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lunes, 20 de octubre de 2014

El salto del vulpinus

Foto: Juan Gabriel Mata.
Esta imagen fue tomada en el puerto de Algeciras el pasado 27 de agosto a las seis de la tarde. Su autor, Juan Gabriel Mata, logró captar dos de los tres saltos que observó. Al principio pensó que podía tratarse de un delfín o tal vez un atún (el bicho estaba lejos), y solo al descargar la tarjeta en su PC se dio cuenta de que era otra cosa. Juan Gabriel tuvo la amabilidad de enviarme las fotos a la página de Tiburones en Galicia en Facebook para confirmar su sospecha de que era un tiburón zorro. Y en efecto, como podéis observar, la cola es inconfundible, y la franja blanca sobre las pectorales resulta definitiva: sin duda, un zorro (Alopias vulpinus).
Un testigo le había comentado que el gran pez ya llevaba un buen rato por los alrededores, pegando algún que otro salto. En el dique habían entrado varios bancos de caballa y un gran pez luna.

El vulpinus es otro de nuestros tiburones más saltarines. En realidad, es el actual subcampeón de la modalidad, solo por detrás del veloz e inalcanzable marrajo, a quien ya vimos en acción en El salto del oxyrinchus. Hay quien sostiene que puede llegar a pegar saltos de hasta 6 m, frente a los más de 7 m (o 9 m, según algunas fuentes) del campeón. Aunque las cifras no son oficiales, lo que es incuestionable es que un bicho con una talla que puede alcanzar e incluso superar los 6 m se le ha visto saliendo totalmente del agua, incluida su larguísima cola, que, recordemos, representa aproximadamente la mitad de su longitud total.
Nadie sabe exactamente por qué saltan los zorros marinos. Tal vez para librarse de parásitos, para comunicarse, para localizar a sus presas... En algunas ocasiones, los saltos han coincidido con la presencia de abundantes bancos de sardina y caballa. Pero de momento lo que hay son especulaciones.

Los zorros marinos (Alopiidae) constituyen una pequeña familia de tres miembros [véase Colas de zorro (fam. Alopiidae)], dos de los cuales están presentes en nuestras aguas: el zorro o zorro común (A. vulpinus) y el zorro negro o zorro ojón (A. superciliosus).
Sin duda, el vulpinus es el que más se parece al marrajo, tanto por la estructura de su poderosa musculatura como por su comportamiento extraordinariamente combativo cuando se le pesca. Es el único alópido que posee un sistema de retención de calor (la rete mirabile)¹ en paquetes de musculatura roja alojados en el interior de su cuerpo². Ello le ha permitido colonizar aguas más frías y optimizar el rendimiento muscular. Desgraciadamente ello le ha convertido también en un trofeo muy buscado por los autodenominados "pescadores deportivos" (sea lo que sea lo que esta expresión signifique para estos "deportistas"), particularmente del otro lado del Atlántico. Aquí, en aguas de la UE, su captura, desembarco y comercialización están terminantemente prohibidas desde el 2010.

Este bellísimo tiburón se encuentra en serio peligro. Sus poblaciones a nivel mundial están descendiendo, en algunos lugares parece que de forma considerable. Figura en la Lista Roja de la IUCN con el estatus de Vulnerable... a la espera de que lleguen más datos que confirmen una subida del nivel de alarma hasta el "En peligro". De nosotros depende.

Foto: Juan Gabriel Mata.

=> Para conocer al zorro marino, echadle un vistazo a Zorro (Alopias vulpinus).


[Una breve nota de agradecimiento a Juan Gabriel Mata por estas estupendas fotografías.]

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¹El sistema circulatorio de los tiburones.
²En La musculatura del tiburón encontraréis información sobre estos dos tipos de musculatura así como un interesante gráfico comparativo de la estructura muscular de los tres alópidos.

lunes, 11 de agosto de 2014

Colas de zorro (fam. Alopiidae)

Zorro (Alopias vulpinus). Foto: Scott Sheehan.
La inconfundible familia de los zorros marinos, Alopiidae, comprende tres especies, dos de las cuales están presentes en aguas de Galicia: el zorro (Alopias vulpinus) y el zorro negro (Alopias superciliosus).
Los alópidos pertenecen al orden de los Lamniformes, como los marrajos, el tiburón blanco, el peregrino, o el tiburón duende, con los que comparten rasgos anatómicos como un cuerpo cilíndrico con cinco pares de largas aberturas branquiales laterales, ojos sin membrana nictitante situados delante de las comisuras bucales, narinas sin barbillones, válvula espiral anular, etc. [véase Claves de los Lamniformes].
Es evidente que el elemento que los distingue como grupo es la forma característica de su enorme aleta caudal, cuyo lóbulo superior puede llegar a tener la misma longitud que el resto del cuerpo. Los zorros la emplean para cazar: utilizándola a modo de látigo para aturdir o matar a sus presas favoritas (peces medianos a pequeños y cefalópodos).

