Diversidad, biología, evolución, ecología, pesca, conservación, evolución, con especial atención a las especies presentes en Galicia.

jueves, 26 de julio de 2012

Matar tiburones para protegernos es absurdo

De nuevo poniendo a prueba mis escasas dotes de traductor (aunque creo que siempre es mejor esto que el traductor de Google, que es una porquería) para haceros llegar a quienes no controláis mucho el inglés una reflexión muy interesante sobre la conservación del tiburón blanco (y asimismo de todos los tiburones) planteada a raíz de la problemática que ha surgido en Australia Occidental tras la trágica muerte de un chico de 24 años por el ataque de un gran tiburón blanco. Su título es bastante elocuente: "Por qué es absurda la idea de matar tiburones para hacer que el mar sea más seguro".
Fue publicada anteayer, el 24 de julio, en Off the road, el Blog personal de su autor, Alastair Bland, que pertenece nada menos que a la web del Smithsonian, a la que os remito si leéis en inglés. Todas las imágenes están sacadas de ahí.

Why the Idea of Killing Sharks to Make Waters Safer Is Absurd.
Con mandíbulas hechas para matar, ¿los tiburones blancos son todavía merecedores de protección en Australia Occidental, donde han causado la muerte de cinco personas en menos de un año? Así lo creen los conservacionistas. Foto cortesía de la Pelagic Shark Research Foundation.
El quinto ataque mortal en menos de un año en las aguas de Australia Occidental ha sembrado la inquietud entre los bañistas, buceadores y surfistas locales. Las autoridades han intentado capturar y dar muerte al tiburón antes de que vuelva a atacar, pero puede que sus esfuerzos no se detengan ahí. Ciertos cargos públicos ya están proponiendo que los legisladores den un giro de 180 grados en las prácticas de conservación del tiburón, levanten la protección a los tiburones blancos y permitan que la gente pueda volver a pescarlos y matarlos tras una moratoria de 14 años.

El tiburón blanco es una especie protegida en la mayor parte del mundo y en ciertos lugares está considerada vulnerable y amenazada. Habiendo sido un objetivo popular para los pescadores de trofeos, que usaban cañas como grúas para capturar tiburones de hasta dos toneladas, el tiburón blanco recibió protección en Australia Occidental después de que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo clasificase como especie "vulnerable".

Pero ahora el Ministro de Pesca de Australia Occidental, Norman Moore, dice que presionará para que se legalice la pesca deportiva y comercial de los tiburones blancos en las aguas de su jurisdicción.

El último ataque acabó con la vida de Ben Linden, de 24 años, que el 14 de julio iba remando sobre una tabla de surf cuando un enorme tiburón blanco partió al joven a la mitad. Un individuo en una moto acuática que se acercó para ayudarle dijo que el tiburón nadó alrededor de los restos de la víctima, luego golpeó suavemente la moto, tomó el torso de Linden en la boca y desapareció.

La muerte de Linden estuvo precedida por varios sucesos similares. El 4 de septiembre de 2011, Kyle James Burden, un bodyboarder, resultó muerto en Bunker Bay, a unas 190 millas de Perth. El 10 de octubre de 2011, Bryn Martin desapareció mientras nadaba en Cottesloe Beach, Perth. Sólo pudieron recuperar su bañador tiempo después. Posteriormente, el 22 de octubre de 2011, un turista americano de 32 años, George Wainwright, murió cuando buceaba en Rottnest Island, cerca de Perth. Por último, el 31 de marzo de 2012, otro buceador, Peter Kurmann, de 33 años, fue atacado y muerto cerca de Busselton.

En estos momentos, después del ataque a Linden, la gente está replanteándose cuán peligrosos son los tiburones, en qué medida el agua es segura y si deberíamos dejar vivir a los animales que matan personas. Lo cierto es que la rapidez a la que se han sucedido los ataques durante el pasado año en Australia Occidental ha sido alarmante, terrible y triste, y el Ministro de Pesca Moore está convencido de que hay que emplear la mano dura para proteger la valiosa industria turística de su estado.

"Cinco víctimas mortales en Australia Occidental (en diez meses), no tiene precedentes y es motivo de gran alarma", declaró hace poco Moore a la prensa. "No ayudará a nuestra industria turística, y aquellas personas que quieren venir aquí para disfrutar del mar se verán rechazadas debido a esta situación." También recientemente dijo: "Debemos adoptar medidas para resolver la cuestión".

Y ya se han adoptado medidas. El buceo con jaula, aunque una industria turística minoritaria, con toda probabilidad será prohibido en Australia Occidental. Ya antes incluso del ataque a Linden, sus críticos, Moore entre ellos, ya habían señalado que semejante práctica, que en ocasiones implica el uso de cebo y carnada para atraer a los tiburones hasta la zona donde se encuentran sus clientes, podría ser la responsable de llevar a los tiburones blancos hasta las proximidades de playas muy concurridas, y, lo que es peor, inculcando en los tiburones la asociación de seres humanos y comida gratis.

Usar trozos de atún y carne de mamíferos para atraer a los tiburones hacia los turistas dentro de las jaulas (esta imagen fue tomada en aguas de México) es una actividad popular en todo el mundo, pero en Australia Occidental la gente ha denunciado que echar carnada a los tiburones blancos podría estar poniendo en peligro a los bañistas de las playas cercanas. Foto cortesía de Scubaben, usuario de Flickr.

Suena aterrador. El caso es que los tiburones no son muy peligrosos. Al menos, son muchísimo menos peligrosos que los coches, los cuales cuidamos y lavamos los domingos por la tarde y utilizamos para llevar a nuestros hijos a la iglesia, y bajo cuyas letales ruedas la mayor parte de las sociedades poco menos que ponen una alfombra roja. Sólo en Australia Occidental 179 personas murieron durante el 2011 en accidentes de coche. Y en Norteamérica 150 ocupantes de vehículos mueren cada año en la carretera en choques contra ciervos.

Los tiburones tan sólo causaron la muerte de 12 personas en el 2011 —en todo el mundo— según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburón. De manera que si a los turistas les da miedo meterse en el mar, deberían sentirse aterrorizados sólo de pensar en viajar por una carretera asfaltada para llegar hasta allí.

De momento, levantar la protección a los tiburones blancos es sólo una idea, pero si la propuesta llega hasta los despachos de los legisladores australianos (quienes es probable que vayan en coche a su trabajo), con toda seguridad tendremos noticias de una firme oposición por parte de los conservacionistas y de otras personas. En Santa Cruz, California, Sean Van Sommeran, investigador independiente sobre el tiburón blanco, tiene la esperanza de que la gente sencillamente acepte que en aguas de Australia los tiburones forman parte del medio ambiente, en vez de dar un paso atrás y rescindir las leyes que protegen a esta especie.

"La gente tiene que familiarizarse con el entorno en el que se meten para pasar su tiempo de ocio", dijo Van Sommeran, fundador y director de Pelagic Shark Research Foundation. "Hay ríos con cocodrilos y bosques con serpientes venenosas, y hay tiburones en el agua. Simplemente tienes que adecuar tu comportamiento al lugar, y no al revés".

Van Sommeran fue de los primeros que a principios de los '90 hizo campaña para la protección de los tiburones blancos. En 1994 recibieron protección total en California y en 1997 se ilegalizó su pesca en todas las aguas federales de los EEUU. En otros países, esta especie está igualmente protegida. En Suráfrica se prohibió su pesca en 1991; en Namibia, en 1993; en Australia, en 1998; en Malta en 2000; y en Nueva Zelanda en el 2007.

Sin embargo, Van Sommeran señala que estas leyes se han saltado una y otra vez para permitir la captura de tiburones blancos en nombre de la ciencia.

