiburón con aspecto de renacuajo, justamente conocido en inglés con el nombre de lollipop catshark ('colayo piruleta'), se caracteriza por una cabeza y región branquial aplanadas dorsoventralmente y expandidas en forma redondeada, como una piruleta. Su cuerpo, pequeño y esbelto, tiene un piel muy fina, "casi gelatinosa", según dice Compagno. Todo ello, en conjunto, explica por qué en México recibe el nombre de tiburón renacuajo. Se encuentra en los fondos del talud superior de Baja California, mar de Cortés y parte de la costa pacífica mexicana (quizás llegue hasta Perú y norte de Chile) entre los 155-927 m. No sabemos nada más de esta curiosa especie, excepto que no supera los 28 cm de longitud total, mide alrededor de 10 cm al nacer, los machos maduran hacia los 19 cm y las hembras a los 24 cm, y es probablemente vivíparo, con camadas de dos crías, una por oviducto. La Lista Roja de la IUCN lo incluye bajo la etiqueta Datos insuficientes.

Fuente: Claes et al. PLoS ONE, 2014.
5. Trigonognathus kabeyai. Conocido en inglés como viper dogfish o melgacho víbora (en castellano no tiene todavía nombre común oficial), este tiburón con pinta de monstruo de película japonesa de serie B vive en los fondos del talud superior del Pacífico norte (sobre todo Japón, naturalmente) y central (un registro en Hawai), entre los 250-1000 m. Es tal vez el miembro más extraño de la familia de los tiburones linterna (Etmopteridae), caracterizados, como sabéis, por la presencia de fotóforos en diversas regiones corporales, entre otros elementos. La boca, en posición casi terminal como en las serpientes, está dotada de grandes dientes finos, alargados y puntiagudos como agujas, y una mandíbula superior sumamente protráctil gracias a un mecanismo único que la articula con la caja craneal. Cuando el Trigonognathus lanza su demoledor ataque, la boca se abre y, como una flecha, la mandíbula superior sale proyectada y se abate sobre su víctima, que queda empalada entre los colmillos. Esto nos recuerda el sistema que emplea otra especie muy especial y (ésta sí) presente en nuestras aguas, el tiburón duende (Mitsukurina owstoni). Su dieta consiste en pequeños peces óseos del fondo (sobre todo peces linterna) y crustáceos, que engulle enteros, dado que, como es evidente, los dientes no están hechos para cortar.
     Es muy poco lo que sabemos de este tiburón: la longitud máxima registrada es de 54 cm, al nacer miden unos 17 cm, los machos llegan a la madurez entre los 42-47 cm y las hembras hacia los 52; es vivíparo aplacentario con camadas de alrededor de 25 crías. Figura en la Lista Roja de la IUCN con el estatus de Datos insuficientes.

6. Las mielgas suaves: Mollisquama mississippiensis, Mollisquama parini. Sin duda los tiburones más misteriosos y desconocidos de esta lista. Solo se conocen dos ejemplares en todo el mundo, que hasta el 2019² no se confirmó que pertenecían a cada una de las especies.
     La primera especie (la mielga suave, M. parini) fue descrita por Dolganov en 1984: una hembra adolescente de 40 cm capturada en 1979 en el tramo chileno de la dorsal de Nazca, a 330 m de profundidad en aguas de 200-2500 m. La segunda, sin nombre común en castellano, es un macho de 14,2 cm (una cría que todavía conservaba la cicatriz umbilical) encontrado en 2010 en una red de arrastre tendida a 580 m en aguas de 3000 m durante un muestreo realizado al norte del Golfo de México, a 170 millas del delta del Mississippi (es el ejemplar de las fotografías).
En la foto superior se puede observar a simple vista la abertura de la glándula sobre la pectoral; abajo esquema donde se aprecia su forma y tamaño (fuente: Grace et al. Zootaxa, 2015). Abajo a la derecha, el Mollisquama mostrando su enorme morro (fuente: Michael Doosey, Tulane University)³.
La característica más sorprendente de este tiburón, aparte de su aspecto general y su tremendo morro bulboso, es que posee dos enormes glándulas a modo de saco, únicas entre los tiburones, que se abren al exterior a través de un pequeño corte visible justo encima de las aletas pectorales. No se sabe bien cuál puede ser su función, pero existe un tiburón de la misma familia, el tiburón de cola larga (Euprotomicroides zantedeschia), que posee una glándula parecida aunque situada en el abdomen, la cual se ha observado que en determinadas circunstancias emite un fluido luminiscente que, según se cree, puede servir bien para despistar a un posible depredador, bien para atraer a una presa potencial o a una pareja. Tal vez el Mollisquama utiliza el mismo sistema.