Zorro pelágico (Alopias pelagicus) golpeando una bola de sardinas con su larga cola en isla Pescador, Filipinas. Fuente: Simon P. Oliver et al. (2013)¹
Identificar tiburones zorro resulta sumamente sencillo si sabemos poner el ojo en el lugar adecuado, como se suele decir. Vamos allá:


A. Ojos enormes, cuyas órbitas se extienden hacia la superficie dorsal. Cabeza con un característico casquete cefálico delimitado por unos surcos laterales en forma de V; la superficie entre los ojos es plana. Morro largo y apuntado. Dientes grandes: 19-27 filas en la mandíbula superior y 20-24 en la inferior. Primera dorsal situada más cerca de las aletas pélvicas que de las pectorales. Color gris azulado a parduzco, oscuro en el dorso que va aclarándose progresivamente hacia la superficie ventral, que es de un tono blancuzco que no llega a extenderse por encima de las pectorales. Alopias superciliosus (zorro negro).

Alopias superciliosus. Fuente: www.pacificsharks.org.
Foto: Gonzalo Mucientes.

>B. Ojos de tamaño más reducido, no extendidos hacia la superficie dorsal. Cabeza sin "casco" y de superficie fuertemente arqueada entre los ojos. Dientes más pequeños y dispuestos en un mayor número de filas que en A. superciliosus. Primera dorsal en posición intermedia entre las aletas pectorales y las pelvianas, o ligeramente más próxima a las primeras.

     B.1. Cabeza ancha, de morro corto y frente fuertemente arqueada. Boca con surcos labiales. 32-52 filas de dientes en la mandíbula superior y 25-50 en la inferior. Pectorales falcadas y apuntadas. Color gris azulado con tonos casi metalizados (en fresco) en el dorso y blancuzco en la superficie ventral, extendiéndose por encima de las aleas pectorales; el cambio de color es brusco e irregular. Alopias vulpinus (zorro).

Alopias vulpinus. Foto: Toño Maño.

     B. 2. Cabeza estrecha, con el morro más alargado que la especie anterior y la frente casi recta. Boca sin surcos labiales. 41-45 filas de dientes en la mandíbula superior y 37-38 en la inferior. Pectorales no falcadas y de ápices anchos, no apuntados. Color azul intenso en el dorso y blanco en el vientre, pero nunca sobre las aletas pectorales. Alopias pelagicus (zorro pelágico).

La inmensa mayoría de las imágenes de alópidos vivos en en su medio que podéis encontrar en la red y en los documentales corresponden a esta especie del Indopacífico; existen pocas del zorro negro (A. superciliosus) y muy pocas del zorro común (A. vulpinus). Tal vez por eso no son pocas las ocasiones en las que observamos errores de identificación, particularmente con este último. El truco más sencillo para evitar confusiones (o que nos quieran dar gato por liebre) es fijarse en las aletas pectorales: si hay una franja blanca encima, es un A. vulpinus; si no la hay, un A. pelagicus, además de lo ya dicho (forma del morro y pectorales, etc.).

Alopias pelagicus. Fuente: divernet.com.

Es curioso notar que de estas tres especies de alópidos sólo una, el zorro (Alopias vulpinus), es propiamente endoterma, como los marrajos: sus paquetes de musculatura roja se encuentran dispuestos en el interior corporal albergando la rete mirabile [véase La musculatura del tiburón]. El zorro negro (Alopias superciliosus), en cambio, solo posee endotermia craneal. Esto tal vez está relacionado con el tipo de hábitat preferente de cada especie: el A. vulpinus es la especie con una distribución más amplia en latitudes altas; la del A. superciliosus es más reducida, si bien diversos estudios de telemetría han demostrado que pasa gran parte de las horas diurnas en profundidades donde el agua ronda los 6-12ºC; en cambio, el A. pelagicus se encuentra en la franja tropical y subtropical².

Todos los alópidos figuran en la Lista Roja de la IUCN con el estatus de Vulnerables. Sus poblaciones están disminuyendo a un ritmo alarmante, y en algunas zonas del planeta la caída ha sido increíble. Se trata de la segunda familia de tiburones más amenazada después de los angelotes (Squatinidae). Su carne, aletas, hígado son muy apreciadas, pero su tasa reproductiva, excesivamente baja, los hace muy vulnerables a la sobrepesca. En España y la UE su captura está prohibida.