"En el 2001, acuarios y proyectos científicos de recogida de datos estuvieron saltándose las leyes", explicó. Por ejemplo, el Monterey Bay Aquarium ha ofrecido pagar a los pescadores comerciales que capturen accidentalmente tiburones blancos juveniles y luego los devuelvan, con tarifas que varían en función de la condición del animal —y se pagan cantidades altísimas por los juveniles vivos que periódicamente se han convertido en una atracción turística en el acuario. Y durante estos últimos años los equipos de documentales para la televisión no han cumplido las leyes que prohibían la pesca de tiburón blanco. Cada uno de los programas Expedition Great White, Shark Men y Shark Wranglers ha mostrado imágenes de equipos de científicos pescando y descargando tiburones blancos, subiéndolos a sus barcos y pasándose 20 minutos o más haciéndoles agujeros y colocándoles etiquetas SPOT (Smart Position and Temerature). Muchos críticos de esta actividad han advertido de que los procedimientos de marcado con etiquetas SPOT son potencialmente peligrosas para los animales más grandes.

En muchos lugares del mundo, los patrones atraen a los tiburones hacia sus embarcaciones para que sus clientes los observen desde jaulas metidas en el agua. En unos pocos lugares, los pescadores todavía pueden capturar tiburones blancos. Aquí, un tiburón blanco nada bajo un barco de investigación de California y su admiradora tripulación. Foto cortesía de la Pelagic Shark Research Foundation.
La popularidad de los tiburones en la cultura de masas parece haber aumentado con las cada vez más numeras presentaciones en televisión de los tiburones en su medio natural y de los hombres y mujeres que los estudian; sin embargo, Van Sommeran cree que no necesariamente ha crecido la preocupación por su protección.

"Los tiburones generan una extraña especie de entusiasmo que en absoluto está limitado a su conservación", añadió. Explica que buena parte de la gente entusiasmada por los tiburones sólo está entusiasmada ante la posibilidad de pescarlos. Incluso hoy en día, todos los años se celebran en los EEUU torneos de pesca de tiburón con muerte.

Van Sommeran advierte de que cualquier paso atrás en la protección de los tiburones blancos podría sentar un precedente para cambiar las leyes que protegen a otros grandes depredadores.

"Si eliminamos el estatus de protección de cada especie que entra en conflicto con los seres humanos, muy pronto nos quedaremos sin osos, leones y tigres", dijo.

El Archivo Internacional de Ataques de Tiburón informa de que en el 2011 los tiburones de todas las especies realizaron 75 ataques no provocados a personas. La base de datos añade que desde el 1900 los ataques de tiburón se han vuelto cada vez más comunes —tendencia que con toda probabilidad refleja la cada vez mayor popularidad del surf, el buceo, el bodyboard y otros deportes acuáticos. Es al mismo tiempo una tendencia que surge a pesar del descenso mundial de las poblaciones de tiburones, los cuales el hombre mata entre 30 y 70 millones por año, según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburón.

Así pues, tal vez el balance final de esta historia debería ser que aunque los ataques de tiburón son trágicos y espantosos para todos los implicados, no suponen un peligro per capita relativamente significativo. Incluso es posible que hoy estemos más seguros en el agua que hace un siglo.

Simplemente tengan mucho, mucho cuidado cuando vayan en coche a la playa —y ojo, no vayan a atropellar a un ciervo.

 Alastair Bland
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lunes, 23 de julio de 2012

La importancia de la lonja de Vigo

Puerto de Vigo (Foto: ACOPEVI)
Vigo es el puerto pesquero más importante de Europa. En España, representa actualmente más del 30% del total del tráfico de pesca fresca, superando en un 60% al segundo de la lista, como afirma orgullosa su Autoridad Portuaria. Su logística e infraestructuras (también mejores tasas portuarias, que han bajado del 2,4 al 2 por ciento del valor de la pesca) le permiten, además, seguir creciendo. Así lo destacaba el Atlántico Diario del 4 de abril de 2012: "Los últimos datos reflejan un incremento del tráfico de pesca fresca de un 10,79 por ciento en los dos primeros meses del año con respecto al mismo periodo en el 2011, situándose en las 9.067 toneladas; mientras que en la totalidad de puertos de interés general del Estado se experimentó un descenso del 10,93 por ciento, pasando de las 32.987 toneladas de 2011 a las 29.381 toneladas de los dos primeros meses del presente ejercicio".

Marrajos (Isurus oxyrinchus). Foto de Raquel García Canosa.
Durante el pasado año 2011, según datos de la Autoridad Portuaria, en el Berbés se subastaron 2780 toneladas de tiburón, con un precio de 6,3 millones de euros, algo más del 3 por ciento del valor total de la mercancía en fresco (210 millones) (2). Es importante destacar que no todas las descargas de tiburón proceden de la flota española. El dato, hasta cierto punto sorprendente, nos lo ofrece este titular del Faro de Vigo del 25 de enero del 2012: "El 80% de las descargas de espada y tiburón en el puerto de Vigo ya proceden de la flota portuguesa". Lo que hasta hace poco era una tendencia ascendente progresiva, causada, entre otros factores, por los mejores precios que conseguían aquí los portugueses, se ha consolidado con fuerza debido al notable incremento de las tasas portuarias en Portugal (hasta un 9% del valor de las descargas), lo cual, lejos de recaudar, lo que ha conseguido es espantar a los suyos.

En la lonja de Vigo (Foto de Raquel García Canosa).
A continuación, un extracto de un trabajo de Álex Bartolí que os va a explicar mucho mejor que yo ciertos aspectos del funcionamiento de la lonja de Vigo. Su referencia completa es:

Álex Bartolí. España, una potencia mundial en la pesca de tiburones: Revisión de las pesquerías españolas de tiburones, problemáticas de gestión y recomendaciones de mejora. SUBMON, 2009, pp. 44-46.
Según datos de la FAO del año 205 existen un total de 312 puertos pesqueros en el litoral español [...]. En función de la cantidad de desembarcos de pescado, las Comunidades Autónomas más significativas y sus puertos principales, en orden de mayor a menor, son (1): Galicia (Vigo, Cangas, A Coruña, Marín, Burela y Cillero); País Vasco (Ondarroa, Bermeo, Guetaria, Pasajes); Cantabria (Santoña); Asturias (Avilés y Gijón); Canarias (Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Arrecife de Lanzarote y Los Cristianos); Andalucía (Cádiz, Isla Cristina); Valencia (Castellón); Cataluña (Tarragona, Roses) y Baleares (Palma de Mallorca).

[...] Vigo tiene el puerto pesquero más grande e importante de Europa y es el más importante del comercio europeo de aletas y carne de tiburón. Los palangreros y otras grandes embarcaciones españolas desembarcan sus capturas en todo el mundo y, posteriormente, son enviadas a empresas de Vigo y descargadas directamente en sus muelles privados. Esto se realiza gracias a un sistema de comercio global de contenedores barato y eficiente y, desde allí, se distribuyen a otras partes de Europa y del mundo. La mayor parte de la carne de tiburón se exporta a mercados europeos, especialmente a Italia, y las aletas se envían al mercado asiático, principalmente a Hong-Kong. En el caso de las aletas, debido a su alto valor, a veces son transportadas por aviones, mientras que la carne se manda congelada mediante cargueros.
Foto: Atlántico Diario, 4-IV-2012

Las embarcaciones de palangre de la UE descargan directamente los tiburones frescos en la subasta de Vigo. Estos tiburones, procedentes de las capturas de los últimos días, no son congelados debido a que, en dicha subasta, la carne fresca de tiburón tiene mayor valor.

Existen unas diez empresas en Vigo que comercian con aletas de tiburón. La forma de comercialización consiste, principalmente, en aletas frescas o congeladas, y sus principales clientes se encuentran en China, el Sudeste Asiático, Japón y Taiwán. Los precios de aletas congeladas oscilan dependiendo de las especies. Así, las de tintorera se encuentran entre 10 y 17 $/kg, las de martillo unos 30 $/kg y las de marrajo entre 11 y 12 $/kg.