El Euprotomicroides zantedeschia expulsando el fluido luminiscente a través de la abertura de la cloaca (foto: Plik Sciagnieto).
Las mielgas suaves pertenecen a la familia Dalatiidae, la misma de los tiburones cigarro (Isistius), y presentan fotóforos en diversas partes de su cuerpo. A partir de aquí, no sabemos nada más.  
     M. parini figura, como las anteriores, en la Lista Roja de la IUCN con el estatus de Datos insuficientes. M. mississippiensis todavía está sin evaluar.

 
7. Lanetón (Sphyrna tiburo). Cerramos esta pequeña lista como la empezamos, con un esfírnido, en este caso con la especie que se sitúa justamente en el extremo contrario de la escala, pues se trata del martillo con la cabeza más estrecha. Más que de martillo, en realidad deberíamos hablar de "pala", tal como se denomina en inglés ("shovelhead", aunque el nombre común más extendido es "bonnethead shark") y en algunas partes de Hispanoamérica.

Foto: Udo M. Savalli.
El lanetón es un pequeño tiburón que no supera los 150 cm, bastante abundante en las costas tropicales atlánticas y pacíficas del continente americano, desde Carolina del Norte hasta Brasil y desde California hasta el Ecuador. Le gustan las aguas someras de fango y arena de estuarios y bahías, y también los arrecifes coralinos, sobre todo entre los 10 y los 25 m. Consume crustáceos, bivalvos, cefalópodos y pequeños peces.
     Es vivíparo placentario y tiene una de las tasas de crecimiento poblacional más altas de todos los tiburones: llega a la madurez a edad temprana, tiene una corta esperanza de vida (12 años), una de las gestaciones más cortas de todos los tiburones (4,5-5 meses) y camadas anuales de 4 a 16 crías. Lo cual le permite soportar razonablemente bien la alta presión pesquera a que se ve sometido, por eso la IUCN lo considera Preocupación menor.
     Que siga así muchos años.


[ACTUALIZADO A 21 de junio de 2019.]

=>Si queréis conocer otras especies igualmente especiales, diferentes, podéis consultar los siguientes artículos:

-Encuentro con un duende.
-Tiburón anguila (Chlamydoselachus anguineus).
-Tiburón anguila en O Grove.
-El misterio del tiburón cocodrilo.

Y muchos otros más que podéis encontrar bucenado en el Blog a través del Índice.

_________________________________
¹Leonardo Manir Feitosa, Ana Paula Barbosa Martins, Rosangela Paula Teixeira Lessa, Ricardo Barbieri & Jorge Luiz Silva Nunes (2018). Daggernose Shark: An Elusive Species from Northern South America. Fisheries Magazine, https://doi.org/10.1002/fsh.10205.
²Mark A. Grace, Michael H. Doosey, John S. S. Denton, Gavin J. P. Naylor, Henry L. Bart Jr. John G. Maisey (2019). A new Western North Atlantic Ocean Kitefin shark (Squaliformes: Dalatiidae) from the Gulf of Mexico. Zootaxa, 4619 (1): 109-120. https://doi.org/10.11646/zootaxa.4619.1.4. 
³Mark A. Grace, Michael H. Doosey, Henry L. Bart & Gavin J. P. Naylor (2015). First record of Mollisquama sp. (Chondrichthyes: Squaliformes: Dalatiidae) from the Gulf of Mexico, with a morphological comparison to the holotype description of Mollisquama parini Dolganov. Zootaxa, 3948 (3): 587-600. Doi: 10.11646/zootaxa.3948.3.10

miércoles, 17 de febrero de 2016

Alitán (Scyliorhinus stellaris)

Fotos: Gonzalo Mucientes.
Alitán

Scyliorhinus stellaris (Linnaeus, 1758)

(es. Alitán; gal. Roxa, casacú; in. Nursehound, greater spotted dogfish, bull huss; port. Patarroxa-gata.)