> Véase: Zorro (Alopias vulpinus) y Zorro negro (Alopias superciliosus).

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¹Simon P. Oliver, John R. Turner, Klemens Gann, Medel Silvosa, Tim D'Urban Jackson (2013). "Thresher Sharks Use Tail-Slaps as a Hunting Strategy". PLoS One 8(7): e67380. doi: 10.1371/journal.pone.0067380.
²C. A. Sepulveda, N. C. Wegner, D. Bernal & J. B. Graham (2005). "The red muscle morphology of the thresher sharks (family Alopiidae)". Journal of Experimental Biology, 208, 4255-4261. doi: 10.1242/jeb.01898.

jueves, 6 de diciembre de 2012

La musculatura del tiburón


Sección transversal de un cailón (Lamna nasus), donde se aprecia claramente la estructura muscular: dos pequeños paquetes de musculatura roja a cada lado de la columna vertebral rodeados por la gran masa de musculatura blanca. (Fuente: Wikipedia.)
Los tiburones son animales extraordinariamente musculados. La musculatura de un tiburón prototípico puede suponer casi el 85% de su peso corporal total —pensemos que en los seres humanos se sitúa entre el 35 y el 45%—. 
Todo este poderoso aparato muscular consta de una musculatura troncal o axial, músculos mandibulares y branquiales, y el conjunto de músculos asociados a las aletas.

1. La musculatura axial.

Es el principal sistema locomotor del tiburón. Como en la mayoría de los peces, los músculos están formados por unos característicos segmentos en forma de W llamados miómeros o miotomos, unidos entre sí por paredes de tejido conjuntivo y colágeno (transversalmente, tienen forma de paquetes de anillos concéntricos). Este tipo de estructura logra incrementar la eficacia muscular en la generación de ondas de propulsión con un coste energético bajo.

La musculatura axial está divida por un septo de tejido conjuntivo en dos mitades laterales simétricas dispuestas a lo largo de la columna vertebral. El tiburón se desplaza alternando la contracción de los músculos de cada costado, de tal manera que cuando los de un lado se contraen, los del lado contrario se relajan, flexionando la columna y generando ondas de contracción en forma de S que se desplazan desde la cabeza hasta la cola apartando el agua e impulsando el cuerpo hacia delante, sirviéndose el pez, al mismo tiempo, de los movimientos laterales de la cola.

A su vez, a la altura de la línea lateral, un septo horizontal divide la musculatura axial en dos grupos: la musculatura epiaxial dorsal y la musculatura hipoaxial latero ventral. La primera se ancla en la parte posterior del cráneo y la segunda, en la cintura pectoral.

Hay dos tipos de musculatura: la roja y la blanca, que funcionan de forma independiente la una de la otra. La fotografía que encabeza este post nos va a servir de referencia.

1.1. Musculatura roja: Constituye alrededor del 10% del total. Es aerobia, es decir, necesita oxígeno para funcionar. En consecuencia, está muy vascularizada y tiene un alto contenido en hemoglobina. Este generoso caudal sanguíneo, que le aporta oxígeno, nutrientes y energía, es vital para el tipo de función que realiza: alcanzar y mantener una velocidad constante y prolongada. 
En la musculatura roja de los lámnidos y algunos alópidos es donde se encuentra la rete mirabile (ver El sistema circulatorio de los tiburones). La disposición y tamaño de la musculatura roja pueden variar incluso entre los miembros de una misma familia. Tal es el caso de los zorros marinos, como se muestra en la siguiente imagen, tomada de un interesantísimo trabajo de C. A. Sepúlveda (1):

De izq. a drcha. Zorro pelágico (Alopias pelagicus), zorro negro (A. superciliosus) y zorro (A. vulpinus). En color amarillo verdoso, la columna vertebral.
Este trabajo demuestra que de las tres especies que conforman el género Alopias, tan solo una es verdaderamente endoterma: el Alopias vulpinus, del que ya hablamos aquí. Su estructura muscular es la única especialmente preparada para albergar el sistema de intercambio calorífico —la rete mirabile: la musculatura roja forma dos paquetes compactos, a modo de pistones, que se ubican en el interior de la cavidad corporal para evitar la pérdida del calor metabólico aislándolo lo más posible del medio. En cambio, la estructura interna de las otras dos especies es similar a la de tiburones pelágicos de sangre fría como la tintorera (Prionace glauca). 