El mercado de la carne, en cambio, es de menor importancia en cuanto a valor ya que, si comparamos, el precio de la carne congelada de tintorera varía entre 1-2 $/kg, es decir, más de diez veces menos que el precio de sus aletas. Aún así, en los últimos 45 años ha aumentado el mercado de carne de tiburón. De hecho, a nivel mundial la producción reportada de la carne de tiburón fresca, congelada o seca, se triplicó entre los años 1985 y 2004, pasando de 38.000 a 100.000 Tm, respectivamente. En los últimos años, España se ha convertido en uno de los mayores productores de carne congelada de tiburón, conjuntamente con Japón y Taiwán. En relación a las importaciones, España también ocupa un lugar muy destacado, siendo líder mundial en 2004 con 17.500 Tm y, en 2005, fue el responsable del 42% del total de las importaciones europeas, seguido de Italia con el 25%.

Otros productos derivados son las mandíbulas, la piel, el aceite del hígado, el cartílago y los dientes pero, debido a la poca información de los registros comerciales de este tipo de productos, es muy difícil estimar la relación entre el comercio, las capturas y el volumen total de las pesquerías de tiburón de manera global.
Tintoreras (Prionace glauca). Foto: ACOPEVI

Hasta aquí el artículo. Como postre os incluyo los últimos datos, todavía calentitos, correspondientes a mayo de 2012. Puden obtenerse sin mayor problema en la propia página de la Autoridad Portuaria de Vigo. Transcribo literalmente:
  • Cazón: 5.784,00 kg; Valor: 4.251,88
  • Escualos: 8,00 kg; Valor: 28,00
  • Marrajo: 38.330,00; Valor: 168.333,70
  • Musola: 78,00; Valor: 103,15
  • Pintarroja: 12.131,00; Valor: 36.917,99
  • Quenlla tintorera: 195.968,00; Valor: 302.414,60
  • Total familia [Galeiformes]: 252.299,00; Valor: 512.049,32

Foto: ACOPEVI

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(1) Atlántico Diario, 23 de enero de 2012.
(2) Se incluye un cuadro basado en cifras de la FAO con las descargas de pescado fresco correspondientes al año 2005 en puertos dependientes de Puertos del Estado. En orden de mayor a menor (entre paréntesis, la cifra en toneladas métricas): Vigo (74.791), Coruña (26.999), Cádiz (24.786), Avilés (16.497), Pasajes (11.448), Gijón (8414), Castellón (7099), Santander (5510), Las Palmas (5263), Almería (5065), Marín (4787), Tarragona (3832), Alicante (3510), y Tenerife (3194).

jueves, 19 de julio de 2012

España (y Galicia), potencias mundiales en la pesca del tiburón

Lonja de Vigo. En primer término, marrajos (Isurus oxyrinchus), más allá, tintoreras (Prionace glauca) (1)






Todavía hay mucha gente en España (y por supuesto en Galicia) que desconoce este tema, o al menos que no es consciente del extremo al que hemos llegado. Otros directamente se niegan a conocer. Y muchos no siempre estamos al tanto, ni de las cifras ni de las letras. Así que vamos allá.

Letras y cifras: España es una de las mayores potencias en la captura del tiburón, tanto a nivel europeo como a nivel mundial. Y desde luego, por la envergadura de nuestra flota y por contar con Vigo, el puerto pesquero más importante de Europa, los gallegos estamos en cabeza (es cierto que cada vez más buques portugueses eligen Vigo para sus descargas, dada su eficaz infraestructura y precios, pero el tonelaje total no es lo suficientemente abultado como para restarnos el menor mérito).
Las letras parecen claras, sin embargo las cifras no lo son tanto. Conviene advertir que prácticamente todos los números que vienen a continuación reflejan en buena medida lo que cada barco, cada flota y cada país han decidido comunicar (y por tanto ocultar) a las autoridades correspondientes, no siempre con exactitud tanto en lo relativo a las capturas accidentales y los descartes como a las especies implicadas. Naturalmente, no incluyen estimaciones de los ejemplares que salen del barco directamente al camión sin pasar por lonja, práctica habitual en todas partes, como nadie ignora; por no hablar de la situación en los países del tercer mundo donde también descarga nuestra flota (2), que ya os podéis imaginar.

Campeones de Europa: Efectivamente, no sólo en el fútbol, también en la pesca de tiburones somos los campeones de Europa. Según datos de la FAO (3), en 2009 los buques con bandera de la UE desembarcaron un total de 112.329 toneladas de elasmobranquios (tiburones y rayas) capturados en todo el mundo.
Más de la mitad de todas estas descargas fueron realizadas por españoles: 62.158 t, seguidos, a muchísima distancia, por franceses (19.498 t) y portugueses (18.614 t), y, a años luz, por los ingleses, con 5113 t.

Medalla de bronce en el Mundial: Si en Europa somos los campeones absolutos, a nivel mundial ocupamos un más que honroso tercer puesto. He aquí la lista del top-10 (las cifras corresponden al promedio anual de toneladas de tiburones desembarcados entre los años 2000 y 2008 (4); entre paréntesis, el porcentaje sobre el total):
  1. Indonesia: 109.248 (13,3%).
  2. India: 74.050 (9,0%)
  3. España: 59.777 (7,3%)
  4. Taiwan: 47.636 (5,8%)
  5. Argentina: 35.089 (4,3%)
  6. México: 33.971 (4,1%)
  7. Pakistán: 32.277 (3,9%)
  8. EEUU: 30.686 (3,7%)
  9. Japón: 24.961 (3,0%)
  10. Malasia: 24.334 (3,0%)
Francia está situada en el puesto duodécimo, con 21.511 t (2,6%); Portugal, en el decimosexto, con 15.819 t (1,9%); y Reino Unido se queda en el bochornoso y lejanísimo decimonoveno con 13.356 t (1,6%).
Tintoreras (Prionace glauca)

Especies implicadas: Volviendo a los datos del 2009, la tintorera fue (y sigue siendo) de lejos la especie con mayor volumen de capturas por parte de buques comunitarios, casi la mitad del total. En último lugar se sitúa el "tiburón martillo" (Sphyrna spp.) sin especificar de qué especies se trata. Este es el ranking (al lado de cada especie, el total de toneladas descargadas, así como los principales países que las capturan y, entre paréntesis, el tonelaje; he omitido las rayas):
  1. Tintorera (Prionace glauca), 53.397 t: España (40.483), Portugal (12.083).
  2. Pintarrojas, colayos, etc. (fam. Scyliorhinidae), 7483 t: Francia (5836), España (1036).
  3. Marrajo (Isurus oxyrinchus), 5147 t: España (3391), Portugal (1737).
  4. Musolas (Mustelus spp.), 4317 t: Francia (3095), Italia (495).
  5. Cazón (Galeorhinus galeus), 1077 t: España (576), Francia (330).
  6. Zorro marino (Alopias vulpinus), 247 t: España (122), Portugal (70).
  7. Tiburones martillo (Sphyrna spp.), 227 t: España (178), Portugal (37).
  8. Otros (sin especificar rayas o tiburones), 19.751 t.
Estas cifras constatan la preeminencia de España y, a bastante distancia, Portugal en la captura de las grandes especies pelágicas por parte, sobre todo, de sus potentes flotas de palangreros, que ha extendido su radio de acción al Pacífico y el Índico; en tanto que países como Francia y Reino Unido se concentran más en las pequeñas especies demersales de tiburones y rayas. 