Orden: Carcharhiniformes
Familia: Scyliorhinidae

No hace falta más que ver una foto para darse cuenta del estrecho grado de parentesco que hay entre el alitán y la pintarroja (Scyliorhinus canicula). De hecho, en un primer vistazo podríamos tomarla por una pintarroja grandota y gorda... si es que tenemos la suerte de encontrarnos uno. Porque a diferencia de su prima, que es el tiburón más abundante de Galicia, el alitán no es nada fácil de observar, ni en su medio natural ni en las lonjas. Es (o parece) cada vez más escaso, y puede que incluso haya desaparecido de algunos lugares.

Descripción. Cuerpo alargado y robusto de tacto muy áspero debido a los dentículos dérmicos grandes y semierectos que lo recubren. Morro corto y apuntado. Solapas o faldones nasales aquillados, claramente separados el uno del otro y distanciados de la amplia boca. Los ojos grandes y ovalados, con una membrana nictitante inferior muy rudimentaria. Justo detrás se encuentran los espiráculos, también grandes. Aletas dorsales retrasadas; la primera, claramente más grande que la segunda, se origina aproximadamente sobre la axila de las pelvianas. Aleta anal grande; su base es igual o algo mayor que el espacio interdorsal. Pelvianas cortas; en los machos sus bordes internos no están soldados, como ocurre con la pintarroja. Caudal larga y abatida, con el lóbulo terminal bien desarrollado y el inferior poco marcado.
     La librea varía según la edad y el hábitat: en el dorso presenta un color terroso grisáceo oscuro a amarillento o rojizo, a veces con tenues bandas a modo de sillas de montar, con manchas negruzcas de diversos tamaños y formas (pueden ser como lunares o como las de los leopardos), más grandes que las de la pintarroja, en ocasiones mezcladas con pequeñas manchas blancas. La superficie ventral es blanquecina.

Arriba: Librea con las típicas manchas de leopardo (foto: Rafael Bañón). Abajo: Ejemplar albino capturado al NW de la isla de Anglesey (Gales) y liberado poco después de la sesión fotográfica.
Dentición. Dientes pequeños similares en ambas mandíbulas: tienen base ancha y borde inferior escotado; la cúspide principal es larga y, en los dientes posteriores, puede ir acompañada de uno o dos pares de cuspidillas basales. Los sinfisarios de la mandíbula inferior también presentan estas cuspidillas, a diferencia de los superiores. 44-56 hileras en la mandíbula superior y 38-46 en la inferior.
Fuente: A. Soldo, J. Dulcic & P. Cetinic, Scientia Marina, 2000¹.
En la lonja de Riveira. Foto amablemente cedida por Sergio Permuy Leal.
Talla. En los adultos la talla media es de unos 125 cm, y la máxima registrada ha sido de 162 cm (150 cm en el Mediterráneo). Al nacer miden alrededor de 16 cm. Las hembras maduran en torno a los 79 cm y los machos a los 77 cm.

Reproducción. Como la pintarroja, el alitán es ovíparo. La cápsula huevo, de gruesas paredes y fuertes zarcillos, mide entre 10-13 cm. La puesta es de una cápsula por oviducto y suele realizarse en primavera y verano en macroalgas y gorgonias. La eclosión tiene lugar al cabo de unos 9 meses.

Foto: Rafael Bañón.
Dieta. Dieta variada. Principalmente a base de cefalópodos y pequeños peces (sardinas, arenques, peces planos, calinonímidos, etc.), incluidos otros tiburones como su pariente la pintarroja, y también crustáceos (cangrejos, gambas, cangrejos ermitaños). Los adultos parecen optar más por los cefalópodos y teleósteos que por los crustáceos.