1.2. Musculatura blanca: Supone aproximadamente el 90% del total. Al contrario que la roja, es anaerobia (funciona sin oxígeno), por lo que está mucho menos vascularizada. Su ritmo de contracción es más elevado que el de la roja. Se utiliza sólo para nataciones rápidas y cortas, para alcanzar súbitas puntas de velocidad por ejemplo en un ataque, ya que el elevadísimo gasto energético que exige, así como la acumulación de ácido láctico, no tardan en agotar al animal.


2. Los músculos mandibulares.

La espectacular articulación de las mandíbulas del tiburón será tratada en otro post, así que de momento baste con señalar que los músculos más importantes de la región mandibular son los que elevan el palatocuadrado o mandíbula superior y la unen al cráneo entre el ojo y el espiráculo; los aductores, que cierran la mandíbula; y el haz muscular preorbital que fija las dos mandíbulas a la caja craneal.

3. Los músculos branquiales y faríngeos.

Cada branquia lleva asociado un pequeño haz muscular. Los más importantes son los constrictores, que recorren en sentido dorsoventral cada arco branquial y con cuyos movimientos de contracción y relajación el tiburón consigue bombear el agua rica en oxígeno a través de sus branquias: las aberturas branquiales se abren y cierran, y el agua sale expulsada hacia el exterior.
Este sistema es fundamental en aquellas situaciones en que la respiración se hace difícil, por ejemplo cuando la cavidad bucal está repleta de comida que debe ser tragada.
Algunos tiburones pueden accionar los músculos de la garganta para expandir la cavidad faríngea y de este modo crear un movimiento de succión con el que logran atrapar a sus presas. Es el caso de especies como la gata nodriza (Ginglymostoma cirratum), el tiburón ballena (Rhincodon typus), o el angelote (Squatina squatina), entre otros.

4. La musculatura de las aletas.

La musculatura de las aletas es sencilla. Básicamente consta de dos paquetes musculares opuestos: uno dorsal que las eleva y extiende, y uno ventral que las baja y retrae.

Detalle de la musculatura de un Squalus sp. donde se aprecian, entre otros, los miómeros de la musculatura epiaxial, los músculos dorsales de la pectoral.

_________________
(1) C. A. Sepúlveda, N. C. Wegner et al. (2005) "The red muscle morphology of the thresher sharks (family Alopiidae)". Journal of Experimental Biology. Nov; 208 (Pt 22), 4255-61.

viernes, 23 de marzo de 2012

Zorro (Alopias vulpinus)

En la lonja de Riveira (Foto: Toño Maño).

Zorro

Alopias vulpinus (Bonnaterre, 1788)

(cast. Zorro, zorro marino, zorro blanco, tiburón zorro; gal. Raposo do mar, peixe raposo, peixe emperador; ingl. Thresher Shark; port. Tubarao raposo, arequim, peixe alecrim.)

Orden: Lamniformes
Familia: Alopiidae


-E... en qué revista vai sair esto?
Me sorprendió la pregunta y tardé en responderles. Las dos habían sido muy amables conmigo e incluso me habían echado un cable para medir el bicho, así que descarté tomarles el pelo con el nombre de alguna revista porno y decirles la verdad: que las fotos eran todas para mi, un simple particular. Eso pareció decepcionarlas ("Bah, un chalado de esos"), aunque yo estaba que me hubiese largado a bailar una muiñeira si me lo hubiesen pedido (conste que no sé bailar), a pesar de la tristeza que produce la visión del cuerpo inerte de un animal tan extraordinario. Era el primer zorro marino de verdad que había visto en mi vida, y es difícil expresar la sensación de fuerza, de potencia, que transmite su cuerpo al observarlo de cerca: cilíndrico, recio y duro como el de un torpedo, señal de una poderosa musculatura que le permite realizar impresionantes saltos fuera del agua.

Descripción: La verdad es que los zorros marinos son inconfundibles gracias a esa larguísima cola, tan larga o más que el cuerpo (si queremos ser más exactos, realmente deberíamos hablar del lóbulo superior de la aleta caudal), que le sirve para separar a sus presas de un cardumen, aislarlas girando a su alrededor y aturdirlas sacudiéndola como si fuese un látigo. A este respecto circula una historia de un pescador de la costa este norteamericana que fue decapitado por un golpe seco e imprevisto de esta cola.
El cuerpo es alargado y fusiforme, terminado en un morro corto y cónico, y una boca pequeña en forma de media luna con pliegues labiales claramente definidos. Los ojos son también grandes, aunque no tanto como los de su pariente el zorro negro (Alopias superciliosus), que veremos en otro post.
Las aletas pectorales son muy grandes y largas, y terminan en una punta estrecha. La primera dorsal es alta, un poco mayor que las pélvicas; su origen está más retrasado que el borde posterior de las pectorales. La segunda dorsal es mucho más pequeña y un tanto más adelantada que la anal.
En cuanto a su librea, presenta un color azul acerado en el dorso y los flancos, y una superficie ventral blanca. El cambio de color es brusco y de contornos irregulares entre ambas superficies, no progresivo como en el A. superciliosus. La banda blanca sube por encima de las pectorales.