Exportación de aleta: Los tiburones pasaron de ser captura accidental de las pesquerías del atún y pez espada a constituirse en especie objetivo, con un volumen de capturas igual o incluso superior, debido a la desmesurada demanda y, consecuentemente, el elevadísimo precio que alcanza la aleta en el mercado asiático, donde puede llegar a pagarse a 500 € el kilo (5).
De hecho, somos una de las primeras potencias mundiales en el suministro de aleta a los mercados asiáticos (Hong Kong y China continental, fundamentalmente), que se exporta desde dos puertos clave: Las Palmas (donde no sólo descargan palangreros españoles, sino también japoneses) y, sobre todo, Vigo, del que nos ocuparemos en otro post.

Fuente: Pew Environment Group, Navigating Global Shark Conservation Current Measures, p. 5.
Este gráfico, recientemente publicado (6), está basado en las últimas cifras oficiales del Census and Statistics Department of Hong Kong de 2012 referidas a las importaciones de aleta de tiburón (recordemos que Hong Kong que es el mayor mercado de aleta del mundo, responsable aproximadamente del 50% del comercio global, que se dice pronto). Según este organismo, durante el 2011, 83 países suministraron más de 10,3 millones de kilos de aleta... a la cabeza de los cuales, en efecto, estamos nosotros, España, seguidos de Singapur, Taiwan, Indonesia, Emiratos Árabes, Trinidad y Tobago, Yemen, México, EEUU, Costa Rica, Perú, Japón, Ecuador, Brasil y Senegal. En conjunto, la UE es el segundo bloque más importante, después de Asia, obviamente, y seguido de Hispanoamérica y el Caribe, África, Norteamérica y Oceanía.

Y vale insistir, una vez más, en el gravísimo detalle de la inexactitud de las cifras oficiales de capturas de tiburones. Tal como explica este informe, textualmente: "Las pruebas demuestran que en realidad la captura de tiburones a nivel mundial puede ser de tres a cuatro veces superior a las estadísticas oficiales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)"(7).

Aletas en Vigo

Pues ya sabéis... Si es que no todo va a ser fútbol. También somos unas máquinas en economía sumergida y en esto de los tiburones.

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(1) Muchas gracias a Raquel García Canosa por haberme enviado desinteresadamente las imágenes que ilustran este post, tomadas por su grupo de trabajo en la lonja de Vigo (me guardo alguna más para otro post).
(2) "Según los informes anuales remitidos a la Comisión por las autoridades españolas de acuerdo con el Artículo 6(1) de la Regulación, entre 2004 y 2008 los buques españoles con permisos especiales de pesca [permisos que cada país comunitario entrega a discreción a aquellos barcos que lo soliciten autorizándoles a desembarcar las aletas y los cuerpos de los tiburones en puertos distintos: Ver] descargaron aletas y cuerpos procesados de diferentes formas en puertos no comunitarios de Australia, Brasil, Cabo Verde, Chile, Ecuador, Fiji, Polinesia Francesa, Indonesia, Kenia, Mauricio, Namibia, Nueva Caledonia, Panamá, Perú, Senegal, Suráfrica, Trinidad y Tobago, y Uruguay. Los desembarcos anuales en puertos no comunitarios por parte de buques españoles con permisos de procesado a bordo fueron de 8077 toneladas en 2005, 9003 toneladas en 2006, 8295 toneladas en 2007 y 9119 toneladas en 2008."
(Informe de la Comisión de 23 de noviembre de 2011: Impact Assessment Accompanying the document Proposal for a Regulation of the European Parliament and of the Council amending Regulation (EC) No 1185/2003 on the removal of fins of sharks on board vessels, p. 9.)
(3) Informe de Shark Alliance según datos de FAO FishStat Plus, 2009
(4) Sara Fowler y Bernard Séret. Shark fins in Europe: Implications for reforming the EU finning ban. European Elasmobranch Association e IUCN Shark Specialist Group, 2010.  
Para ser justos, debemos advertir que los datos de los países de la UE son bastante más fiables y rigurosos, pese a todo, que los de otros lugares del planeta donde las leyes y el control por parte de las autoridades correspondientes son más laxos o directamente inexistentes (cuando no se ha establecido una connivencia del poder político y judicial con las redes de tráfico de aleta, como es el caso, por ejemplo, de ciertos países centroamericanos famosos por sus santuarios de tiburones).
(5) Dato del mencionado Informe de la Comisión de 23 de noviembre de 2011, p. 6.
(6) Ver informe del Pew Environment Group, Navigating Global Shark Conservation: Current Measures and Gaps, a cuyo resumen podéis acceder pinchando aquí.
(7) Y continúa: "Esto es debido a la ausencia de datos suministrados a la FAO por parte de naciones que pescan tiburones. De los países que sí suministraron datos, se reportó la cantidad de 737.073 toneladas de tiburones y rayas desembarcados en el 2010. De ellos, dos tercios, o sea 493.839 toneladas, fueron catalogados como tiburones. El tercio restante de los desembarcos se catalogó como: "tiburones, rayas, etc. nei [acrónimo de not elsewhere included, 'no incluidas en ninguna otra parte']" en vez de con el nombre de cada especie, o tan siquiera como "tiburón", haciendo casi imposible conocer cuántos tiburones fueron desembarcados." Sus estimaciones, realizadas tomando como base los registros de capturas más detallados, apuntan a que durante el 2010 se desembarcaron 600.000 toneladas en todo el mundo.

martes, 10 de julio de 2012

Bruja (Scymnodon ringens)

Ejemplar desembarcado en Viana do Castelo en mayo del 2003 (Foto: APECE)


Bruja

Scymnodon ringens Barbosa du Bocage & de Brito Capello, 1864

(es. Bruja, negra; gal. Tiburón bruxa; in. Knifetooth Dogfish; port. Arreganhada.)

Orden: Squaliformes
Familia: Somniosidae


Unos dicen que el tiburón blanco, otros, que el jaquetón toro; los hay que optan por el tiburón tigre y los hay que se quedan con el temible longimanus... Y tal vez todos tengan razón, o ninguno. Todos estos bichos ciertamente imponen respeto. Pero ante esta imagen, qué queréis que os diga, particularmente doy gracias al cielo de que este tiburón que hoy presentamos no sobrepase el metro de longitud: me encuentro algo así bajo el agua, con esa boca, esos tremendos dientes (no en vano en inglés se le conoce como 'mielga de dientes de cuchillo') y ese ojo verde observándome con desapasionado interés, en un bicho de 3, 4 o 5 m, .. y después de irme por la pata abajo, me mudo a las montañas y abro un blog sobre gorriones.

Estamos ante un tiburón del que todavía conocemos muy poco. Parece ser relativamente común, aunque poco abundante, con poblaciones tal vez escasas. Se suele capturar de forma individual o en pequeños números, lo que sugiere que tal vez sea de costumbres solitarias.

Foto: Juan Carlos Arronte, IEO de Santander.

Descripción: Como todos los squaliformes, la bruja carece de aleta anal. Tiene una cabeza grandota, con un morro corto y suavemente apuntado. La boca es muy grande y arqueada, de labios carnosos, y una forma que recuerda vagamente a una "M". Los espiráculos, situados muy cerca de los ojos, justo detrás, son grandes y de forma circular. Los ojos son también grandes, ovalados y de color verde fosforescente, como muchas especies de aguas profundas. Las narinas están en posición adelantada.
     Las aletas dorsales son pequeñas, de ápice redondeado, y tienen una pequeña espina poco prominente. La segunda dorsal es mayor que la primera y está muy próxima a la caudal. Las pectorales son cortas y redondeadas. Las pélvicas, en cambio, son más grandes que las dorsales y que las pectorales. La aleta caudal es asimétrica, con el lóbulo inferior indiferenciado y el terminal muy poco marcado.
     El color es negro intenso bastante uniforme.