Fotos de Ana Ferreiro tomadas en Ribadeo.
Hábitat y distribución. Especie bentónica de la plataforma continental. Se encuentra sobre todo en fondos duros o rocosos con cubierta de algas, entre los 1-2 m hasta al menos los 125 m. Más común entre los 20-63 m. En el Atlántico NE parece preferir fondos con sustrato de rocas o guijarros y en el Mediterráneo con algas coralinas.

Basado en Ebert et al. (2013), Sharks of the World.
Está presente en el Mediterráneo y en el Atlántico nororiental desde las Shetland, sur de Noruega e Islas Británicas hasta Senegal. A partir de ahí, los registros más meridionales pueden ser en realidad un confusión con la pintarroja de Guinea (Scyliorhinus cervigoni). En el Mediterráneo parece más abundante en la cuenca central y oriental (Adriático, Jónico, costa Albana). En el Atlántico NE es poco frecuente en el mar del Norte y localmente abundante en ciertas áreas someras por ejemplo alrededor de las Islas Británicas, como el canal de Bristol en la costa de Gales y el canal de la Mancha, mientras que en otras parece estar ausente o haber desaparecido.
     En cuanto a Galicia, en la guía de Rodríguez Solórzano et al.² se lee que "vive máis preto da costa, nos fondos de area e pedra, mentres que o melgacho [se refiere a Scyliorhinus canicula] é máis abundante en fondos fangosos. Atópase dentro das rías". Y como curiosidad, concluye que ambas especies "teñen mala fama entre os nosos pescadores debido a que devoran os peixes enganchados en redes e palangres".

Foto: Adam Tousek, tomada de la página zivazeme.cz.
Pesca y conservación. Es bastante menos común y abundante que la pintarroja. Se captura sobre todo con arrastre y palangre de fondo, pero también artes de enmalle. Su carne se consume en fresco o salada y se usa para fabricar piensos, pero tiene poca importancia pesquera.
     Aunque los datos sobre capturas son limitados, en el Mediterráneo se ha constatado una caída de sus poblaciones del golfo de León, islas Baleares y costa albana. La sobrepesca y la degradación de su hábitat son dos de los factores primordiales en este descenso. Para el Atlántico NE no disponemos de datos precisos sobre sus poblaciones, por lo que es difícil evaluar cabalmente su situación; pero dada la aparente fragmentación de su distribución, se cree que puede estar en riesgo de desaparición a nivel local³.
     Figura en la Lista Roja de la IUCN con el estatus de Casi amenazado; sus poblaciones están en declive.

Foto: Gonzalo Mucientes.

Por último, una nota de agradecimiento a Rafael Bañón y a Gonzalo Mucientes por la desinteresada cesión de sus fotografías. Dos monstruos en sus respectivos campos de la ictiología que siempre están ahí dispuestos a echar un cable. Un lujazo. Y gracias también a Sergio Permuy.

 ⏩ Más información, aquí: Diferenciando el alitán de la pintarroja.

__________________________
¹A. Soldo, J. Dulcic & P. Cetinic (2000). "Contribution to the study of the morphology of the teeth of the nursehound Sycliorhinus stellaris (Chondrichthyes: Scyliorhinide)". Scientia Marina, vol. 64, nº 3, doi:10.3989/scimar.2000.64n335.
²Manuel RODRÍGUEZ SOLÓRZANO, Sergio Devesa Regueiro & Lidia Soutullo Garrido (1983). Guía dos peixes de Galicia. Editorial Galaxia, Vigo, p. 38.
³Ellis, J., Serena, F., Mancusi, C., Haka, F., Morey, G., Guallart, J. & Schembri, T. 2009. Scyliorhinus stellaris. The IUCN Red List of Threatened Species 2009: e.T161484A5434281. http://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2009-2.RLTS.T161484A5434281.en. Consultado el 17 de febrero de 2016.