Espectacular serie fotográfica de Scott Sheehan realizada en Jervis Bay, al E de Australia.
Talla: La longitud total máxima registrada es de 610 cm, aunque parece tratarse de un registro dudoso. Otros registros bastante más dudosos hablan de 760 cm (que no está mal). Al nacer miden entre 114-160 cm, y alcanzan la madurez sexual a partir de los 3 años de edad hasta los 8, los machos en torno a los 3 m y las hembras, hacia los 3-3,5 m.

Dentición: En comparación con el tamaño del animal, los dientes son más bien pequeños y similares en ambas mandíbulas; los bordes son lisos y la cúspide está ligeramente inclinada hacia las comisuras. El tercer diente superior es mucho más pequeño y recto. Presenta entre 32-52 filas en la mandíbula superior y 25-50 en la inferior.
Fuente: Shark Trust.
Reproducción: El zorro es vivíparo aplacentario (ovovivíparo), con camadas pequeñas, normalmente de entre 2 y 4 crías, excepcionalmente 6 en California o 7 en el Atlántico oriental, tras un periodo de gestación de 9 meses. Las crías practican la oofagia dentro del útero de la madre; es decir, se alimentan de los huevos no fecundados que ésta les proporciona. Posiblemente tienen zonas de cría próximas a la costa ya que se ha detectado la presencia de individuos jóvenes en bahías.
Se calcula que pueden vivir hasta los 45 o 50 años.

Foto: Toño Maño
Dieta: Muy variada. Principalmente se alimenta de especies pelágicas que se congregan en bancos (arenques, sardinas, anchoas, jureles, caballas, etc.) así como peces de fondo. También come pulpos, calamares, crustáceos pelágicos y, si se tercia, alguna ave marina.

Hábitat y Distribución: El zorro es una especie costera, sobre la plataforma continental e insular, y epipelágica. Un nadador muy activo y potente, como se puede deducir de los rasgos anatómicos descritos. Puede encontrarse cerca de la costa, en solitario o formando cardúmenes. Es muy cosmopolita, con una distribución mundial en mares templados a tropicales hasta los 550 m de profundidad.
Fuente: Wikipedia.
Pesca, aprovechamiento y situación: En muchas zonas es una especie de gran importancia económica porque se aprovecha de forma integral: su carne es muy apreciada, tanto fresca (como el marrajo, tiene un cierto parecido al atún) como salada; las aletas ya sabemos para qué se destinan; y su hígado es muy rico en aceite.
Se captura principalmente con palangre de deriva, pero también con otras artes de red. Está también cotizado en la pesca deportiva al tratarse de un animal muy combativo, aunque en su medio se muestra sumamente tímido y cauto. No existen ataques confirmados a seres humanos.

Foto: Toño Maño
El zorro marino es una especie en peligro, extremadamente vulnerable, expuesto a pesquerías intensivas en alta mar. Considerado como En peligro por la IUCN.
Desde el 1 de enero de 2010, por la Orden ARM/2689/2009, de 28 de septiembre, España prohíbe terminantemente a sus buques pesqueros la captura, transbordo, desembarque y comercialización de zorros marinos en todos los caladeros en que realicen su actividad, incluyendo aguas jurisdiccionales de otros países con los que exista un acuerdo pesquero (BOE del 5 de octubre de 2009). Incluido en el Anexo II de la CMS en noviembre de 2014.

Al bicho le hice casi 100 fotos, de las cuales sólo unas 40 resultaron decentes (soy muy mal fotógrafo).
Era una preciosa hembra de 457 cm y 375 kg que había sido capturada a pocas millas de la costa por una pareja que, según me comentaron, había traído lirio y pescadilla. No conseguí más datos. Era la una menos cuarto de la madrugada y la lonja estaba vacía. Sólo estábamos las dos mujeres (tres, con la tiburona), un mariñeiro que apareció por allí a curiosear y un servidor. Hacía un fresco incómodo y sentí ganas de regresar a casa. Era el 7 de agosto de 2008, lo tengo apuntado.



> Véase también Colas de zorro (fam. Alopiidae) y Zorro negro (Alopias superciliosus).