Ejemplar capturado en aguas de Galicia en agosto de 1996, entre los 700-1300 m (Foto: Alberto Serrano, IEO)
Dentición: Presenta dimorfismo dentario, es decir, dientes diferentes en cada mandíbula. Los de la mandíbula superior son pequeños y lanceolados, dispuestos en varias hileras funcionales, mientras que los de la inferior son grandes y prominentes, en forma de cuchilla, con una cúspide triangular alta y ligeramente inclinada, y están imbricados formando una hilera funcional. Todo lo cual sugiere que los primeros sirven para sujetar la presa y los segundos para cortar y desmembrar.

Fuente: J-elasmo.
Talla: Puede alcanzar aproximadamente los 110 cm.

Reproducción: Posiblemente vivípara aplacentaria (ovovivípara) con camadas de al menos dos crías. Se desconocen otros detalles.

Dieta: Basada en peces pequeños a medianos, cefalópodos, crustáceos y otros invertebrados de aguas profundas. Su fuerte mandíbula así como el tamaño de la boca (y de sus dientes) parecen apuntar a un depredador muy activo, capaz de atacar y despedazar presas grandes.

Hábitat y distribución: Se trata de una especie demersal que habita en el talud continental entre los 200 y los 1600 m, si bien preferentemente entre los 550-1450. En muestreos realizados en Escocia se ha capturado entre los 500-1900 m.

Elaboración propia a partir de la bibliografía consultada.
Se encuentra en las aguas templadas y cálidas del Atlántico oriental central y septentrional, desde Escocia hasta Senegal, incluido el banco de Galicia. También en aguas de Nueva Zelanda.

Pesca y estatus: Relativo interés comercial. Normalmente forma parte del gran volumen de capturas accidentales del arrastre y el palangre de fondo. Su carne, seca y salada, es apta para consumo humano, aunque también se aprovecha para fabricar piensos.
     Figura en la lista roja de la IUCN con el estatus global de Vulnerable y, afortunadamente, como Preocupación menor para sus poblaciones europeas. Se estima que sus poblaciones han caído entre el 30-49% a lo largo de los últimos 110 años (Finucci et al., 2019).

Imagen tomada por "biólogos del Oceanográfico que exploraron el verano pasado a bordo del Thalasa los fondos del Banco de Galicia, una montaña submarina a 200 km de la costa". (Faro de Vigo, 5 de marzo de 2011)

... tiburones blancos... tiburones tigre... si, si.

Foto: Juan Carlos Arronte, IEO de Santander.

👉Más sobre este precioso bicho en El temible Scymnodon ringens.

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BIBLIOGRAFÍA

-EBERT, David A., Marc Dando & Sarah Fowler (2021). Sharks of the World: A Complete Guide. Princeton University Press, Princeton, NJ.
-EBERT, David A., Sarah Fowler, Leonard Compagno, Mark Dando (2013). Sharks of the World: A Fully Illustrated Guide. Wild Nature Press, Plymouth.
-EBERT, David A., Matthias F. W. Stehmann (2013). FAO Species Catalogue for Fishery Purposes: Sharks, Batoids and Chimaeras of the North Atlantic. FAO, Rome.
-FINUCCI, B. Cheok, J., Cotton, C. F. Kulka, D. W., Neat, F. C., Pacoureau, N., Rigby, C. L., Tanaka, S. & Walker, T. I. (2019). Scymnodon ringens. The IUCN Red List of Threatened Species 2020. e. TI6171A116739828. https://dox.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2020-3.RLTS.7161717A116739828.en. Visitado el 12 de ocubre de 2022.
-MORENO, Juan A. (1995). Guía de los tiburones de aguas ibéricas, Atlántico Nororiental y Mediterráneo. Pirámide, Madrid.
-RODRÍGUEZ CABELLO, Cristina, Rafael Bañón, et al. (2012). Deep-water chondrichthyan species caught in the Galicia Bank (NW Atlantic). Póster presentado en el XVII del SIEBM (Simposio Ibérico de Estudios de Biología Marina).
-VALENTI, S. V., Jung, A. & Buscher, E. (2015). Scymnodon ringens. The IUCN Red List of Threatened Species 2015: e.T161717A48932626. Visitado el 12 de octubre de 2022.

sábado, 7 de julio de 2012

La pesquería del peregrino en Galicia

Playa de Porto de Bares, en la bocana de la ría de O Barqueiro. Foto: Munimara.

Porto de Bares, la playa más septentrional de la Península. Recortada como un limpio mordisco de tiburón en el borde oriental del cabo de Estaca de Bares, que marca el límite entre el océano Atlántico y el mar Cantábrico. Es un perfecto arco de arena trazado a los pies del pueblo, entre el Coído, el puerto de origen romano construido sobre una escollera de bolos graníticos
, y punta Almeiro. Una bellísima trampa mortal para los centenares de peregrinos (Cetorhinus maximus) que fueron cazados por las gentes del lugar a lo largo de los más de veinte años que duró la única pesquería que ha existido en Galicia dedicada exclusivamente a este tiburón.

lunes, 25 de junio de 2012

La caza del tiburón peregrino

Embarcación noruega tradicional dedicada a la captura de peregrino. La franja negra de la cofa indica que también está autorizada para cazar ballenas.
Hace pocos días, cuando estaba a punto de terminar la segunda parte del largo pero merecido post sobre el peregrino, di por casualidad con una página noruega donde aparecía un pequeño reportaje sobre su pesca (1). Las imágenes que lo ilustraban me parecieron extraordinariamente elocuentes, pura historia, y pensé que venían que ni pintadas para completar todo el trabajo hecho (además, justamente Noruega fue el país con mayor número de capturas de toda Europa). De ahí este pequeño post, al que me hubiera gustado añadir algún tipo de información sobre la pesca del peregrino en Galicia, pero en una rápida mirada no he encontrado nada excepto esta breve referencia sacada del Blog de la SGHN de Ferrol (2):
Cazado con arpóns, especialmente deseñados para este animal e dos que quedan algúns exemplos en zonas como Bares.
Es más que probable que aquí también se capurasen peregrinos, como hicieron los portugueses hasta hace relativamente pocos años (3), teniendo en cuenta, además, que contábamos con una industria ballenera. Cuando tenga más datos, aquí los encontraréis.

La pesca del Cetorhinus maximus tiene una larga historia que se remonta hasta los siglos XVI y XVII, sobre todo en países como Gran Bretaña y Noruega. El método era similar al utilizado para cazar ballenas, totalmente artesanal y de ámbito costero: el arpón, lanzado a mano desde pequeñas lanchas sin cubierta procedentes de la cercana costa. Era un oficio duro y peligroso porque las sacudidas del animal podían destrozar embarcaciones, volcarlas, e incluso arrastrarlas hacia el fondo cuando se trataba de un ejemplar de gran tamaño. Pero el riesgo valía la pena: la carne, seca y salada, se aprovechaba para consumo humano; aunque sin duda la parte más importante del animal era su enorme hígado (puede representar hasta el 25% del peso total), extraordinariamente rico en aceites con infinidad de aplicaciones: combustible para lámparas, grasa, tratamiento del cuero, fabricación de pinturas, elaboración de diversos bálsamos y ungüentos, etc. De un solo hígado podían llegar a extraerse hasta 400 litros de aceite.

Barcos noruegos en el puerto danés de Skagen en 1971. Ese año fue especialmente bueno: bancos enormes aparecieron en el mar del Norte y en el estrecho de Skarregak, el que separa Noruega de la península de Jutlandia (Dinamarca).
Ya en el siglo XX, durante el periodo de entreguerras los noruegos dotaron a sus embarcaciones de motor y de cubierta, con lo cual su radio de acción pudo extenderse a mar abierto. Y para mejorar su eficacia y rendimiento le añadieron el cañón arponero. A mediados de siglo se disparó la demanda industrial del aceite de hígado, y con ella la definitiva expansión de la flota tradicional que se dedicaba a su captura (y no tan tradicional: muchos balleneros también empezaron cazar peregrinos), así como del número de países que se unieron a la fiesta. Se utilizaba el arpón, pero también las redes. Entre 1946-1986 las flotas noruega, escocesa e irlandesa acabaron con 77.204 tiburones, de los que sólo se aprovechaba el hígado y las aletas, que eran enviadas a Japón. El resto normalmente se desechaba.

Las capturas de la flota noruega alcanzaron dos picos importantes: en 1970, con 18.700 toneladas, y en 1975, con 18.352. A partir de ahí sufrieron un drástico y continuado descenso. En 1992 se recuperaron ligeramente hasta alcanzar las 3.658 toneladas; y en 1995 y 1996 cayeron hasta las 108 y 413 t, respectivamente. Entre 1989 y 1997 se descargaron aproximadamente 28.526 ejemplares. En 1999, el total de capturas globales registradas fue de 210 toneladas, siendo Nueva Zelanda, con 129 toneladas, y Noruega, con 77, los países con cifras más altas. (4)

La caza del tiburón peregrino solía desarrollarse de esta manera:

El barco se aproxima lentamente a un grupo de tiburones (en el centro abajo puede verse la punta del arpón en la proa). El peregrino es un animal pacífico y confiado, y tolera la proximidad de quienes van a convertirse en sus verdugos.

Demasiado cerca. Muchas veces hay que esperar a que el tiburón se sitúe en la posición y distancia adecuada para evitar daños al barco. Cinco metros serán suficientes.

El arponero apunta, dispara y acierta. El arpón se hunde en lomo de la víctima, que instintivamente se sumerge de inmediato.

La pelea es dura. El barco se zarandea con las sacudidas del animal cuando empiezan a virar para traerlo a superficie.

 El fin está cerca. Los golpes que el tiburón asesta con su poderosa cola son cada vez más débiles, pero siguen siendo peligrosos. En cubierta, un marinero espera a que asome la cabeza para darle el tiro de gracia.

Game over.

Se cortan las aletas y se extrae el hígado. El resto... se devuelve al mar.

A finales de los 80 bajó el precio del aceite de hígado y se produjo un importante descenso de la demanda. Todo ello, unido la escasez de capturas y al envejecimiento de la flota, supusieron el fin de esta pesquería, que recibió el tiro de gracia en 2006 con la aprobación de una normativa a nivel europeo que prohibía definitivamente la captura de peregrinos en aguas comunitarias.

Sin embargo, la antigua demanda de aceite ha sido sustituida por la infinitamente más poderosa y destructiva demanda de aleta por parte del boyante mercado chino para la elaboración de la famosa sopa, signo de lujo y distinción en los banquetes de una sociedad cada vez con mayor poder adquisitivo (y recordemos, una vez más, que la aleta en sí misma no sabe a nada, no aporta sabor alguno a la sopa, tan sólo una textura que puede lograrse por medio de otros productos; dicho de otro modo: el tiburón peregrino -así como la mayoría de las demás especies de tiburón- está al borde de la extinción a causa de un estúpido CAPRICHO de nuevos ricos).
El crecimiento de esta demanda parece no tener fin. De un solo ejemplar de tiburón peregrino se pueden sacar 90 kg de aleta; el kilo de aleta seca puede superar los $700... ¿Conclusión?


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(1) Fiskeri.no. Las fotografías fueron tomadas por Lorenz Rolfnes a bordo de su barco Vita en los años '70.
(2) Ver Blog da SGHN-Ferrol.
(3) Las cifras oficiales de Portugal indican capturas de una tonelada por año en 1987, 1994, 1995 y 1996.
(4) Ésta y todas las anteriores son cifras oficiales de la FAO: FAO Fisheries & Agriculture Department.

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miércoles, 20 de junio de 2012

Peregrino (Cetorhinus maximus) - Segunda parte

Foto: Nick Caloyianis (National Geographic)
El peregrino no es un tiburón esquivo. No parece rechazar la proximidad de las personas, ni en superficie ni bajo el agua, excepto cuando se ve acorralado o molestado. Bien al contrario, en ocasiones su curiosidad le empuja a convertirse él mismo en un audaz observador, que no duda en aproximarse a un kayak o a un buceador y dar un par de vueltas a su alrededor para estudiarlos con detenimiento, incluso seguirlos durante un trecho, antes de regresar a sus asuntos, infinitamente más interesantes. En primavera y verano, se les puede ver nadando pachorrones o retozando plácida y perezosamente cerca de la superficie, a veces panza arriba, en aquellos lugares donde suelen concentrarse, como en el extremo suroeste de Inglaterra y en el mar de Irlanda. Por eso en inglés se conoce como basking shark (el verbo bask significa 'tomar el sol, solazarse o disfrutar de algo') o sun fish ('pez del sol'). Sin embargo, paradójicamente, sabemos muy poco sobre el comportamiento y estructura social de este pacífico gigantón.

Peregrinos en el Golfo de Maine
Los peregrinos aparecen en solitario, en parejas, en tríos o formando cardúmenes que en ocasiones pueden llegar a superar los 500 individuos, aunque por desgracia esto aquí no pasa: en aguas de Galicia la inmensa mayoría de avistamientos, por no decir todos, han sido de ejemplares aislados. Pero en fin, dentro de lo malo, consolémonos con el hecho de que a un par de horas escasas de avión, y con un poco de suerte, si la temporada es propicia quizá tengamos la oportunidad de ver unos cuantos (y ya de paso aprender inglés formando parte de alguno de los retenes de voluntarios que se despliegan en determinados puntos estratégicos de la costa para el registro de avistamientos una excusa como cualquier otra para huir de este país). Porque, en efecto, ha habido temporadas flojas, con un número discreto de registros; pero otras, en cambio, han resultado sencillamente espectaculares.
A mediados de mayo de 1998 un grupo de más de 500 individuos apareció en punta Lizard, el extremo más meridional de Inglaterra. Dicen que el banco era tan denso que los pesqueros pusieron rumbo a puerto ante el peligro de sufrir daños por una colisión. Casi diez años antes, en junio de 1989, durante unos días de calor y tiempo apacible, tres inmensos bancos se congregaron en las cercanías de la isla de Man. Ocupaban un área de más de 15 km y su séquito estaba compuesto por "millones de medusas", un zorro (Alopias vulpinus) y un grupo de cazones (Galeorhinus galeus). Un cardumen de más de 50 individuos incluso entró en el puerto de Peel llegando a pocos metros de la orilla. Había tiburones de ambos sexos y de diferentes tallas: los pescadores calcularon que las hembras medían entre 6 y 7,5 m; un ejemplar pasó al lado de un queche de 12 m, y sus tripulantes pudieron comprobar que barco y tiburón eran más o menos del mismo tamaño. La mayor parte de los peregrinos nadaba lentamente, alimentándose de vez en cuando cerraban con parsimonia sus enormes bocas, claramente visibles bajo la superficie; algunos pegaban saltos fuera del agua; otros formaban pequeños grupos que nadaban en círculos, uno detrás del otro; un enorme ejemplar de unos 11 m, posiblemente una hembra, era seguido por tres tiburones más pequeños que, por turnos, se ponían a su lado y, juntos, giraban sobre si mismos (1).

¿La monstruosa serpiente marina de las leyendas?
Comportamiento social: Estas y otras muchas observaciones y testimonios han permitido identificar ciertas pautas de comportamiento social, así como una suerte de elementos gestuales significativos, es decir, con finalidad comunicativa. Pero ¿hasta qué punto es así? ¿Hasta qué punto todo ello conforma algún tipo de "lenguaje", dicho sea con todas las comillas que merece un asunto tan delicado? De momento es difícil saberlo. Hay numerosos estudios en marcha basados tanto en la observación directa de comportamiento grupal, como en el marcado y seguimiento de individuos, etc., de manera quizá no tardaremos en obtener algún dato más. De momento, la única certeza es que estos animales adoptan unos patrones de comportamiento recurrentes, que incluso han sido ya catalogados. Tenemos el tandem swimming: dos o más individuos en fila india nadando conjuntadamente bien en linea recta, bien en círculos, en lo que posiblemente se trate de una ceremonia de cortejo; el parallel swimming: individuos nadando en paralelo, a veces deteniéndose en paradas más o menos prolongadas o stalling; tríos nadando en formación de "V" mientras se alimentan; y por supuesto los espectaculares saltos o breaching, en los que el cuerpo del tiburón llega a salir total o parcialmente por encima de la superficie. Tradicionalmente se pensaba que lo hacían para desembarazarse de molestos ectoparásitos como las lampreas de mar que, aunque es difícil que logren atravesar la dura piel del animal, cubierta de fortísimos dentículos dérmicos, sí que pueden resultar un verdadero incordio; pero gana terreno la tesis de que tal vez tengan algún tipo de función relacionada con la reproducción, pues normalmente este tipo de comportamiento se produce cuando se forman grupos grandes en los que se desarrolla alguna ceremonia de cortejo (aparte está el hecho de que los saltos exigen un gasto energético demasiado elevado para tan poca recompensa). Un tiburón puede, sin previo aviso aparente, realizar tres o más saltos consecutivos cada treinta segundos aproximadamente mientras el resto de sus congéneres se están tan tranquilos en el agua... Así pues, es más que recomendable, para no tentar a la suerte, que todo frágil ser humano que se encuentre en las inmediaciones se aleje lo más lejos y rápido posible. Sólo ha habido, que se sepa, tres víctimas mortales causadas por el breaching: ocurrió antes de la Segunda Guerra Mundial en el Firth of Clyde, Escocia, cuando un tiburón cayó sobre una barca, la volcó y sus tres tripulantes murieron ahogados.

Foto: Stiofan O'Connor (Pelagic Shark Research Foundation)
Comportamiento migratorio: Hasta hace poco predominaba la opinión de que, pasada la temporada estival, los peregrinos se alejaban hacia las aguas profundas oceánicas para hibernar. Varias circunstancias parecían apoyar esta teoría: su más o menos repentina desaparición de las costas durante ese periodo; el que el peso del hígado de individuos capturados en primavera fuese menor que el de los capturados en otoño, lo cual era indicio de la suspensión de toda actividad trófica activa (el animal recurriría entonces a la energía almacenada en él durante la temporada); o la pérdida de las branquispinas, lo cual les impediría continuar con su actividad filtradora habitual. Pues bien, nada más lejos. Los resultados de estudios y seguimientos por satélite han demostrado que en realidad los peregrinos están activos durante todo el año, realizando continuas migraciones tanto verticales como horizontales, algunas de estas últimas de varios miles de kilómetros, con fines tróficos y, quizá, reproductivos. Pasan el invierno en aguas profundas normalmente hasta los 900 m, en donde se alimentarían de pequeños invertebrados y comunidades planctónicas en cuya captura las branquispinas no parecen ser estrictamente necesarias, de ahí que poco a poco se vayan desprendiendo para volver a crecer llegada la primavera. 

Un trabajo publicado en 2008 (2) demostró por vez primera la existencia de migraciones transatlánticas: la etiqueta de una hembra marcada en la isla de Man había sido recuperada en Terranova; los datos que almacenaba revelaron que su intrépida dueña había recorrido nada menos que 9589 km en horizontal y llegado hasta los 1200 m de profundidad. Al año siguiente, otro trabajo, éste dirigido por Gregory Skomal (3), demostraba que los movimientos migratorios de los peregrinos del otro lado del Atlántico eran radicalmente diferentes de los de sus primos europeos. Skomal y su equipo habían colocado 25 etiquetas por satélite en individuos de la costa de Massachusetts: al cabo de un tiempo, una de ellas empezó a transmitir desde Florida (lo esperable); pero, después, otra se soltó a la altura de la fosa de las Caimán, ¡en pleno Caribe! (los científicos se frotaban los ojos); y no bien se hubieron cerciorado de que no había viajado a bordo de un pesquero, cuando comenzaron a recibir transmisiones desde la costa del Brasil, es decir, ¡del otro lado del Ecuador! No se lo podían creer: sus tiburones migraban hacia el sur, desde las aguas templadas del Atlántico noroccidental hasta las costas de Sudamérica cruzando la barrera cálida de las Bahamas y el Caribe. El truco: en las aguas de temperatura más elevada, los peregrinos descendían hasta la zona mesopelágica, donde podían permanecer desde semanas a meses. 
El objetivo ahora es determinar si la finalidad de esta migración es trófica, reproductora o una combinación de ambas. 
Evidentemente queda mucho por saber. Pero lo que estos estudios han demostrado de manera rotunda y clara es la necesidad de desarrollar estrategias de conservación no sólo en el ámbito local, sino a nivel global. 

Falmouth Bay, Cornwall (Getty Images/Photolibrary RM)
Estatus: Las poblaciones del Pacífico Norte y Atlántico Nororiental (o sea, el nuestro) están incluidas en la Lista Roja de la IUCN con el estatus de En peligro. El CITES, por su parte, incluye al peregrino en su Apéndice II, donde figuran aquellas especies que a su modo de ver todavía no se encuentran en peligro de extinción pero cuyo comercio debe ser estrictamente controlado para garantizar su supervivencia (de más está decir que la docta opinión del CITES está tan inspirada en el rigor de los estudios científicos como este Blog en los escritos piadosos de Santa Teresita de Lisieux, Doctora de la Iglesia). También aparece en los Apéndices I y II de la CMS (Convention on Migratory Species, Convención sobre la conservación de especies migratorias), donde se incluyen, respectivamente, las especies con protección estricta y las especies migratorias que requieren acuerdos de cooperación en el marco de la CMS. La UNCLOS (siglas de United Nations Convention on the Law of the Sea, Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar) incluye al peregrino en su Anexo I de especies altamente migratorias, lo cual obliga a las naciones pesqueras a cooperar en su protección, dentro y fuera de sus zonas económicas exclusivas, bajo la gestión de algún organismo internacional como puede ser el ICCAT (recordemos que los acuerdos bajo el UNCLOS son vinculantes aunque no se cumplan, como suele ser lo habitual).  

En Europa, el Cetorhinus maximus está protegido tanto por leyes comunitarias como nacionales. Así por ejemplo, las poblaciones mediterráneas están protegidas por convenios como el OSPAR, el Convenio de Barcelona y el Convenio de Berna (Anexo II); en el Reino Unido, la Wildlife and Countryside Act prohíbe la captura y todo tipo de acoso dentro de sus 12 millas. 
Al fin, en el año 2006 se aprobó el Reglamento (CE) No. 1782/2006 del Consejo de 20 de noviembre por el que se modificaban los Reglamentos (CE) No. 51/2006 y (CE) No. 2270/2004, "en lo que atañe a las posibilidades de pesca y las condiciones asociadas a determinadas poblaciones de peces", de tal manera que se prohíbe a los buques comunitarios capturar, mantener a bordo, transbordar y desembarcar, en todas las aguas comunitarias y no comunitarias, tanto al peregrino como al tiburón blanco (Carcharodon carcharias) (4); reglamento que también afecta a los buques no comunitarios en aguas europeas.

Cariño, 18-III-2010 (Foto: La Voz de Galicia)
Peregrinos en peligro: Pese a toda esta espesa sopa de letras y tropezones, todavía seguimos encontrándonos con casos sangrantes. En 2007 se detectaban mediante análisis de ADN aletas de peregrino en mercados no sólo asiáticos (como Hong Kong, Japón), sino en los mismísimos EEUU. Pero es que una sola aleta bien hermosota alcanza precios desorbitados en el mercado negro, y también en el no tan negro: en 1999 se pagaron 10 000 y 20 000 dólares americanos por las enormes dorsal y pectorales de un peregrino (5). ¿Quién puede resistirse a eso? 
Por si fuera poco, pese a las estrictas medidas de protección adoptadas por EEUU y Canadá, las poblaciones del Pacífico Nororiental nunca se han recuperado de la presión pesquera a la que fueron sometidas en el pasado siglo, por lo que en 2010 el NOAA National Marine Fisheries Service estadounidense declaró al tiburón peregrino Species of Concern ('Especie de especial preocupación') (6).

En el siglo XX el tiburón peregrino fue objeto de una salvaje pesca intensiva por parte de las flotas de diferentes países (el "arte" empleado con más frecuencia era, como os podéis imaginar, el arpón). Del tiburón se aprovechaba todo: la carne y las aletas para consumo humano y lo sobrante para la fabricación de piensos; la piel para cuero, etc. Pero lo más valioso era su enorme hígado (llega a representar la cuarta parte del peso corporal total del animal), muy rico en escualeno y otros hidrocarburos que se usaban como lubricante para la maquinaria, como combustible para las lámparas, etc. Pero todo aquello acabó súbitamente. Todos los datos de que disponemos revelan un patrón evolutivo común a todas aquellas pesquerías: un crecimiento espectacular de las capturas (el peregrino es sumamente manso y fácil de arponear) seguido de un colapso no menos espectacular conducente invariablemente a su cierre: habían dejado de ser rentables dada la escasez de capturas. Así sucedió con la tristemente famosa industria del peregrino de Achill Island, Irlanda, que entre 1947 y 1975 acabó con más de 12.000 ejemplares (7). 
A modo de anécdota, estos tiburones también se utilizaron como dianas para las prácticas de tiro de los cazas Hurricane desplegados en Escocia durante la Segunda Guerra Mundial.
Cazas Hurricane de la RAF sobrevolando la costa de Inglaterra

Vale insistir en ello: el peregrino, como ya hemos visto en la primera parte de este largo artículo, tiene una tasa reproductiva muy baja (larguísimos periodos de maduración sexual y de gestación, escaso número de crías, baja fecundidad), y ello lo convierte en una especie extremadamente vulnerable a cualquier tipo de explotación pesquera.

Volviendo al aquí y ahora, todavía en 2007 los portugueses declaraban 11 toneladas de peregrinos capturados tanto en sus costas como mar adentro. Igualmente, Noruega ese mismo año declaraba 65 toneladas, obtenidas en su mayor parte en el archipiélago de Lofoten. En 2009 hubo denuncias de desembarcos por parte de embarcaciones comunitarias en países como Grecia y España; por no mencionar aquella sonrojante anécdota ocurrida en diciembre de ese año, cuando los clientes de un supermercado de Santander tuvieron la oportunidad de degustar unos filetitos de cría de Cetorhinus para la cena, como quien se toma un cochinillo de Segovia (8).

Amenazas: Actualmente, la mayor amenaza para el peregrino, como para el resto de tiburones, procede del disparatado incremento de la demanda de aleta por parte del mercado asiático, particularmente China, que ha hecho que los precios se disparen y que, en consecuencia, cada vez haya más gente dedicada a la pesca y comercio, legal y, sobre todo, ilegal. Y no sólo eso: cada vez es más frecuente que los ejemplares capturados accidentalmente no sean ya devueltos al mar con vida y enteros, sino con sus aletas previamente cercenadas.
Además de la aleta en sí, el aceite del voluminoso hígado del peregrino es extraordinariamente rico en vitamina A, y se usa para fabricar productos dietéticos, afrodisíacos (así como suena: parece que las ancestrales culturas orientales están bastante obsesionadas con el sexo, tanto o más que el Vaticano), y para la industria cosmética. El cartílago también se utiliza como base para suplementos vitamínicos, etc. de más que dudosa efectividad.

Resumiendo, las amenazas a las que se enfrenta el peregrino son:
  • Capturas accidentales e ilegales espoleadas por la demanda de aleta.
  • Muerte por asfixia al quedar atrapado en cabos y redes a la deriva.
  • Colisiones y accidentes con embarcaciones.
  • Trastornos de diverso grado causados por el acoso y hostigamiento muchas veces no intencionado por parte de bañistas curiosos, lanchas, motos acuáticas, etc. que no respetan el espacio vital del tiburón cuando al pobre bicho se le ocurre aparecer en un lugar muy transitado, como se muestra en esta fotografía tomada en Cornwall (años después de Tiburón, vamos aprendiendo que no todos los tiburones son bichos sanguinarios). Para evitar y demostrar nuestro respeto por estos animales conviene tener en cuenta unas mínimas normas como las que hemos señalado en un post anterior.

Y en fin. Hasta aquí llega este largo post que espero que no haya aburrido demasiado a quienes han tenido la paciencia de llegar hasta aquí. Sólo me gustaría añadir una última reflexión. Tenemos la inmensa fortuna de acoger en nuestras aguas al segundo pez más grande de todos los océanos. Un maravilloso y frágil gigantón que una y otra vez insiste en visitarnos, en recorrer nuestra desordenada geografía, y esto debería hacernos sentir orgullosos: orgullosos de lo que tenemos, pero al mismo tiempo conscientes de lo cerca que estamos de perderlo para siempre. Es como para pensárselo.

Foto: Barca Lema.
Esta fotografía fue tomada hace muy pocos días por una chica de Fisterra, Barca Lema, en la playa da Langosteira, al lado del pueblo. Eran las 17:20, hacía calor, el agua estaba helada, según cuenta (9), y por suerte llevaba consigo el bendito móvil, cuando vio, como surgidas de la nada, este par de aletas cruzando lentamente la superficie a escasos metros de la orilla.


>> Ir a la PRIMERA PARTE

[ACTUALIZACIÓN SOBRE COMPORTAMIENTO MIGRATORIO (21-I-2013): Peregrinaciones del (tiburón) peregrino.]

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(1) Noticias recogidas en Michael Bright (2002). Sharks. London, The Natural History Museum, pp. 80-82.
(2) M. A. Gore,  D. Rowat et al, 2008.
(3) Gregory Skomal, Stephen I. Zeeman et al, 2009. Ver también reportaje en Nature, mayo de 2009.
(4) Ver Reglamento.
(5) Leonard Compagno et al (2002). Sharks of the World: An annotated and illustrated catalogue of shark species known to date. Volume 2: Bullhead, mackerel and carpet sharks (Heterodontiformes, Lamniformes and Orectolobiformes). Rome, FAO Species Catalogue for Fishery Purposes, p. 95.
(6) Science Daily, 8 de septiembre de 2010.
(7) Como curiosidad, esta reseña del ABC del 1 de septiembre de 1955:

"UN MOMENTO DE PELIGRO.- En las costas de Achill, en Irlanda, cuyos moradores se dedican muy especialmente a la pesca de escualos, varios pescadores, después de arrastrar hasta la orilla al pez, todavía con vida, tratan de salvar los obstáculos que al buen éxito de su empresa oponen los cercanos escollos y los coletazos del tiburón moribundo."
(8) Ver CRAM 1 y CRAM 2.
(9) Mi agradecimiento a Ubaldo Cerqueiro de la redacción del periódico digital de la Costa da Morte Qué pasa na Costa, quien amablemente se puso en contacto con Barca Lema para recabar más información e imágenes para este Blog.

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